Carles Porta salta a la ficción con 33 días, serie de 6 episodios inspirada en la historia real de la fuga de dos presos de la cárcel de Ponent en Lleida. El thriller criminal estará disponible en Atresplayer a partir del 7 de junio.
Juan José Prieto (José Manuel Poga) y Mateo Calatrava (Julián Villagrán), dos presos de la cárcel de Lleida, ponen en jaque a las autoridades de la zona dándose a la fuga. La presión por la búsqueda, liderada por el inspector Pau García (Pau Durà) y la subinspectora Clara Moyano (Nausicaa Bonnín), incrementará conforme pasan los días.
El drama de fuga se construye desde un tono neo-noir, con una atmósfera lúgubre y de tensión. Se rescatan figuras narrativas, algo machacadas, del género policíaco, como es el personaje del atormentado inspector García, así como su tensionada relación con su subordinada Moyano. Aun así, estos arquetipos funcionan dentro de la serie y contribuyen a la trama, siendo la investigación un núcleo de tensión paralelo a los dos fugados.
Tras el escape, el núcleo de la historia está en la relación entre Prieto y Calatrava, a priori, con personalidades muy diferentes, e incluso opuestas. El montaje, trepidante y fragmentado, nos va mostrando nuevas capas de la psicología de los personajes.
¿Llegará al nivel de sus predecesoras, El cuerpo en llamas o El caso Asunta? Ambas series, de Netflix, fueron grandes producciones y destacaron especialmente por su calidad actoral. Y es que, si bien la realidad supera a la ficción, la ficción puede elevar ésta.
33 días es una cuenta atrás en la que cada hora de la fuga, cada minuto de capítulo, cuenta. Una mezcla perfecta para los amantes del true crime, las ficciones basadas en historias reales y los pliegues más oscuros de la psicología.