La segunda fase de la transición de la TDT, prevista para el 31 de diciembre, se retrasa hasta después de Reyes. A falta de una fecha definitiva que debe fijar el Ministerio de Industria, Aragón ha acelerado, no obstante, la puesta en marcha de los distintos centros y repetidores incluidos en este segundo apagón, los más numerosos y costosos de todo el proceso.
Esta transición, al igual que en la primera fase, se realizará también de manera escalonada, y se prevé se formalice a lo largo de entre siete y diez días.
El caso es que todavía son 559 los municipios aragoneses que no ven la Televisión Digital Terrestre (TDT). Más de 400.000 vecinos, muy repartidos por el territorio, que se conectarán en su totalidad antes del 30 de abril, fecha prevista del apagón definitivo y generalizado en España. La primera fase se desarrolló en julio y alcanzó a solo 172 municipios, con Zaragoza y parte de Teruel incluidos, lo que derivó en que afectara a más del 65% de la población aragonesa.
El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó ayer la transferencia del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio de 5,3 millones de euros a Aragón para las actuaciones de extensión de la cobertura de esta segunda y tercera fase. Una partida a la que se sumarán otros casi cuatro del propio Gobierno aragonés. En total, está previsto que el coste de la extensión de la TDT en Aragón cueste alrededor de doce millones.
En esta segunda fase dejarán de emitir en analógico los centros de Alpicat (Lérida), Tortosa (Tarragona) y Monreal (Navarra). De Alpicat dependen municipios como Benabarre, Mequinenza, Fraga, Graus o Nonaspe. De Tortosa, Aliaga, Beceite, Alcorisa, Utrillas o Tronchón. Y de Monreal, Ansó, Sádaba, Uncastillo, Fago, Sos o Artieda.
En la última fase, que se producirá el 3 de abril, el apagón alcanzará a los repetidores de Arguis, Inoges-Sediles (zona de Calatayud), Javalambre y Lérida Norte.