La televisión por satélite de Movistar Plus sigue perdiendo clientes, pero su desaparición no parece inmediata. El último dato oficial sitúa el mercado en 118.739 abonados al cierre del primer trimestre de 2026, muy lejos de los más de dos millones que llegó a reunir esta forma de recepción. La caída ha sido enorme, aunque hubo un momento especialmente decisivo: 2015, cuando Telefónica tomó el control total de DTS y aceleró el trasvase de clientes desde el satélite hacia su televisión por ADSL y fibra.
De más de dos millones de abonados a menos de 120.000
La evolución del satélite muestra un descenso prácticamente continuo desde finales de la década de 2000. En 2008 había algo más de 2,03 millones de abonados y todavía en 2014 la cifra rondaba los 1,55 millones.
La CNMC mantiene actualmente publicada la serie trimestral que llega ya hasta el primer trimestre de 2026. Desde 2008, el número de abonados por satélite se ha reducido aproximadamente un 94%.
2015 fue el gran punto de ruptura
El descenso de 2015 tiene una explicación que va mucho más allá de una pérdida repentina de interés por el satélite.
En los años noventa, Sogecable operaba Canal Satélite Digital, mientras Telefónica participaba en Vía Digital. Ambas plataformas se fusionaron y en julio de 2003 nació Digital+, controlada entonces por Sogecable.
Durante años, Digital+ concentró buena parte de la televisión de pago por satélite en España. Esa situación cambió de forma decisiva cuando Telefónica terminó adquiriendo en 2015 el control total de DTS, la sociedad que agrupaba ese negocio.
La operación puso bajo un mismo grupo dos formas de distribución muy diferentes: por un lado, la enorme base histórica de abonados por satélite procedente de Digital+; por otro, la televisión de Movistar distribuida mediante ADSL y, cada vez más, fibra.
Poco después, Telefónica integró ambas ofertas comercialmente bajo Movistar+.
Muchos clientes no abandonaron la televisión de pago: cambiaron de tecnología
Por eso, la fuerte caída entre 2014 y 2015, cuando el satélite pasó de aproximadamente 1,55 millones a 1,11 millones de clientes, no significa que cientos de miles de hogares dejaran simplemente de contratar televisión.
Buena parte del descenso corresponde al trasvase de clientes desde el satélite hacia IPTV, especialmente después de que Telefónica pasara a controlar también la base de abonados procedente de Digital+.
La expansión de la fibra y el crecimiento de los paquetes convergentes de Movistar Fusión aceleraron el proceso. El cliente podía recibir la televisión directamente a través de la conexión fija, integrada además con Internet, telefonía y móvil, sin necesidad de mantener la recepción mediante parabólica.
Desde entonces, la televisión IP no dejó de ganar peso mientras el satélite siguió reduciendo su base de abonados.
La caída continuó mucho después de la compra
El ajuste no terminó tras la integración. En 2016 quedaban unos 897.900 abonados; tres años después, en 2019, la cifra había bajado hasta 554.200.
El descenso siguió acelerándose durante la década siguiente: 437.000 en 2020, 313.400 en 2021, 246.700 en 2022 y 189.000 al terminar 2023.
En 2024 se bajó hasta 151.700 abonados, mientras que 2025 terminó con 124.424. El primer trimestre de 2026 vuelve a mostrar una caída, hasta los actuales 118.739 clientes.
Astra seguirá formando parte de Movistar Plus hasta 2030
La reducción de clientes no implica que el satélite vaya a desaparecer de inmediato.
Telefónica amplió en 2023 su acuerdo con SES Astra, que anteriormente tenía como horizonte 2027, para prolongarlo hasta 2030. La ampliación se valoró en 90 millones de euros, aunque públicamente no se ha detallado cómo se reparte ese importe por ejercicios ni la fecha exacta de vencimiento dentro de 2030.
Lo importante es que Movistar Plus dispone todavía de varios años para seguir ofreciendo el servicio.
La renovación, sin embargo, no significó mantener intacta la plataforma. A finales de 2023 se produjo una importante reorganización que permitió liberar tres transpondedores, reduciendo así la capacidad utilizada y el coste asociado al alquiler de espacio satelital.
Menos clientes obliga a ajustar cada vez más la capacidad
La evolución de abonados ayuda a entender esa estrategia.
Cuando se anunció la ampliación del acuerdo con Astra, la base satelital todavía era muy superior a la actual. Desde entonces, el número de clientes ha continuado descendiendo hasta situarse por debajo de los 120.000.
Mantener la misma cantidad de capacidad para un número cada vez menor de abonados elevaría progresivamente el coste por cliente. Reducir transpondedores permite mantener el servicio sin necesidad de sostener la misma infraestructura que en los años de Digital+.
El cambio de descodificadores puede facilitar otro ajuste
A finales de 2026 llegará además otro movimiento importante. Los antiguos descodificadores SD dejarán de funcionar el 15 de diciembre y serán sustituidos por equipos iPlus.
La consecuencia puede ir más allá del aparato instalado en el domicilio, ya que desaparecerá una limitación técnica que actualmente obliga a mantener determinadas señales antiguas. En Mundoplus.tv hemos analizado por separado cómo este cambio podría permitir reorganizar las emisiones y reducir nuevamente la capacidad necesaria en Astra.
Por ahora no existe un anuncio oficial de una nueva reducción de transpondedores a comienzos de 2027, pero el precedente de 2023 y la evolución de abonados hacen que sea un escenario perfectamente posible.
De Digital+ a una plataforma mucho más pequeña
La transformación sufrida en menos de dos décadas es enorme.
La televisión de pago por satélite pasó de superar los dos millones de clientes a quedarse en 118.739. Y el momento que cambió definitivamente la tendencia llegó en torno a 2015, cuando Telefónica tomó el control del negocio procedente de Digital+ y pudo acelerar la migración de sus clientes hacia su propia red fija.
Desde entonces, el satélite ha seguido perdiendo peso año tras año.
Movistar Plus mantiene garantizada su presencia en Astra hasta 2030, pero todo apunta a que recorrerá esos próximos años con una plataforma mucho más pequeña que la de su pasado: menos clientes, menos capacidad contratada y una infraestructura cada vez más ajustada al tamaño real de su base de abonados.
Las noticias más destacadas de Mundoplus.tv te llegan al instante por nuestros canales de WhatsApp y Telegram. Y si te gusta comentar, debatir y hablar de tele, súmate también a nuestro chat de Telegram, donde la conversación está siempre en marcha.

Hoy pocas casas que no tengan fibra y puedan contratar la app de 9.99 euros. Es de suponer que los que están, están por el fútbol o viven en un pueblo muy pequeño de montaña.
Claro que tienen una caída de clientes si no permiten que haya nuevos clientes por satélite, sólo mantienen los viejos y cada vez hay menos. Esto es hacerse trampas al solitario.
No pierde clientes. No los quiere tener nuevos. A los que quieren movistar plus los pueden contratar por 9 o 6 euros, si tienes 02. Con estos precios la gente se cambia a fibra.
Claro amigo eso en los lugares que hay fibra en muchos lugares de España no hay fibra ni llegará nunca. ¿Con esa gente que hacemos?
Son los 100.000 hogares resilientes vía satélite. Las cifras cuadran. Para 2030 quedará un mini Movistar+ para 30.000 abonados. Al tiempo.
Normal que el satélite siga perdiendo clientes. Durante años han empujado a la gente a pasarse a fibra y, a los que quedan, les suben precios mientras reducen canales y ventajas. Si no aceptas nuevos clientes y exprimes a los actuales, lo normal es que sigan cayendo. Movistar lleva años queriendo dejar morir el satélite.
Normal, el SAT tiene previsto su cierre a partir de 2028.