El 20 de Septiembre llega a los cines una vuelta de tuerca a la saga «Transformers», que contaba ya con siete entregas. Lo visto hasta ahora mostraba las aventuras de los robots en su periplo por la Tierra, donde los humanos son meros espectadores. Ahora podremos descubrir como empezó todo, pero en animación, siendo una muy agradable sorpresa.
La saga tuvo un inicio prometedor con la primera película dirigida por Michael Bay y con un Shia Lebouef emergiendo antes de estrellarse estrepitosamente. Lo más entretenido era ir descubriendo a través de los ojos del chico todo ese mundo de enfrentamiento interplanetario entre los autobots y los decepticons. Sinceramente a partir de la segunda todo se complicaba demasiado para entenderlo y era una mera excusa para ese despliegue de efectos especiales en esa lucha eterna entre Optimus Prime y Megatron.
La prueba de que la saga no necesita a los humanos para nada es esta entrega de animación. Nos encontraremos a los Transformers en su planeta natal justo antes de que estalle ese choque entre los dos robots que luego marcaría la saga. Dos robots mineros, pequeños en tamaño pero no en sueños. Son más pequeños que el resto porque no pueden transformarse ya que han nacido sin la unidad que se lo permite, igual que todos los de su mismo estatus social. Su objetivo es extraer el mineral que antes de la desaparición de los Prime, los protectores del planeta, fluía por todo el planeta. ¿Os podéis imaginar quienes son esos dos mineros? En su ascenso a la superficie del planeta irán descubriendo que no todo es lo que parece. Tendrán ayuda de cierto robot amarillo demasiado charlatán y una robot, a la que en la versión española, pone voz Cristinini, recién salida del Grand Prix pero sin Ramón García.
Lo que a priori puede parecer otro producto más para seguir exprimiendo a estos juguetes de Hasbro, se convierte en un aire fresco para la franquicia, con grandes momentos. Provocan ganas de volver a ver la saga en orden cronológico, sobre todo para ver si han contado bien la historia. Está todo mejor explicado que en las películas, tiene muchos ecos o referencias a otras sagas como Star Wars, ya sea por esa carrera espectacular, o por el paso al lado oscuro de uno de los protagonistas. Si siguen por este camino, pueden sacar muy buen provecho a toda esas historias jamás mostradas en pantalla. Este es el camino.
Los tres preadolescentes que vinieron a verla fliparon con ella, ayudados por la ilusión de ponerse en la primera fila de esa sala 25 de Kinépolis Pozuelo, a la vez que descubrían uno de los cines más míticos de la Comunidad de Madrid rodeados de famosos como Tony Aguilar, Verónica de OT1 y un montón de youtubers que a mí se me escapaban. De hecho el mayor de ellos dice que «la verdad la peli me sorprendió muchísimo, es muy buena y explica muy bien el origen de los Transformers. En general me pareció excelente.» A lo que su hermano añade «La peli está muy bien. Es muy divertida». Pues si ellos lo dicen merece la pena darle una oportunidad.