Cuando conocí a Milena Smit estábamos inmersos en el rodaje de una historia de terror, el corto «Innermost» de Mar Corrales. En noviembre de 2019 era una desconocida pero ya desprendía aura de estrella con esa presencia tan arrolladora que destila en todas sus apariciones. En su debut cinematográfico,con “No Matarás», hizo sufrir a Mario Casas enredándole en una tela de araña que a él le daría el Goya y a ella su primera nominación. Nada más verla en acción la directora de ese corto que nos unió, Mar Corrales, me dijo «la niña se sale». Pasados cuatro años y ahora con su cuarta película, «Tin & Tina», la niña se sigue saliendo.
El paisano Rubin Stein retoma la idea de su corto del mismo nombre donde los angelitos del título, Tin & Tina, harán mucho de sufrir a Lola y su recién estrenado marido. Para ello tira de nostalgia volviendo a los 80 de manos de la historia de la televisión y de su universo personal en su debut en el largo. Un debut que promete un viaje a una época donde la religión era muy importante y chocaba con la creciente libertad que estaba naciendo en una España en transición. Para ello aprovechará la mirada de Milena, presente en casi todos los planos. Sus ojos nos llevarán de la tristeza a la alegría, de la ilusión al miedo, siempre escrutando a esos dos niños albinos que no sabe por donde van a salir.
Desde el primer momento ganará a los nostálgicos, no sólo por las sintonías de los programas de la época, sino por la presencia de aquellas estrellas infantiles como Chelo Vivares, la doctora portadora de noticias, más conocida como el Espinete de Barrio Sésamo. A la que tampoco será fácil de reconocer es a Teresa Rabal, como la inquietante madre superiora del convento donde la pareja decide acudir para superar un mal trago, con la adopción de estos dos angelitos.
Tiene dos partes claramente diferenciadas: una de introducción a esta nueva familia y la segunda de agonía, «tensión y miedo constante de que pueda pasar algo». Milena la considera «una de misterio, con una trama muy profunda. Habla de temas que dan miedo, pero los aborda desde un lugar muy bonito».
Jaime Lorente, que interpreta al marido de Lola, afirma que fue un «rodaje divertido, intenso y duro». «Es una película que para Milena tiene una carga emocional muy bestia». «Es sorprendente, más allá de que la gente vaya a verla buscando una película de miedo, van a descubrir otras cosas. Genera muchas preguntas, y puede colocar al espectador en un lugar un poco incómodo». Se estrena en Semana Santa y no es casualidad. Una Teresa Rabal deseosa de seguir haciendo más cine, habla de la posición de la Iglesia en la educación de los niños y genera la gran pregunta de la película: ¿realmente los niños son malos o lo que es mala es la religión que se les ha inculcado?

Estos niños protagonistas, Tin y Tina, son interpretados por Carlos González Morollón y Anastasia Russo que lo pasaron muy bien en el rodaje y pese a lo que pueda parecer, no habían pasado miedo. Según Jaime «son supertalentosos y estuvieron superdispuestos a trabajar. Fue disfrutón». De hecho son los artífices de ese imaginario visual tan impactante llegando a utilizar utensilios religiosos para fines insospechados.
Su protagonista, que se confiesa «muy celosa de mi tiempo», tiene posibles proyectos futuros en inglés de los que no puede dar detalles, al igual que Jaime tiene proyectos internacionales pero en castellano, por lo que hay que disfrutarlos antes de que se los lleven. Parece que fue ayer cuando en Febrero de 2020 me dijeron «Milena tiene algo que contarte». Ese algo se convertiría en la serie Alma de Netflix. Entre medias el pelotazo de Madres Paralelas y la independiente Libélulas. Después llegaría La chica de nieve y su recién confirmada continuación. Por lo que parece, la niña se va a seguir saliendo durante mucho tiempo. Además seguiremos la pista al director cacereño Rubin Stein, capaz de convertir en un suceso traumático tanto la sintonía del Un, Dos, Tres, como el Disco Chino Filipino de Enrique y Ana. Por su potencia visual y capacidad argumental ¿quién sabe si será nuestro Almodovar extremeño ?
El tiempo lo dirá, pero al igual que Milena ya prometía en sus inicios, Tin & Tina también prometen. Ya disponible en cines, conviene verla y recordarla. Nunca una penitencia de Semana Santa fue tan placentera y duradera.
