El Dios del Trueno regresa con la cuarta entrega de sus aventuras, «Thor: Love and Thunder», siendo el primer superhéroe de la franquicia en tener cuatro películas propias dentro del Universo Cinematográfico Marvel. Llega, por fin, el momento de saber qué fue del personaje interpretado por Chris Hemsworth que, junto a Bruce Banner, es uno de los Vengadores originales de los cuáles no teníamos noticia alguna desde «Vengadores: Endgame».
El film sigue la estela del Thor más bobalicón y divertido en el colorido universo creado por Taika Waititi en la anterior película del Hijo de Odín «Thor: Ragnarok» (2017). En su segundo título en el UCM, el director neozelandés nos presenta una comedia romántica espacial con mucho rock y colores brillantes. Una entrega en la que el sello del cineasta está muy presente, sobre todo en el humor absurdo y surrealista, y que puede llegar a cansar al público menos afín a las bufonadas de Waititi («Lo que hacemos en las sombras», «Jojo Rabbit», «Los Conchords»). Esto se debe a que, como hemos visto en los «Guardianes de la Galaxia» de James Gunn, «Eternals» de Chloé Zhao o «Doctor Strange en el multiverso de la locura» de Sam Raimi, la Casa de las Ideas está dando mayor confianza y libertad creativa a los directores.
«Thor: Love and Thunder» es la sexta película de la Fase 4 pero, a diferencia de las anteriores de esta etapa, no está conectada con el multiverso. Así que se trata de una aventura, casi en solitario, de Thor Odinson con una trama sencilla pero bien estructurada. Básicamente debe ir al Reino de las Sombras para rescatar a los niños asgardianos raptados por Gorr en su propósito de la extinción de todos los dioses. El nuevo villano interpretado terroríficamente bien por Christian Bale es un asesino intergaláctico que, al ser defraudado por sus deidades, juró acabar con ellas corrompido por el poder de la Necroespada. Para potenciar la maldad y el miedo que infunde el Carnicero de Dioses, cuando aparece en pantalla todo se oscurece hasta quedar en blanco y negro y, de paso, contrastar con las electrificantes, brillantes y vistosas escenas protagonizadas por el Vikingo espacial y sus acompañantes.
El Dios del Trueno abandona su retiro espiritual y deja de banda sus escapadas con los Guardianes de la Galaxia para formar un ejército con el que detener al vengativo villano antes de que sea demasiado tarde. Para su cometido, Thor cuenta con la ayuda de su leal amiga Rey Valkiria (Tessa Thompson), su inseparable compañero Korg (a quien da voz el propio Waititi) y la inesperada colaboración de su exnovia, Jane Foster, empuñando el martillo mágico (Mjölnir) y convertida en la Poderosa Thor. La aparición de este personaje significa el reencuentro de los enamorados después de más de ocho años y supone la vuelta de Natalie Portman al circo marvelita. Es obvio que esta aventura hace aflorar los sentimientos del pasado y centre la trama romántica del film. Además de brindarnos la oportunidad de ver dos Thor en pantalla luchando juntos.
Antes de afrontar la batalla final, Thor y su equipo acuden a la Ciudad Omnipotente para pedir refuerzos a Zeus y al resto de poderosas divinidades. No obstante, el Rey de los Dioses (interpretado por Russell Crowe) se opone y se produce un pequeño enfrentamiento escenificado como una extravagante parodia de «Gladiator». Todo ello en clave de cómica, pero lo importante de esta incursión en el mundo de los personajes Marvel basados en la mitología griega es que abre un nuevo frente para futuras entregas de la saga. Entre otras de las jocosas ocurrencias conectadas con la mitología, en este caso con la nórdica, y copando la cuota de mascotas, «Thor: Love and Thunder» presentan las cabras mágicas y gritonas de Thor, Toothgnasher y Toothgrinder, basadas en los animales legendarios Tanngnjóstr y Tanngrisnir.
Por otro lado, el lema «Love» del título de la película queda justificado ya que el amor y la pérdida de un ser querido tienen un peso fundamental en el argumento. El Dios de Trueno, que en sus hazañas ha perdido a su madre, padre y hermano, elige enterrar sus sentimientos de afecto; Gorr, en cambio, se decanta por la venganza tras ver morir a sus familiares; y la Doctora Foster decide anteponer sus propósitos vitales a los dictámenes del corazón. De este modo, el director aporta una buena dosis de afecto y cariño a la trama para contrarrestar el predominante tono gracioso. Además, no hay que dejarse engañar por que el relato esté narrado como un cuento para niños. «Thor: Love and Thunder» no es apto para un público infantil por sus escenas violentas, un desnudo y un aterrador antagonista.
En definitiva, «Thor: Love and Thunder» es una desenfadada, ligera y divertida historia sobre Thor basada en los relatos escritos por Jason Aaron en las historietas de «Mighty Thor» (2014). Una comedia romántica en la que también se confirma Valkiria como el primer superhéroe LGTBI de Marvel Studios, donde Korg ejerce de narrador y en el que podemos ver al Grandote rubio del martillo hablando de su relación con Mjölnir y Rompetormentas. Y todo bien empacado con una estética metal/rock, multicolor y ochentera al son de Guns N’ Roses con «Sweet Child O’ Mine» como tema principal.
El viernes 8 de julio Marvel Studios estrena «Thor: Love and Thunder». Dos horas de acción, romance, chisporroteantes rayos y chistes disparatados acompañados de buenos efectos visuales, competentes coreografías de lucha y rocanrol. Sí, confirmo que hay dos jugosas e interesantes escenas poscréditos.