En la película «Superman» de 1978, Christopher Reeves cómo El Hombre de Acero, pronunciaba una frase que parecía sacada de un anuncio de la Pan Am: “Estadísticamente hablando, (volar) sigue siendo la forma más segura de viajar, Lois». Un mantra que nos repetimos muchos cuando nos montamos en un avión y este despega rumbo a nuestro destino final (nada que ver con la película). Sin embargo, lo que esa frase no tiene en cuenta es lo que ocurre con las personas que se encuentran en tierra y sufren las consecuencias de un accidente aéreo. Con esta premisa se presenta «The Crash», serie neerlandesa que narra la historia que rodeó al llamado desastre de Biljmer. Una tragedia que después de 30 años sigue sin esclarecerse y que deja aún muchos puntos oscuros en el relato oficial. Esta premiada producción de Países Bajos que llegó a COSMO este pasado lunes 26 de junio, intenta arrojar algo de luz sobre el accidente aéreo más grave de la historia del país.
Llevar a cabo una serie basada en una tragedia real siempre conlleva ciertos riesgos. Por un lado, hay que ser respetuosos con las víctimas, sus familias y los supervivientes de la misma. Además, al narrar una historia con nombres y apellidos, debes de intentar no caer en la tentación de buscar el sensacionalismo facilón, acudiendo al morbo como salida. Conocemos muchos ejemplos en los que se ha aprovechado una historia llamativa para crear un producto que ha explorado sin tapujos los más oscuros recovecos de la tragedia, sin otra pretensión que vender un producto a la mayor cantidad de público posible. En el caso de The Crash (Rampvlucht en versión original), según explica Michael Leendertset, creador y guionista de la serie, «es una historia que le ha fascinado durante años, al ser una tragedia que ha marcado al país, con un misterio que aún está vigente. Como guionista, su mayor preocupación era convertir una tragedia real, con sus personajes, sus historias personales y las teorías que se fueron creando, en una serie que hiciera justicia a los superviviente y que se atreva a contar la verdad».
Sin duda su creador se puso el listón muy alto, pero al menos en el primer episodio de The Crash, la serie presenta un relato que huye del morbo y del sensacionalismo en los que tan fácilmente podría haber caído. La serie nos sitúa en Ámsterdam, el 4 de octubre de 1992 y comienza mostrando a algunos de los personajes que serán clave en la historia. También utiliza imágenes de archivo en las que se describe como es el barrio de Bijlmer, uno de los más deprimidos de la ciudad, y en las que se nos recuerda que las apariencias, en muchos casos, engañan. Destaca en este primer episodio titulado 18:35:41, como se evita mostrar el choque del avión, centrando el relato en los personajes y en cómo van reaccionando a la tragedia que esta por suceder. Desde el personal de la torre de control del aeropuerto hasta el centro de emergencias, pasando por las víctimas del accidente, las redacciones de los medios de comunicación o los equipos de rescate. Todo un puzle de personajes y escenarios que crean una atmosfera de tensión continua, hasta el fatal desenlace. A partir de ese momento, el guion comienza a tejer una historia en la que el relato oficial sobre el accidente contradice las declaraciones de diferentes testigos. La realidad muchas veces supera a la ficción.
The Crash explora en su primer episodio, tanto las primeras consecuencias de la tragedia como el comienzo de la investigación periodística llevada a cabo por Vincent Dekker, uno de los dos periodistas que se enfrentarán al gobierno holandés y a los servicios secretos israelís en busca de la verdad. También conoceremos a Asha, una joven veterinaria muy querida por los residentes de Bijlmer y que antes de que el Boeing 747 se estrellara, tenía planes para mudarse lejos de allí. Todo quedará truncando con lo sucedido, mostrando la serie también como las primeras horas de la tragedia se convirtieron en un auténtico caos.
La serie en su primer episodio consigue mantener la tensión desde el primer momento, haciendonos participes de la investigación del periodista Vincent Dekker, que se ha involucrado en la producción junto a víctimas reales de la tragedia, como el ex miembro de la Cámara de Representantes holandesa Rob van Gijzel o vecinos de Bijlmer. Mezclando imágenes de archivos de aquellos momentos con la recreación de lo sucedido, The Crash es una ficción histórica con cierto toque de thriller conspiranoico y una buena dosis de drama realista. Esto último potenciado por el excelente diseño de producción que nos traslada a aquellos fatídicos días como si de una máquina del tiempo se tratara.
En resumen
The Crash se presenta como un interesante relato sobre una tragedia que aún hoy sigue sin esclarecerse, algo que en palabras de Leendertset: «resulta escandaloso ya que el gobierno nunca ha admitido sus errores, y la verdad aún no ha salido a la luz». Estrenada en Países Bajos en 2022, justo cuando se cumplían 30 años de la tragedia, The Crash gustará tanto a los amantes de los dramas humanos de superación como a los fans de las teorías conspiranóicas. Un cóctel de lo más atractivo, que en el caso de los ocurrido en Biljmer tres décadas atrás, resulta de lo más real y de lo más inquietante a la vez.
