La cultura vuelve a desplazarse fuera de los grandes centros urbanos con el nacimiento de La Barraca Educativa, un festival itinerante impulsado por la plataforma cultural La Barraca de Cine, que en los próximos meses recorrerá 15 municipios de siete comunidades autónomas con una programación que integra cine, teatro y talleres participativos.
El proyecto ha sido presentado en la sede de DAMA, en un acto que ha contado con la participación de sus responsables y representantes institucionales, y se enmarca dentro del Plan de Derechos Culturales del Ministerio de Cultura, dentro de la convocatoria de iniciativas de alto impacto social destinadas a fomentar la cohesión territorial y el acceso a la cultura en el medio rural.
La iniciativa se articula como una gira cultural intergeneracional que toma como eje los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, con especial atención a la igualdad, la educación, la salud, la justicia social y la construcción de comunidades cohesionadas. Además, incorpora una dimensión lingüística plural, desarrollándose en castellano, catalán, gallego y euskera alto-navarro según la comunidad autónoma.
Una gira cultural por 15 municipios de siete comunidades autónomas
La primera edición de La Barraca Educativa recorrerá municipios de Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía, Navarra, Cataluña y Galicia, configurando un itinerario cultural que se extenderá hasta diciembre.
Entre las localidades confirmadas se encuentran Leitza (Navarra), Maello (Ávila), Puebla de la Sierra (Madrid), La Lastrilla y San Cristóbal de Segovia, Cabanillas del Campo (Guadalajara), Albons (Girona), La Rinconada (Sevilla), Sarria (Lugo), Navacerrada (Madrid), Brihuega (Guadalajara) o Palazuelos de Eresma (Segovia), entre otras.
El objetivo del proyecto es acercar la cultura a municipios donde el acceso a propuestas audiovisuales y escénicas es más limitado, generando espacios de convivencia y participación comunitaria en cada parada de la gira.
Un modelo cultural basado en tres ejes: teatro, cine y talleres
La estructura del proyecto se articula en tres grandes bloques de actividad que se repiten en cada municipio. El primero es el teatro, que funciona como apertura de cada jornada cultural. Las actrices participantes ejercen como acomodadoras y guías del público, generando una experiencia escénica desde la llegada de los asistentes e introduciendo el universo de las proyecciones.
El segundo eje es el cine, con la proyección de un cortometraje y un largometraje vinculados a los ODS. Las temáticas abarcan la igualdad de género, la salud y el bienestar, la educación, la convivencia social o la inclusión. Entre los títulos programados se encuentran los cortometrajes La belleza de la vida (Maoning Liu, 2022), Abuztua (Pedro Gutiérrez, 2013), Luisa no está en casa (Celia Rico, 2012) o Carmen y la cuchara de palo (Carlos Gómez-Mira Sagrado, 2024), junto al largometraje Sorda (2025), dirigido por Eva Libertad.
El tercer pilar son los talleres creativos, concebidos como espacios de participación intergeneracional en los que los vecinos trabajan conceptos como la memoria, la identidad y los vínculos familiares a través de dinámicas artísticas.
Patricia de Luna, directora de La Barraca de Cine

La Barraca Educativa remite inevitablemente a La Barraca de Federico García Lorca. ¿Qué legado de aquel proyecto crees que sigue presente hoy en iniciativas culturales como esta?
Sobre todo comunidad, en los municipios donde vamos, que lo que intentaba Lorca era llevar el teatro con su compañía a municipios donde no había. Nosotros lo hacemos con el cine, pero también llevamos teatro. Hemos recogido una pequeña pieza de Lorca y metemos también el teatro.
Entonces, ¿qué es lo que falta? Esa comunidad. Ahora mismo, entre las redes sociales, las plataformas, vivimos como una sociedad muy individualista, no conocemos al vecino de enfrente. Este tipo de proyectos creo que lo que hace es crear esa comunidad con las personas con las que convives al lado y sobre todo llevar actividades que normalmente no se programan.
Como una de las caras visibles de este proyecto, ¿qué reflexión te gustaría que se llevase la gente que descubra iniciativas como esta, especialmente quienes vivimos en grandes ciudades donde la oferta cultural parece estar siempre al alcance de la mano?
Me gustaría que le quedara el pozo de gracias a esta actividad me ha hecho reflexionar sobre algo, porque las películas y los cortometrajes que llevamos tienen todos un pozo social, entonces sí que me gustaría que sobre eso que vieran y sobre la actividad que se va a hacer luego, quedara ese pozo que se replantearan algo, puede ser positivo o negativo, las reflexiones son internas, así que eso pueda ir en una ruleta hacia caminar hacia algo más.
Como la película Sorda mismamente ha cambiado ciertas dinámicas y ha cambiado protocolos para embarazadas, en algunas comunidades autónomas me gustaría que todas estas iniciativas crearan ese tipo de reflexión y que o internamente la población se reflexionara si tienen comunidad sordo-muda o si tienen algún tipo de personas que a lo mejor tuvieran que reflexionar sobre ello.
La actriz Ángela Tejedor, integrante del proyecto, interpreta a una de las acomodadoras escénicas que acompañan al público durante las sesiones, combinando teatralización y mediación cultural.
El nombre de La Barraca Educativa hace inevitable pensar en el proyecto impulsado por Federico García Lorca. ¿Qué crees que ha dejado como legado y qué elementos de aquella iniciativa siguen vigentes hoy?
Pues yo creo que es que, claro, fue una iniciativa tan importante en su día, porque imagínate ahora mismo el acceso a la cultura en los pueblos, en el entorno rural, y en las distancias, es complicado, imagínate en aquella época.
Entonces fue una iniciativa que, claro, ha dejado tanta resaca por la importancia y el valor que tuvo. Porque al final llevar cine, llevar teatro a los pueblos, hace que se genere un… ¿Cómo te lo explicaría? Que se genere algo colectivo que va más allá, te despierta la imaginación, la creatividad, y hace reflexionar sobre las cosas que no tienes dentro de tu entorno, sino que te trae cosas de fuera, y te hace despertar.
Como actriz, ¿sientes que proyectos como este recuperan el espíritu original del teatro itinerante, donde además de entretener se generaban conversaciones, reflexión y conciencia social?
A ver, yo creo que el cine tiene una labor muy importante, y es que lo primero que te tiene que dejar es como un despertar, que tiene que hacerte preguntarte cosas de la vida, digamos que es un espejo de la sociedad, te plantea cosas de uno mismo, y también del que tienes al lado, que a veces no lo vemos.
Y eso para mí es uno de los grandes valores y de los plus más importantes de lo que hace el cine y lo que hace el teatro, el despertar y el convertirse en un espejo para vernos y generar más comunidad.
Y luego hay una parte también importante que tiene, que es el entretenimiento, porque hay gente que verdaderamente quiere salir directamente de su vida, de sus problemas, de sus rutinas, y como tú dices, comer palomitas, echarse unas risas, pero bueno, mejor que las películas, aunque solo sean de divertimiento y entretenimiento, te dejen un mensaje.
¿Qué significa para ti formar parte de un proyecto que busca acercar la cultura y el cine a zonas rurales o municipios donde el acceso a este tipo de actividades es mucho más limitado?
Claro, mira, yo soy de un pueblo muy pequeño de Segovia, se llama Fuente Pelayo, y el acceso al cine, pues claro, es muy complicado, te vas a la ciudad porque tienes coche y puedes irte, te organizas, entonces es como algo puntual, que tienes que organizarte para hacerlo, y que sea la propia barraca la que vaya a los pueblos, yo creo que genera como una ilusión y da un acceso a mucha gente que no tiene la posibilidad de coger su coche e irse a Segovia al cine.
Porque es verdad que tenemos que pensar en la infancia, a los padres les llevan al cine, pero también hay muchos señores mayores que no pueden conducir o que no tienen coche, y el poder ir en el autobús y volver en el autobús en un mismo día, pues a veces no es posible, entonces es como muy emocionante y me da mucha ilusión.
La Barraca Educativa recorrerá distintos municipios. ¿Cuál es exactamente tu papel dentro de la iniciativa y qué podrá encontrarse el público que asista a estas actividades?
Pues yo tengo un personaje que es una acomodadora de cine, una antigua acomodadora de cine, que viene del pasado y de los cines de las grandes ciudades, y que toma la decisión de irse a los pueblos a llevarles el cine a los pueblos y a compartirlo con más población y diversificar el acceso a la cultura.
Y lo que hago es una introducción un poco mágica sobre el recorrido de lo que es el cine y la importancia, y hay una comunicación directa con el público, o sea, se rompe la cuarta pared y estoy en constante diálogo con ellos.
Y al final de las presentaciones, también hay una dinámica donde se reflexiona sobre lo que hemos visto y se busca el saber qué les ha gustado, qué les ha revuelto, qué les identifica, qué les conecta con esto o no les conecta.
Para terminar, ¿qué reflexión te gustaría que se llevasen tanto los asistentes a estas actividades como quienes vivimos en grandes ciudades y a veces damos por sentado el acceso a la cultura?
Yo creo que lo que más me gustaría que se llevara es la cultura como una opción, que el consumir cultura sea un plan de ocio y también que haya una conciencia, no solamente del acceso a la cultura, que es importante para el mundo, sino también de lo que cuentan las propias películas, como en este caso, que vamos a ver Sorda y hay una conciencia muy importante sobre las personas que no pueden…
Para el colectivo mudo, ¿sabes? Entonces que la gente no solamente se vea a sí mismo, sino que vea un panorama más allá y les invita a reflexionar y a tener más compasión visto como la red humana que somos.
marxisteando, como en los años 30.a comer el coco a los viejos que quedan en los pueblos.
No como lo que te gusta, que es fascistizar desde Youtube a generaciones enteras. De ahí que ni te guste el cine ni las series ni la televisión ni la radio, solo el fútbol y los canales conspiranoicos de YouTube de gente a la que le prometieron puestos en RTVE pero al no ganar el partido que se lo propuso están todos resentidos y haciendo propaganda para que el gobierno caiga y ganen los suyos en las siguientes elecciones para colocarse ellos en un sentido y en el otro.