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«Percy»: la lucha de un granjero contra las grandes corporaciones

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Fernando Simó
Miembro fundador de mundoplus.tv, seriefilo, cinefilo, devorador de libros y en pleno redescubrimiento de los cómics. Amante de la cultura (pop) y de la Historia, y ministérico de corazón.
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Encontramos una especie de fascinación en los dramas judiciales en los que una o varias personas se enfrentan a los poderes fácticos que parecen intocables. Si, además, la historia está basada en hechos reales, el interés se redobla, y puede conducirnos a la sorpresa por no conocer a determinada persona que por tal o cual circunstancia se vio abocada a luchar por sus derechos frente a los poderosos. Una mezcla de todo lo anterior es lo que sucede con «Percy», película canadiense estrenada por Filmin el pasado 19 de noviembre, y que con Christopher Walken al frente narra la disputa judicial que mantuvo un humilde granjero de la región de Saskatchewan frente a una multinacional agroquímica. Una historia sencilla sobre la lucha de un hombre que inspiró a otros a no rendirse frente a los poderosos.

Percy - FilminErin Brokovich, El Dilema, Spotlight, Aguas oscuras o Philadelfia son algunos ejemplos de películas basadas en hechos reales, enmarcadas en el género drama judicial, que muestran la lucha de una o varias personas contra una gran empresa o contra una gran organización como es el caso de la Iglesia católica en la premiada cinta de Tom McCarthy. Historias reivindicativas sobre como la voluntad en hacer lo correcto puede estar por encima de quienes tratan de ejercer la intimidación y el abuso gracias a su posición de poder. Relatos con trasfondo de crítica social, política y económica, que destilan optimismo frente a la degradación del ser humano. Un héroe (o heroína) que se enfrenta en soledad a los poderosos, y que a pesar de las circunstancias adversas sigue luchando sin descanso.

Percy - FilminEn Percy encontramos una historia así, una de esas historias de David contra Goliath que llaman tanto la atención al público (y a los académicos) y que en esta ocasión cuenta con Christopher Walken como protagonista, quien da vida a Percy Schmeiser, quien acabó, sin pretenderlo, convirtiéndose en un icono de la lucha agrícola contra los cultivos genéticamente modificados. A finales de los 90 este granjero canadiense fue denunciado por la multinacional agroquímica Monsanto, que le acusó de usar sin licencia su tecnología patentada. Una historia que hizo recordar un episodio de la magnífica serie The Good Wife, en concreto el tercero de la sexta temporada titulado «Dear God». Aunque este caso, la disputa era entre un proveedor de semillas genéticamente tratadas, llamadas «chaquetas metálicas completas» por su resistencia, con un terrateniente que parece haber sembrado estas semillas sin haberlas comprado. La cuestión no se llevaba a un juzgado, sino que ambas partes llevaban el caso ante el pastor local al que daba vida Robert Sean Leonard. En el episodio, el debate sobre un organismo genéticamente modificado, abandonaba cualquier explicación científica o jurídica para basarse en las leyes de Dios y en su voluntad en forma de viento. Digamos que entraba en juego lo metafísico y lo espiritual, y dejaba de lado los debates morales sobre los transgénicos o sobre el abuso de poder de las grandes compañías y la dejadez de los gobiernos y de la justicia.

Percy - FilminPercy es ante todo un biopic reivindicativo, primero con la figura de su protagonista y su lucha contra una gran corporación agroquímica, y segundo, con la idea de que una persona (por imposible que parezca) si puede cambiar las cosas si se lo propone (o al menos hacer que la sociedad tome conciencia). La película, se apoya en el carisma de Christopher Walken que interpreta sin estridencias a un sencillo (y algo avinagrado) granjero canadiense que sin comerlo ni beberlo se convirtió en un símbolo de esperanza para mucha gente. El actor de El cazador, Sleepy Hollow o Hairspay da vida de forma convincente a un hombre íntegro y de inquebrantables valores familiares que se ve forzado a luchar contra un enemigo poderoso. Un hombre que verá como él y su familia son apartados por la comunidad (la cultura de la cancelación ya existía a finales de los 90) tras ser acusado de utilizar las semillas modificadas, y que más tarde será utilizado por un lobby anti transgénicos para ser abanderado de una causa que en principio no entendía. A pesar de los inconvenientes, el film muestra su determinación y como su lucha termina siendo un ejemplo para muchos granjeros como él que se vieron intimidados en el pasado. Junto a su mujer (Roberta Maxwell), tomará conciencia de que no está solo, y que hay una comunidad global que lucha como él por llevar una vida digna.

Percy - FilminSegún el director Clark Johnson «Cuanto más profundizaba en la investigación y más aprendía sobre la agricultura y la historia de los Schmeiser, más ganas tenía de contar esta historia». Johnson se basó en las rigurosas transcripciones de los juicios para construir una historia en la que la escala de grises varía según con el cristal con que se mire. Curiosamente, es la cuarta vez que Johnson coincide con Christopher Walken en un proyecto cinematográfico, ya que el director del piloto de The Wire se encargó de los efectos especiales de La zona muerta de David Cronenberg, y fue compañero de reparto de Walken dos ocasiones. En el elenco, junto a la veterana Roberta Maxwell, y a los televisivos Zach Braff (Scrubs), Adam Beach (Nancy Drew) y Luke Kirby (La maravillosa Mrs Maisel), encontramos a Christina Ricci (actualmente en la serie Yellowjackets y próximamente en Matrix Resurrection) que da vida a una activista que lucha contra los transgénicos, y que se involucrará en la vida de los Schmeiser

En resumen

Percy es de esas películas con mensaje, más propias quizá de una sesión de tarde que de una sala de cine, pero que, a pesar de su estilo austero, consigue transmitir un mensaje positivo y nada complaciente con los poderosos. Una película que te reconcilia con el ser humano y que nos recuerda que podemos ser mejores, más solidarios y menos egoístas. Al menos, lo consigue durante lo que dura la película, luego volvemos a la cruda de realidad de un mundo cruel, lleno de negacionistas, de políticos corruptos más preocupados por su cargo que por quienes les votaron y en el que la educación y la cultura se rechazan en favor de la banal y lo viral. Pero, bueno, eso da para otra película o para una serie de varias temporadas, mientras tanto no perdáis la ocasión de conocer la lucha de Percy Schmeiser.

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