El largometraje documental «Erreplika (
Pello, en el documental mencionas que tu padre es cineasta, ¿Crees que eso ha influenciado en que tú tengas el mismo oficio que él? ¿Opinas que él ha ayudado a la hora de hacer el documental?
Sí, claro, para mí y para nuestra productora, mi padre ha sido una piedra angular. Él dedicó toda su vida a hacer documentales y una vez se jubiló él seguía haciendo documentales paralelamente a nosotros, se podría decir que él era un francotirador del documental.
Cuando murió fue una pena para mí, pero también para nuestro colectivo ya que dejó un vacío inmenso, entonces, el germen de este documental es sobre cómo nos deja y cómo tenemos que rellenar el espacio que nos da él y nos da la vida.
Cuando vi el documental, la frase «recordamos a la virgen más por su ausencia que por su presencia» me resonó mucho, ¿Vosotros creéis que esto es cierto? ¿Tendemos a recordar más lo que ya no está?
«Totalmente, es que esta es una historia curiosa la de la Virgen de Zikuñaga, a pesar de que ha sido robada hace más de 45 años el barrio sigue movilizado para que sea recuperada, independientemente de si los seguidores son creyentes o no, a mí me parece una historia muy curiosa, entonces, mi teoría es, que el robo y ausencia de esta virgen, es lo que le ha hecho tan relevante, es muy posible que no la hubiesen robado estaría cogiendo polvo en una ermita, nadie se acordaría de ella y nosotros no hubiésemos hecho una película sobre esto» dice Pello.
«Yo opino que sí. Esto se enlaza muy bien con otro concepto que lanzamos en la peli, que es, una ausencia puede ser tan fuerte como una presencia, y efectivamente, diría lo mismo que dice Pello, si esta virgen no hubiese sido robada hoy sería una virgen más entre todas las que hay. Pero claro, debido a esta controversia, la virgen se ha hecho mucho más conocida» explica Iñaki.
Hay muchos documentales que se apoyan en la imagen, pero vosotros decidisteis apoyaros en videos de profesionales de la voz haciendo su trabajo ¿De dónde viene esta idea?
«A nosotros, personalmente, nos gusta que se vea el propio proceso de creación del documental. Queríamos que, aparte del proceso de investigación, se viera las distintas grabaciones en estudios de sonido, por ejemplo, queríamos que se viera la grabación de la banda sonora, por eso, le pedíamos a la creadora de la banda sonora que nos dejase grabar el proceso de creación y elegíamos la versión que más nos gustaba en la edición final. Del mismo modo, grabamos a los actores de voz para que apareciese ese mismo proceso y que así, después del ‘corten’, se viera una conversación entre los actores de voz y el director. Nos parecía que así quedaba más rico y hacer esto atendía a nuestro objetivo.» explica Pello.
«Y tanto en el caso de la compositora, como en el de los narradores, todos están involucrados en la historia. La compositora está relacionada con la historia porque su padre y su tío eran remeros de la trainera de La Virgen de Zikuñaga, las otras personas son gente del barrio de Zikuñaga que se habían movilizado para que se reconstruya la ermita. Y aunque no mencionamos esto en el documental, tanto para ellas como para nosotros, que participasen, era un valor añadido» cuenta Iñaki.