Por fin ha llegado el esperado estreno de «Los Cuatro Fantásticos: Primeros Pasos», la nueva entrega del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM), capitaneada por el siempre excelente Pedro Pascal como Reed Richards. Sin ánimo de ponerme sentimental, esta versión de los icónicos personajes creados por Jack Kirby, Stan Lee y Eric Pearson provoca un júbilo inevitable por varias y poderosas razones.
Vanessa Kirby, el corazón de la película
La primera, y quizá la más destacada, es Vanessa Kirby como Sue Storm. Sin duda, es la mejor Mujer Invisible que hemos visto en la gran pantalla. Kirby se convierte en el corazón de la banda y el motor de la trama. Su presencia magnética y cautivadora, respaldada por una carrera meteórica a sus 37 años y una Copa Volpi por Fragmentos de una mujer (2020), hace de su interpretación un acierto absoluto. Dejarse llevar por los enormes ojos de Kirby y su poderosa actuación es garantía de disfrutar esta aventura marveliana.
Una historia que conecta desde el inicio
La segunda razón para celebrar esta entrega es su narrativa. La historia conecta con el público desde el principio, yendo al grano sin detenerse en los orígenes de los personajes, algo que los fans ya conocen. El guion, portentoso y elocuente, utiliza un tejido narrativo distinto con un envoltorio retrofuturista que resulta exquisito. La Tierra-818, donde habitan estos Cuatro Fantásticos, es visualmente atrayente, manteniendo un elegante estilo retrofuturista similar al visto en la aclamada serie WandaVision.
En esta cinta, Shalla-Bal (Julia Garner), el heraldo plateado de Galactus, anuncia la llegada de su señor, un coloso voraz que devora mundos enteros. Esta novedad, con una Estela Plateada femenina, refleja la normalización del multiverso marveliano y es otro acierto del productor Kevin Feige. Garner saca un partido espléndido al personaje, consolidándose como una elección brillante. (¡Que empiecen a rodar el biopic de Madonna ya!) Los Cuatro Fantásticos deberán enfrentarse a esta entidad cósmica para salvar la Tierra de un peligro inminente.

Un reparto que brilla como equipo
La tercera razón por la que Los Cuatro Fantásticos: Primeros Pasos no solo no decepciona, sino que convence, es su seriedad al tratar el imaginario, la trama y sus personajes. Las interpretaciones llegan, transmiten y conmueven. Joseph Quinn, como la Antorcha Humana, alcanza una dimensión épica y valiente, mientras que el equipo funciona como una verdadera familia, sin egos y con una química impecable. Pedro Pascal está sensacional como el mejor Mr. Fantástico hasta la fecha, demostrando por qué la expectación era máxima tras las presentaciones y preestrenos mundiales.
Por otro lado, Ebon Moss-Bachrach, conocido por The Bear, asume el desafío de encarnar a La Cosa. Aunque su personaje requiere un gran sacrificio físico bajo capas de maquillaje, aporta fiereza, rudeza, sensibilidad y nobleza. Sin embargo, en comparación con el resto del elenco, La Cosa resulta el personaje menos definido o profundo.
Un regreso esperanzador para el UCM
Los Cuatro Fantásticos: Primeros Pasos devuelve la esperanza al UCM, abriendo la puerta a futuras entregas llenas de expectación, como Spider-Man: Brand New Day, Avengers: Doomsday y Avengers: Secret Wars, que podrían cerrar dos décadas de impacto para los seguidores marvelianos. Esta película es, sin duda, la mejor de superhéroes estrenada en mucho tiempo, la que todos queríamos ver.
En definitiva
Los Cuatro Fantásticos: Primeros Pasos nos regala una experiencia cinematográfica inolvidable, una edad de oro difícil de olvidar para quienes hemos vivido estas historias en la gran pantalla.