Al director y guionista Fernando Franco le conocí hace ya algunos años por su opera prima llamada «La herida». Cinta que recuerdo analizar en la carrera cuando estudiábamos el trastorno límite de la personalidad y comentamos aspectos de la misma para dilucidar si estaba bien o mal representado en el largometraje del director español. Y ya desde aquel momento pensé que estaba ante un autor tremendamente valiente en sus planteamientos y que no tenía ningún pudor para sumergirse en temáticas muy complejas y peliagudas, demostrando que se había informado previamente sobre ellas y que le gustaba dejar al espectador reflexionar sobre lo que se muestra en pantalla sin caer en posicionar sus películas en una postura o en la contraria.
Este 30 de septiembre Fernando Franco vuelve a la cartelera española y nos trae La consagración de la primavera cinta donde nos habla, entre otras cosas, de la adolescencia y los cambios que esta trae consigo. Retratando, especialmente, ese momento mágico donde todo parece posible mientras acompaña con la cámara a su joven protagonista, Laura, una chica que se encuentra bastante pérdida y desubicada en Madrid y que una noche de fiesta conoce a un joven llamado David que sufre parálisis cerebral y cuyo encuentro, fortuito, va a hacer aflorar muchas preguntas en su interior. Y va a provocar, además, que tanto el chico como su madre pasen a formar una parte de su vida trayendo consigo multitud de cambios vitales y una serie de decisiones que tomar.
Partiendo de ese encuentro ya citado la cinta arranca y lo hace con muchísima fuerza y atrapándote instantáneamente. Al poco del inicio ya vemos que estamos ante una cinta completamente fuera de lo corriente. Y rápidamente nos plantea uno de los temas centrales de la cinta, quizá el segundo más importante tras los cambios vitales de la adolescencia en la protagonista, y es que pone sobre la mesa la relación entre el sexo y la discapacidad y el debate candente que genera ese tema en la sociedad actual.
El director expone distintos puntos de vista sobre todo ello y no da puntada sin hilo, provocando multitud de situaciones que pueden resultarnos muy incómodas, ya sea desde el drama de la historia (que tiene en la mayoría del metraje) o desde el humor negro que aparece en algunos momentos concretos de la película para rebajar ligeramente la tensión de toda la historia y no pasarse de intensidad.
Todo ello va interrelacionándose, como si fuesen las ramas de un árbol más grande, (quizá el árbol sea Laura y las ramas sus decisiones, en esa metáfora que dibuja el título de la película) mientras vamos acompañando al personaje en su particular viaje hacía la madurez. Mientras vemos escenas que nos pueden resultar tremendamente perturbadoras o incomprensibles o, quizá, nos ocurra todo lo contrario. Al final, según nuestro punto de vista sobre lo que se está exponiendo aquí tendremos una reacción u otra.
Y creo que, precisamente ahí, radica la calidad de esta película: en su capacidad para no resultar indiferente y conseguir avivar debates internos en el espectador que le lleven a la reflexión y a acercarse a otras realidades existentes.
Huelga decir que todo esto lo realiza apoyándose principalmente en una actriz que soporta todo el peso de la cinta y que está absolutamente increíble llamada Valeria Sorolla (apunten bien el nombre, deberíamos seguirle la pista), que debuta con este largometraje, y que si en la academia no están ciegos veremos nominada, cómo mínimo, a mejor actriz revelación en los próximos Goya.
En resumen
La consagración de la primavera es, para mí, la demostración de que Fernando Franco es un director a tener muy en cuenta en el panorama nacional. Es atrevido en los planteamientos, muy inteligente a la hora de colocar la cámara donde debe y suele sacar muchísimo de todo el reparto con el que trabaja. Sinceramente, estamos ante una potentísima película que, aunque incomoda en ocasiones, consigue siempre lo que pretende y lo hace con muchísima inteligencia tanto en la parte escrita como tras las cámaras. Si os gustan este tipo de películas independientes donde más que buscar que pasen cosas todo el rato, se busca la reflexión, el análisis y mirar hacía dentro, creo que esta puede ser una muy buena película a la que darle una oportunidad. Desde luego, me parece más que recomendable su visionado.