Llega a Filmin una serie que sigue la estela de los clásicos mafiosos más sangrientos del cine de Scorsese o Coppola. Esa misma tradición, que tan bien funcionó en «Boardwalk Empire» o sigue funcionando en «Peaky Blinders» ambas series de época con mucha violencia, se traslada a la Polonia de los años convulsos previos a la Segunda Guerra Mundial en «El rey de Vasorvia», miniserie producida por Canal+ Polonia.
Lo primero que llama la atención es su cuidada ambientación, que recuerda a películas durante la segunda gran guerra, desde El Pianista a La Vida es Bella. Lo segundo es que las primeras frases hablan de España, el bombardeo a Guernika y la lucha contra el fascismo. Sorprende que en una serie extranjera se hable tan claro de un tema que parece seguir siendo tabú en algunos medios patrios.

A continuación una batalla campal entre judíos y pronazis anticipa lo que sucederá unos años después. Es impresionante ver como un tema que parece tan lejano está más de actualidad que nunca: cómo los discursos de odio consiguen enfrentar a la gente y en este caso termina con varios muertos sin que las autoridades hagan mucho por remediarlo. Parece que la historia siempre está condenada a repetirse si no hacemos algo por evitarlo. El problema no es que sean maleducados, es que están maleducados.
Tras ese impactante inicio, la serie se centrará en dos personajes: un joven judío al que le puede la venganza, y el mafioso boxeador que será objetivo de esa venganza. Entre medias muchas luchas entre los dos grupos rivales, escenificadas en el ring, mucho abuso de poder, mucha corrupción y demasiadas muertes sangrientas. Parece que la vida en aquella época tenía menos valor que ahora, pero se vienen a la mente series más actuales como Los Soprano, donde además de la violencia extrema tenemos un protagonista de dudosa moralidad.

La serie debe ser vista, no como algo que ocurrió hace muchos años, sino como lo que estamos condenados a repetir si no hacemos algo por remediarlo. Hay que abrazar las diferencias, no odiar al distinto, porque al final los únicos que se benefician de ese conflicto son los mafiosos de siempre, dejando muchos cadáveres y sufrimiento por el camino.