Es curioso lo inagotable que es el frenesí para hacer series basadas en la crueldad de ser un o una adolescente de clase media norteamericana, y al mismo tiempo, el éxito rotundo que tienen estos thrillers que se desarrollan en la época del ‘High school’ (o escuela secundaria) entre toda la población mundial. No hay que irse muy lejos: «Por trece razones», la serie creada por Brian Yorkey y estrenada en 2017, se convirtió en muy poco tiempo en un verdadero boom gracias a Netflix. Pero no tanto como para hacer una segunda y ni mucho menos una tercera temporada. El argumento de las temporadas posteriores, en mi opinión, fueron un verdadero despropósito o llamémosle ejercicio de creatividad de los guionistas para estirar el chicle del éxito un poco más. Si se hubiera quedado tan solo en una, sería una obra mucho más redonda y legendaria. Pero el dinero llama y la serie «Por trece razones» fue creando miles de millones de adeptos en todo el mundo. Eso nadie lo discute. A mí la primera temporada me gustó y me pareció muy interesante.
Amazon Prime Video estrena este 6 de agosto Cruel summer (gran título, muy potente y rotundo, casi poético), un thriller y drama adolescente ambientado a comienzos de los años noventa en una ciudad ficticia del estado de Texas llamada Skylin, allí vive Jeannette Turner (Chiara Aurelia), siguiendo el estereotipo de chica Nerd, introvertida, sensible, inteligente, extravagante pero que anhela las habilidades sociales de las chicas populares del «Insti» como Kate Wallis (Olivia Holt), la otra cara de la moneda, ella es la típica rubia guapa popular que suele salir con el Quarterback del equipo de fútbol del colegio. Normalmente la chica popular siente verdadera indiferencia por las freakies del instituto, y estas en cambio, sienten verdadera envidia por querer ser como esas rubias perfectas que salen con chicos guapos y siempre están rodeadas de amigos. La tragedia griega se forja de manera cruel y despiadada. Kate es secuestrada a manos de un depredador sexual y Jeannette que presuntamente es testigo de ese secuestro guarda un macabro silencio que hará que Kate padezca un verdadero y auténtico infierno.
Conoceremos la vida de las dos antagonistas en diferentes años 1993, 1994 y 1995, así como su evolución y sus cambios físicos y psicológicos provocados por cada uno de sus respectivos traumas. Cruel Summer juega con la escala de grises y polariza a sus personajes que pasan de héroes a villanos. Ya lo comenté en su día aquí en Mundoplus.tv: cuidado con esos Nerds, que se parecen tanto al Holden Caulfield de El guardián entre el centeno, esos terminan incendiando el baile del instituto como en Carrie o disparando con un fusil de asalto a los profesores y alumnos de una escuela. La chica popular es superficial, mala, sin alma, y todo lo que tú quieras, pero no estalla como una botella de Coca Cola cuando la agitas como lo hace el empollón, tímido e inadaptado de la clase cuando lo pones en el ojo del huracán.
Al final, todos los Nerds, ante tanta opresión y tanto bulling, sólo quieren venganza, esto ya estaba en la comedia Revenge of the Nerds (1984), dirigida por Jeff Kanew. Aunque existe una versión luminosa y buena del estereotipo de adolescentes inadaptados que para mí serían Los Goonies (1985, Richard Donner), en ella encuentran el tesoro de un pirata para salvar a sus padres del deshaucio, y hay una animadora (la chica popular de la clase) que incluso se une a ellos y renuncia a Troy, el niño pijo y guapo, para ser como ellos, una Goonie. (Concepto también despectivo como el de Nerd).
En el primer episodio de Cruel Summer sale a la luz que Jeannette no denunció el secuestro siendo conocedora del terrible acontecimiento, eso provoca el odio y aviva el fuego de un gran circo mediático contra ella. Y de esa forma las dos chicas quedan estigmatizadas por el mismo suceso, tanto que sus vidas entrarán en un profundo paraje que cada vez se volvera más y más oscuro. El guaperas de turno es Jamie (Froy Gutierrez) por el que ambas chicas están enamoradas y es, por supuesto, el típico muchacho chulo, engreido, consciente de su físico agraciado, que al principio parece encantador pero que a medida que le vamos conociendo se irá transformando en otro antihéroe, agresivo, estúpido e insensible. Incapaz de empatizar con ninguna de las dos chicas que beben los vientos por él.
Lo interesante de Cruel Summer es que dichos personajes irán cambiando paulatinamente e irán saliendo de su propio estereotipo, ni la rubia guapa es tan superficial ni la Nerd extravagante tan tierna y sensible. La historia está contada desde sus dos puntos de vista, el de Jeannette y el de Kate, así que cruzaremos de una a otra orilla para ponernos en perspectiva y conocer su punto de vista de la historia y cómo afectan a cada una de sus vidas. No faltarán esos toques de nostalgia a los años 90, en los que la música tiene un total protagonismo, ya que en algunas secuencias escucharemos la voz de la desaparecida lider de Los Cramberries, Dolores O’Riordan, y nos retrotraerá inmediatamente a aquellos años verdes.
Hay otro hilo conductor en la trama que tiene que ver con el Grooming o el llamado ciberacoso, esta es una historia también de monstruos que viven escondidos en la sociedad, pederastas y depredadores sexuales que acometen sus tropelías poco a poco, conectando emocionalmente con sus víctimas, tejiéndoles una tela de araña para atraparlas y abusar sexualmente de ellas. Parece que todo va bien en Skylin hasta que llega un nuevo director al colegio. Los años noventa son también el comienzo de la era internet, como cuenta la simpática serie Generación 56k (Netflix), y a través de aquellos módem telefónicos con los que se hacía la llamada a la red, desgraciadamente también se abria una puerta en los hogares para que se colaran aquellos monstruos a través de los diferentes tipos de chats o de las primeras webcams. Hay un drama, por tanto, muy poderoso y oscuro en Cruel Summer que es este ciberacoso, por eso guarda para mí, cierta similitud con aquella serie Por trece razones, donde se contaba el amargo recorrido y calvario de Hanna Baker por culpa del Bullying y que finalmente la condujeron al suicidio.
Cruel Summer consta de 10 episodios, de los cuales, sólo visto tres los primeros gracias al pase de prensa de Amazon Prime. Se estrenó el pasado mes de abril de 2021 con un fulgurante éxito en Estados Unidos y me da la sensación que tomará el testigo y el protagonismo que tuvo aquella Por trece razones, porque además ya han confirmado que estrenarán una segunda temporada. Ojalá este chicle sí que se pueda estirar tanto y esté justificado.
Pero lo que sí es constatable es que Cruel Summer tiene todos los atributos para convertirse en el nuevo thriller de éxito sobre adolescentes pero que consumiremos también los adultos. Promete otro camino intrincado, terribles giros de guión y probablemente desagradables pasajes por los que pasarán sus protagonistas. Jessica Biel y Michelle Purple (The Sinner) son las productoras ejecutivas de la serie Amazon Original junto al creador y productor ejecutivo Bert V. Royal (Rumores y mentiras) y la Showrunner y productora ejecutiva Tia Napolitano, muy conocida por Anatomía de Grey. En cuanto al elenco, para mí no es demasiado conocido aún, como me ocurría con casi todos los personajes de Por trece razones, no me suenan mucho de otras producciiones. Lo que sí me ha hecho gracia es reconocer a Harley Quinn Smith, hija del popular director y actor Kevin Smith, que ya apareció como hija de su escudero, Jay (Jason Mewes) en la descacharrante cinta Jay y Bob el silencioso contraatacan. Tengo que decir que me ha encantado encontrármela y ver lo bien que se desenvuelve como actriz interpretando a una de las amigas de la pandilla de Jeannette.
A partir de aquí, hablar más de Cruel Summer es dejar que se me escape algún Spoiler innecesario, así que lo mejor será sentarse a disfrutar de esta serie que veremos o devoraremos en un fin de semana para conocer el nudo y desenlace de la misma. Este drama adolescente promete chicha, y qué quieres que te diga, las series norteamericanas aún nos llevan mucha ventaja en el realismo narrativo de sus historias, por eso no me creo series como Élite pero sí me creo que haya muchachos o muchachas confusos en Estados Unidos que son tan inestables como la pólvora o el ácido sulfúrico, y que si les tocas mucho las narices la pueden liar muy parda.
En resumen
Y por último, otra de las importantes reflexiones a tener en cuenta cuando veamos Cruel Summer y a diferencia de los dramas adolescentes actuales es, que al ser contada la historia a comienzos de los años noventa, no existen las redes sociales: ni Facebook, ni Instagram, ni Twitter, ni siquiera WhatsApp como «arma» de comunicación… Los jóvenes no tenían en sus manos una poderosa herramienta para ser populares o acosar a otros a través de estos medios. Se agradece que la narrativa de una serie vuelva a ser lo de antes y no quede ilustrada por planos en el que los jóvenes se comunican con otros a través de su smartphone. Así que otro tanto y punto a su favor que se anota la serie Cruel Summer que sin duda, muy pronto recomendaremos. Sentémonos a disfrutar de este thriller que promete bastante.