El director Antonio Hernández y la actriz Claudia Mora han presentado en el Festival de San Sebastián su nueva película, «Parecido a un asesinato». El largometraje, una adaptación de la novela homónima de Juan Bolea, forma parte de las Galas de RTVE del Festival de San Sebastián antes de su estreno en cines el próximo 3 de octubre. Durante la entrevista revelaron los desafíos de adaptar un thriller que va más allá de la simple etiqueta del género, explorando temas como el perdón, la memoria y el rencor.
Presentáis la película en el Festival de San Sebastián, tenéis una gala con RTVE. ¿Qué sensaciones hay?
A.H– Bueno, ya sabes cómo es esto. Yo siempre he pensado que una película, es una película de momento que se acaba. Lo que suceda con ella luego depende de la película solo en parte, como cualquier mensaje. Todo depende del receptor también, del público, de la sensibilidad que tienes. Nosotros estamos muy contentos desde el día que la terminamos.
El día que se acabó la postproducción, vimos lo que habíamos hecho y dijimos esto es lo que queríamos hacer. Ahora lo que viene es abrir las puertas y que vengan los demás a decirnos qué hemos hecho. Pero yo estoy muy contento, muy orgulloso del trabajo que han hecho ellos, del equipo.
He tenido un equipo fantástico, nos lo hemos pasado enorme y queremos que el resultado es que esa película, un guion tan elaborado en el que las tramas vuelven atrás para contarse otra vez a sí mismas y descubriendo la realidad de los personajes. Yo creo que dicen que soy un experto del thriller, que no me gusta el adjetivo, pero he hecho muchos thrillers, es verdad. Creo que funciona bien, creo que funciona todo.
C.M– Poder estar en un festival tan internacional, tan importante como… es increíble. La verdad es que aún, como que no me lo creo. Yo creo que estoy disociando un poco, en plan, esto no es real. Pero es una oportunidad increíble para mi actriz y para mi persona, porque esto no siempre pasa. O sea, yo soy muy consciente de que esto no le pasa a todo el mundo y que hay que tener también un respeto al trabajo, a la industria.

¿Estrenar una película en un festival da un plus de motivación, no?
A.H– Da un plus, claro, sin duda. De hecho, todos. Llevo 50 años rodando. Cada vez que haces una película, tu sueño es arrancar en un festival. Si el festival es San Sebastián, Berlín, Cannes, claro, aquello sube. Primero porque es un escaparate que tiene muchas ventanas abiertas. Y ahora, con lo digital, mucho más. Porque antes, bueno, salía la noticia como saldrá en Televisión Española, saldrá en resúmenes, el público que hay, la prensa, pero ahora eso se ha multiplicado exponencialmente y eso hace que te mire más gente, llegar a más gente. Y eso, además, a la industria le viene muy bien.
La película es una adaptación de la novela de Juan Bolea. Es una pregunta que siempre hago cuando se trata de adaptaciones, sobre todo de novelas. ¿Cómo ha sido el proceso?, ¿Has contado con Juan desde un principio, supervisando o no el rodaje?
A.H– No, no. Juan es un tío majísimo y encantador. Él ha aceptado que nos ha pegado a la novela y nosotros de la novela hemos hecho una adaptación muy particular. Incluso la estructura narrativa es diferente a la de la novela. Y él, bueno, yo creo, al rodaje vino de visita, nada más. Muy confiado, cosa que a nosotros también nos daba seguridad de que lo que estábamos haciendo y los cambios que hemos propuesto en las muchas versiones que hemos hecho del guion hasta llegar al definitivo era como tener la arcilla que él nos proporcionaba para darle la forma, luego nosotros, cinematográfica.
Como bien sabes, adaptar una novela siempre es complicado. No es lo mismo 180 páginas que una hora y media o dos de película. En las novelas cuentas cosas que no podemos contar en cine y en cine contamos cosas muy difíciles de describir en una novela. Entonces el trabajo, yo creo que le está encantado además con el resultado, pero ha cambiado mucho y la adaptación ha sido muy libre por parte de Rafa Calatayud, que es un guionista fantástico, inteligentísimo, con el que yo he trabajado durante dos años para llevar a buen puerto ese guion.
C.M– Mi primer impulso como actriz fue, vale, me compro el libro, lo empiezo a leer, pero estuvimos hablando, Antonio y yo, me leí una parte del libro, pero no tenía nada que ver, o sea, sí, la esencia del personaje, la historia, pero claro, se ha adaptado bastante del libro a la peli, entonces tampoco queríamos condicionarme mucho. Incluso hasta el extremo, imagínate que en la novela es un personaje es un chico.
A.H– Fue uno de los primeros cambios que hicimos porque nos parecía que enriquecía muchísimo más la relación paternofilial si era una hija en vez de un hijo, por todo lo que conlleva.
Has comentado que no te gusta la etiqueta de thriller, aunque en la película haya parte de ello ¿no te gustan la etiquetas?
A.H– Claro, yo lo entiendo, lo de las etiquetas y las hacemos todos, las colocamos, en comedia, comedia verano, plan familiar, thriller. Sí, lo que pasa es que pasa eso, que de repente las etiquetas siempre, en cualquier caso, se quedan pequeñas, estrechas, como si el margen que te deja es que, bueno, pues es esta idea, encima con un título como parecido a un asesinato, parece que ya te indica lo que va a ocurrir y no es así. Lo que ocurre es mucho más amplio, ¿no? Lo que ocurre en la película va más allá, habla del perdón, habla de la memoria, habla del rencor, habla de cómo escondemos verdades que no se pueden esconder y acaban volviendo, cómo quien parece el bueno no es tan bueno, quiero decir, son demasiadas cosas además de un asesinato.
Claudia es tu primer largometraje como protagonista, de hecho es tu primera película, y tu personaje durante el rodaje sufre una especia de montaña rusa ¿Cómo ha sido interpretarlo?
Pues la verdad es que es abrumador, porque son como muchas cosas, o sea, yo creo que esto no me lo esperaba. Bueno, yo no me lo esperaba, esta cantidad como de repercusión a la gente le está llamando mucho la atención, incluso solo el tráiler. O sea, es que el tráiler también es como, wow, esto tiene muy buena pinta. Y también al ser un personaje tan raro y tan complicado, es como, espero haberlo hecho bien, espero que a la gente le guste. Ha sido la verdad un sueño, un sueño muy bonito.
Durante toda la película mantiene la tensión incluso cuando parece que no pasa nada, y hay calma, además de todos los giros que hay, que parece que va por un lado y es por el otro. ¿Cómo consigues mantener la tensión?
A.H– Bueno, ya te digo, siempre me dicen que soy un adscrito genio del thriller. Esa es la primera norma, quiero decir. En realidad, todos nosotros, cuando dirigimos todos, mis compañeros directores que veo por aquí, todos pretendemos lo mismo siempre en todas las películas, es que cada minuto, cada frame, cada plano, cada secuencia, el espectador se olvide de que es un espectador y está dentro de la historia.
Eso lo que nos facilita es construir la intriga. Y la intriga lo que hace es lo mismo que pasa en la vida cuando tú no conoces lo que va a suceder porque no reconoces lo que ha sucedido. Aunque parezca complicado este término. Entonces tú vas por la historia fluyendo y vuelves, y vuelves. Y vas atando cabos. Darle eso al espectador es como una estrategia perfecta.
¿Te pasó eso a la hora de leer el guion, como está explicando él?
C.M– Sí, yo la verdad es que no me lo esperaba. Es que en el último casting a mí me dijeron. Yo no tenía ni idea. Cuando de repente me encuentro en el último casting que estaba este señor maravilloso, me dice, tu personaje… Es tal. Ah, ¿sí? No me lo esperaba. Además, yo lo había llevado por otro lado, ¿te acuerdas? Totalmente distinto. Claro, es algo que no te esperas. Que también es bueno, ¿eh? Sí. A veces llegar…
A.H– Lo que está viviendo ella es fantástico. Tu primera película con ese reparto, en un festival así, con lo que le viene la película ahora, que van a sacar 300 copias en toda España el día 3 de octubre, pues realmente… Realmente es inesperado, ¿no? Al acabar aquella película, yo ya le he escrito a ella la siguiente. ¿Por qué? Precisamente porque a mí me ha pasado lo mismo que al espectador que ve la película, lo que pasa es que lo mío ha durado 8 meses, desde que la conocí hasta que terminamos de rodar y montar la película, ¿no? El equipo que he tenido es fantástico, el montador, Tony Frutos, es fantástico. Entonces, trabajar con eso como si fuera realmente un puzzle que tenemos que ir construyendo para que el espectador en cada momento esté en un sitio y no pueda estar en otro, ¿no? Bueno, interpretarlo como ella lo ha interpretado, es robótico. Ríete tú de la inteligencia artificial.