Cada vez estoy más convencido que leer la sinopsis de una película nos lleva a impresiones equivocadas. Provocando además, una serie de expectativas que a veces conllevan decepciones inesperadas. Afortunadamente, este no es el caso de «She Will», opera prima de Charlotte Colbert que tras su paso por Sitges en 2021, pudo verse en el AMFF dentro de su sección Atlàntida Premiere y ahora esta disponible en Filmin. Una película sorprendente, visualmente cautivadora que narra una historia en la que la naturaleza, la venganza y los traumas del pasado se dan la mano para construir un relato mágico y pertubador.
Con Darío Argento como productor, la artista británica Charlotte Colbert debuta con una película de la que pocos podrían decir que es una ópera prima. Con un ritmo narrativo sostenido, una fotografía espectacular y una música de Clint Mansell que te atrapa con cada nota, She Will no es una película de terror al uso. Por supuesto que hay miedo y hay terror, pero el guion escrito Kitty Percy explora otro tipo de terror. Ese horror instalado en nuestros traumas del pasado que nos impide avanzar y vivir nuestra vida de forma plena. En este sentido no es esperéis un tour de force de sangre, visceras y gritos. No es ni mejor que otros estilos dentro del género, cada uno tan valido como otro para narrar una historia. Sin embargo, She Will consigue su propósito con los elementos que están a su alcance, y nos introduce poco a poco en una historia cautivadora y a ratos perturbadora.

En She Will conocemos a Veronica Ghent (Alice Krige), una gran estrella de cine en horas bajas que tras una mastectomía doble viaja a una clínica situada en Escocia con la intención de curarse de la operación y descansar. Acompañada de Desi (Kota Eberhardt), una joven enfermera encargada de cuidarla, descubrirá que para curarse del todo también es necesario afrontar los traumas del pausado que marcaron su existencia. En un lugar alejado de las distracciones mundanas y que poco a poco descubriremos que está relacionado con persecuciones de brujas, acompañaremos a Verónica en un viaje al pasado con la naturaleza como catalizador y fuente de poder.
La historia que narra She Will tiene la virtud de valerse de elementos visuales y sonoros para contar algo sin que la palabra sea lo único importante. Es decir, el viaje de auto descubrimiento de Verónica se nos narra de una forma en la que como espectadores también somos partícipes de lo que ocurre. Bajo la dirección de Charlotte Colbert vamos adentrándonos en las diferentes capas que forman la historia, y que exploran el trauma sufrido por Verónica cuando apenas era una adolescente y todo el poder que subyace en esa región que en su día fue testigo de atroces crímenes perpetrados por hombres con creencias equivocadas. Claro que hay diálogos, y sin importantes, el personaje de Verónica nos resultará antipático y desagradable por su actitud con los demás y con Desi en particular. Sin embargo, es a través de la imagen y de la música como la historia llega hasta nosotros, atrapándonos con una atmósfera opresiva e hipnótica.
Por supuesto que a lo largo de She Will se entrevén elementos sobrenaturales y cuya explicación se nos deja a nuestro propia interpretación. La brujería es uno de esos elementos que están presentes en la película y que aportan su particular imaginario a la historia. Hay un pasado que la propia tierra nos narra, y que se presenta como terrible y peligroso. Sin embargo, la historia nos dice que el miedo a lo desconocido y a los que son diferentes siempre han estado presentes en bucle infinito del que parece que no podemos escapar. En la película de Colbert el terror está presente, pero no lo está como en otras representaciones del género. Aqui el terror nace de nuestros propios miedos, del propio trauma de la protagonista, que surge de un pasado que quiere olvidar. Hay muchos tiempos de terror y She Will explora el que está dentro de nosotros mismos.
En resumen
She Will es una película de la que esperas unas cosas y que finalmente te ofrece otras que no esperabas. Aleccionadora (en el buen sentido, mal pensados), cautivadora, mágica, perturbadora (nada que ver con Cronenberg), sorprendente y terroríficamente real, She Will no os dejara indiferentes. Con la duración justa para narrar lo que quiere mostrar, el debut de Charlotte Colbert nos llevará a ese lugar del bosque en el que sentiremos sin salir de casa el poder de la naturaleza. Una hermosa película con una extraordinaria banda sonora de Clint Mansell como elemento diferencial. Imprescindible.

