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«Ramy»: en busca del yo interior

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Fernando L. Simó
Fernando L. Simó
Miembro fundador de mundoplus.tv, seriefilo, cinefilo, devorador de libros y en pleno redescubrimiento de los cómics. Amante de la cultura (pop) y de la Historia, y ministérico de corazón.
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Inmersos en la sociedad de los políticamente correcto, en la que hay que andar con pies de plomo para no ofender a nadie, la comedia siempre se ha erigido como adalid de quienes van a contracorriente de lo establecido. En esa línea, pero sin avasallar y con un estilo diferente se presenta «Ramy», serie que recupera integramente Filmin tras su estreno, allá por diciembre de 2019, en la desaparecida Starzplay y que solo estaba disponible actualmente en la plataforma clandestina MGM. Una serie que supuso todo un fenómeno en EE. UU cuando se estrenó en 2019. Una comedia de las de ahora, que sobre todo te demostrará que no tienes idea de nada.

Ramy está protagonizada por el humorista Ramy Youssef y, cuenta la historia de un veinteañero egipcio-americano de primera generación de inmigrantes que se encuentra en un viaje spiritual en su políticamente dividido barrio de New Jersey. La serie nos brinda un punto de vista, hasta ahora inédito, de lo que es ser un joven musulmán en Estados Unidos, en pleno siglo XXI. Y lo hace explorando los desafíos que resultan de estar atrapado entre una comunidad musulmana que considera que la vida es un test moral y la generación milennial que cree que la vida no tiene consecuencia alguna.

Una de las principales virtudes de Ramy es que sus episodios se ven en un suspiro. Con una duración que no llega a la media hora, cada episodio se presenta como una historia autoconclusiva, aunque siempre con el hilo conductor de la búsqueda personal de Ramy. Una búsqueda de un joven musulmán que no vive al margen de la sociedad sino todo lo contrario. Un joven que evoluciona también, sin dejar de lado la religión y sus creencias. Siendo capaz de acomodarse al cambio, ofreciéndonos además una visión libre de prejuicios sobre los musulmanes.

Reconozco que no soy espectador habitual de este tipo de series. En su momento Ramy no era de esas series que tenía marcada en rojo en el calendario. A pesar de todo, a veces este «hobbie» te brinda la ocasión de descubrir series que de otra forma no te hubieras planteado ni siquiera ver y acabas con la sensación, una vez has acabado los episodios, de que la experiencia ha merecido la pena. Este fue el caso de Ramy, una serie sobre la vida y sobre como ser una persona en esta sociedad donde todo se analiza. ¡Una persona! Con todo lo que eso conlleva en esta sociedad donde todo el mundo opina y en la que cualquier actitud se mira con lupa.

Ramy va más allá de la comedia (tranquilos, no hay risas enlatadas) y de lo que eso implica. Y digo que va más allá porque la serie nos presenta a un joven, que transita entre la banalidad de su actitud ante la vida y sus relaciones sexuales (normalmente con chicas de otras religiones), y su preocupación por cumplir con los preceptos de la fe musulmana. Es un joven que no busca la confrontación ni juzga a los demás por sus creencias o por su forma de ser. Al contrario, solo busca entender la vida y salir adelante, siendo capaz de empatizar con quienes les rodean, ya sean cristianos, judíos o musulmanes. Con la mente abierta de un joven que busca su propio camino sin pisotear a nadie.

La serie es capaz de tratar temas como las relaciones sociales y sentimentales, el sexo, la familia, la religión, el trabajo, etc., de una forma desenfadada y sin complejos. Con personajes de lo más variopinto que nos permiten conocer todos los perfiles posibles dentro nuestra sociedad actual. Incluso se atreve a tratar el 11S en el quinto episodio de la primera temporada, mostrándonos la infancia de Ramy y como su vida, al igual que la del resto del mundo cambió para siempre. Pero incluso, con un tema tan delicado, la serie es capaz de mezclar temas tan contrapuestos como el paso de la inocencia infantil a la pubertad tras el trágico atentado con la masturbación y la presencia de Osaba Bin Laden. Un episodio que la comedia puede tratar cualquier tema posible sin faltar al respeto, sin ofender, a la vez que es capaz de remover nuestras conciencias.

En resumen

En Ramy veremos a joven que comete fallos, que no es perfecto. Que no impone juicios de moral que el mismo se salta. Porque básicamente es humano. Un joven que desea ser independiente, ganar dinero suficiente para irse de casa, pero sin perder sus lazos familiares. Con un tono desenfadado a la vez que crítico estamos ante una serie sin prejuicios, que nos muestra ese otro lado de la sociedad que no conocemos y que nadie se había atrevido a mostrarnos. En esta época de moralidad mal entendida, del conmigo o contra mí y en la que el respeto por los demás parece haber quedado olvidado, Ramy es un soplo de aire fresco entre tanto drama macabro.

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