Recordar el pasado para afrontar el presente. Es una de las grandes lecciones que nos ofrece «Miss Austen», miniserie británica de cuatro episodios que puede verse al completo en Movistar Plus+ desde el martes 11 de junio. Una serie que atreve a esclarecer uno de los grandes misterios literarios de todos los tiempos: ¿por qué Cassandra Austen quemó la mayoría de las cartas que su hermana Jane escribió a lo largo de su vida? Para ello «Miss Austen» realiza un recorrido a través de la memoria, para mostrarnos la relación de las hermanas Austen e imaginar lo que tal vez pudo pasar.
Basada en la novela de Gill Hornby y creada para televisión por Andrea Gibb (Sanditon, ¡Llama a la comadrona!), la serie no se centra en la Jane Austen (que ha trascendido en el tiempo) escritora de culto, sino en la Jane hermana, amiga, joven enamorada y mujer brillante que dejó una huella tan profunda que otra mujer —su propia hermana— sintió la necesidad de protegerla incluso más allá de la muerte. Las razones que llevaron a Cassandra Austen a destruir gran parte de las cartas de su hermana, siguen siendo un misterio, ahora que se cumple el 250 aniversario del nacimiento de la autora de Sentido y sensibilidad. Sin embargo, Miss Austen nos sugiere una posible respuesta, que no es sencilla ni directa, pero que más allá de buscar una resolución al enigma, nos propone un viaje a través de las grietas de la historia para imaginar aquello que no sabremos jamás. Y en ese ejercicio de reconstrucción emocional e íntima, la serie destaca. Son las partes que nos llevan al pasado de juventud de las hermanas Austen, donde esta producción brilla (no solo en sentido figurado), frente el dolor y la oscuridad del presente. Una reimaginación llena de luz y alegría, pero también de tragedias, que irán moldeando la personalidad de ambas hermanas, para bien y para mal.
Una fantástica (como siempre) Keeley Hawes (Los Durrell, Line of Duty, Bodyguard) da vida a Cassandra Austen en su madurez con una mezcla de contención y ternura que traspasan la pantalla. Su viaje, más que físico, es emocional, y parte de una desgracia que le permitirá iniciar una catarsis que llevaba tiempo contenida. Han pasado 13 años desde el fallecimiento de su hermana Jane (la española Patsy Ferran), y su hermana Cassandra visitará a Isabella (Rose Leslie), hija de una de sus mejores amigas de la juventud, que está a punto de perder su hogar tras el fallecimiento de su padre. La mayor de los Austen, aunque acude para ayudar a la joven, en realidad alberga otro secreto motivo: recuperar las cartas privadas de su hermana. A través de esa correspondencia olvidada, revivirá su pasado junto a Jane, y también sus propios sacrificios y silencios.
Los amantes de los dramas de época encontrarán en Miss Austen, como es habitual en la ficción británica, una producción impecable, con una fotografía cuidada, una ambientación elegante y una dirección que sabe detenerse en los detalles —una mirada, un gesto, una pausa— para contar lo que las palabras no dicen. Porque, como ocurre en las novelas de Jane Austen, lo importante no siempre está en lo explícito, sino en lo que se insinúa.
La serie nos muestra como un acto aparentemente banal —la quema de unas cartas— puede convertirse en un gesto cargado de amor, culpa, protección y complicidad. A lo largo de sus cuatro episodios vemos como Cassandra abre los ojos al presente, gracias al recuerdo de un pasado que había quedado enterrado en el dolor de la perdida. Es gracias a esas cartas de su hermana que Cassandra emerge como una figura compleja, contradictoria, profundamente humana. Una mujer que en su juventud (interpretada por Synnøve Karlsen) se vio obligada a realizar sacrificios, a veces impuestos por como la sociedad en ese momento veía a las mujeres. Ese pasado de esperanzas rotas y de momentos difíciles, también estuvieron llenos de otros muchos instantes de alegría y felicidad junto a su hermana Jane. Una lección de vida, que Miss Austen nos recuerda: nuestras experiencias buenas y malas, nos acompañarán siempre, dando forma a quienes somos, sin dejar de seguir adelante.
En resumen
En unos tiempos donde la intimidad se convierte en espectáculo y las vidas personales se viralizan, Miss Austen defiende el derecho al silencio, a la discreción, a proteger la memoria del otro. Un relato delicado, emotivo y elegante que hará las delicias de los amantes de la obra de Jane Austen, a quien la serie no solo homenajea, sino que nos muestra su faceta más humana, alejada del icono literario que es hoy en día. Además, Miss Austen también nos invita a reflexionar como espectadores: ¿Qué estaríamos dispuestos a borrar para cuidar el recuerdo de alguien a quien amamos?