InicioBlog"Magnetic Beats": una viaje iniciático a través de la música y el...

«Magnetic Beats»: una viaje iniciático a través de la música y el recuerdo

Tienes que leer

Fernando L. Simó
Fernando L. Simó
Miembro fundador de mundoplus.tv, seriefilo, cinefilo, devorador de libros y en pleno redescubrimiento de los cómics. Amante de la cultura (pop) y de la Historia, y ministérico de corazón.
Publicidad
Publicidad

La 12ª edición del Atlàntida Film Fest ha ofrecido títulos más que interesantes en sus diferentes secciones, como es el caso de «Magnetic Beats», ópera prima de Vincent Maël Cardona. El director francés utiliza la música como elemento catalizador de una historia en la que la nostalgia nos traslada a la década de los ochenta, en medio de una época de cambios en Francia. Un viaje en el tiempo para conocer la historia de dos hermanos, tan diferentes como la noche y el día, pero con un sueño en común de ir más allá de una vida rutinaria y sin futuro.

Magnetic Beats mezcla general sin complejos, yendo de la crónica social a la comedia, pasando el drama y el romance con un triángulo amoroso de imprevisibles consecuencias. Estamos en mayo de 1981, el socialista Mitterrand ha ganado las elecciones y pronto las radios FM serán legalizadas. En este momento de cambios, Jérôme y Philippe se divierten en una pequeña ciudad de provincias lanzando a las ondas su propia emisora de radio. Fascinados por Marquis de Sade, The Sonics, Iggy and the Stooges, llorando por Ian Curtis y Joy Division, ambos hermanos experimentan y trascienden más allá de la «prisión» en la que viven. Jérôme es el hermano mayor, el centro de atención y la voz cantante de radio Varsovia. Por su parte, Philippe es todo lo contrario, tímido y cohibido, solo es capaz se comunicarse a través de los sonidos para lo que demuestra un talento innato. Dos hermanos, el ying y el yang, la noche y el día, dos caras de la misma moneda de una juventud que vivió en este momento cambios que marcarían a toda una generación.

Magnetic Beats - Atlàntida Film FestLa voz de Philippe ejerce de cicerone para guiarnos en una historia intimista a la par que reivindicativa sobre una época que ya no volverá. Con la música marcando la pauta y una ambientación que nos traslada como una máquina del tiempo visual a aquella década prodigiosa. Entre la radio pirata, el garaje del padre y la amenaza del servicio militar, los dos hermanos no son conscientes que están viviendo los últimos días de un mundo a punto de desaparecer.

Magnetic Beats - Atlàntida Film FestSorprende y para bien que Magnetic Beat sea el debut como director de Vincent Maël Cardona, y aunque es cierto que la parte final de la película resulta menos original que el resto, su ópera prima nos conduce de forma realista (pero también fascinante) por una época de cambios en la sociedad occidental. Un momento en el que el feroz capitalismo se fue adueñando de nuestras vidas y se avecinaban cambios geopolíticos de calado. Los vientos de cambio y revolución fueron quedando atrás, y la muerte de Bob Marley era un aviso para los malos tiempos que se avecinaban. En ese sentido, aunque Magnetic Beats tiene sus momentos de alegría desenfrenada que son un canto de furia por una época que se está yendo por el desagüe, la película destila un tono de amargura y tristeza que te acompaña durante gran parte de su metraje.

Magnetic Beats - Atlàntida Film FestSin embargo, ese poso (casi depresivo) esconde un mensaje positivo y de esperanza, que trasciende más allá de las palabras de la voz de Philippe al que da vida Thimotée Robart. Es a través de su viaje emocional que experimentamos un carrusel de emociones y sensaciones. Somos testigos de su experiencia de vital, de su enamoramiento por Marianne (hipnótica Marie Colomb), de su miedo a que cambien las cosas y de su talento desaprovechado a la sombra de su hermano mayor.

En resumen

Magnetic Beats es una película que utiliza la nostalgia no como un simple recurso, sino como catalizador de una historia sobre el amor, el autodescubrimiento y de cómo encontrar tu propia voz. Una película a priori con un ligero poso de amargura, que te deja con un buen sabor de boca al lanzar un mensaje final positivo y lleno de esperanza. Recomendable para los fans de las cintas de cassette y de la época cuando la música significaba algo.

Publicidad
Contenido patrocinado

Últimas entradas

Jean-Paul Salomé explora la doble vida del mayor falsificador de Francia en «La copia perfecta»

Jean-Paul Salomé vuelve a adentrarse en el thriller inspirado en hechos reales con "La copia perfecta", una película que...

DEJA UNA RESPUESTA

¡Escribe tu comentario!
Por favor introduce aquí tu nombre

Publicidad

Más artículos como este