Es la divertidísima película de Kyle Balda sobre cómo alguien ha asesinado a George Hardy (Hugh Jackman), el entrañable pastor de un rebaño de ovejas de pueblo que cuida, alimenta y lee novelas policiacas a sus ovejas cada día. Todo parece perdido hasta que la oveja más lista del grupo decide resolver el misterioso asesinato con su escaso conocimiento sobre resolución de crimenes y con todo lo que sabe sobre los humanos, es decir, nada.
La película empieza presentando a los personajes por el mismo Hugh Jackman en voz en off y, pese a que la rutina del pastor de ovejas es curiosa y llama mucho la atención, hay algo que gusta mucho más: son esas adorables criaturas con forma de nube que pastan tranquilamente y sus únicas y brillantes personalidades que invitan a encariñarse fácilmente. ¿Infantiles? A veces, ¿encantadoras? de principio a fin de este filme.
Un acompañamiento perfecto a las dulces ovejas son actores como Conleth Hill, Tosin Cole, Nicholas Braun, Molly Gordon, entre muchos, por sus carismáticas y brillantes actuaciones y, junto a estos, un argumento y guion entretenido y sorprendente a partes iguales. Por más que Las ovejas detectives sea un proyecto especialmente dirigido a los más pequeños, Balda evita que los adultos se aburran y crea un misterio completamente imprevisible que no deja a nadie indiferente.

Hay que mencionar la artesanía que se hace notar en los decorados y vestuario. Sin caer (ni por asomo) en el fallo, los equipos de escenografía y caracterización hacen un trabajo tan impecable que es prácticamente imposible no adentrarte en la rutina del pueblo, sus olores, sus colores, las dinámicas de los personajes y las amables ovejas.
Y aunque el título me haya quedado muy sensiblero o incluso ñoño, Las ovejas detectives nos da una imagen de “diversión para toda la familia” (y sí, es eso), pero aparte hay un mensaje que estos entrañables personajes nos dan, olvidar puede protegernos momentáneamente del dolor pero a la larga, olvidar es una debilidad, nos hace más torpes, temerosos y mediocres. Así que, el mensaje es claro, recordar, rememorar y reconocer es de valientes.
Personalmente, Las ovejas detectives es un 10 si te gustan las películas infantiles. Hay buen acting, buen argumento, buen arte y sobre todo, es una película que muestra una de las muchas caras del polifacético Hugh Jackman… Una pena que esta vez no nos cante nada.