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«La sangre helada»: la oscuridad del alma humana al descubierto

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Fernando Simó
Miembro fundador de mundoplus.tv, seriefilo, cinefilo, devorador de libros y en pleno redescubrimiento de los cómics. Amante de la cultura (pop) y de la Historia, y ministérico de corazón.
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Movistar+ sigue apostando por traer a España series británicas de calidad, como demuestra el estreno en poco tiempo de «Belgravia», «A la caza del amor», «Condena» o «Vigil». Producciones de gran calidad, con grandes repartos y que cuentan con un gran diseño de producción (en el caso de las series de época) y con excelentes guiones que enganchan al espectador. La última en desembarcar en la plataforma de Telefonica ha sido «La sangre helada», miniserie que adapta la novela de Ian McGuire y que explora el lado más oscuro del hombre en una historia llena de violencia. Una aventura en la que el hombre y la naturaleza se enfrentan en un choque desigual que nos recuerda hasta los extremos que es capaz de llegar el ser humano.

La sangre helada - Movistar+
Jack O’Connell da vida a un joven médico atormentado por su pasado en el ejército

En La sangre helada conocemos a Patrick Sumner (Jack O’Connell), un joven cirujano marcado por los horrores que vivió durante su servicio con el ejército británico en la India. Huyendo de los fantasmas de su pasado decide unirse como médico a bordo del Volunteer, un ballenero que partirá desde Yorkshire en una expedición hacia el Ártico. Pero, esconderse del pasado no es sencillo, y este le perseguirá allá adonde vaya, como un perro del infierno incansable en busca de su presa. Ni las drogas, ni la soledad del frío polar conseguirán aplacar las voces que atormentan la conciencia de Sumner, y que se nos mostrarán a través de flashbacks donde seremos testigos de los horrores a los que se enfrentó en la India.

La sangre helada - Movistar+
La miniserie de seis episodios adapta la novela de Ian McGuire y está protagonizada por Colin Farrell, Stephen Graham y Jack O’Connell

Los secretos serán, al igual que las pieles de las focas y la grasa de las ballenas, una pesada carga que lastrará el viaje del Volunteer. Porque si Patrick Summer arrastra una pesada carga, no menos liviana es la que soporta el capitán Brownlee (Stephen Graham). Marcado por una tragedia ocurrida en una expedición anterior, en apariencia busca la redención y la gloria a toda costa, aunque la realidad es bien distinta, y esta teñida de corrupción. Pero, sin duda, el que más secretos oculta, aunque realmente no parece preocupado en mostrarlos, es el arponero Henry Drax (Colin Farrell). Violento y pendenciero, nos encontramos con imagen muy alejada del fanfarrón y divertido Ned Land de 20000 leguas de viaje submarino. El personaje al que da vida Colin Farrell es un hombre frío y despiadado, capaz de matar por un trago de ron, y que parece haber perdido cualquier rastro de humanidad y sentido de la moral.

Su rodaje en escenarios naturales acentúa el realismo que muestra «La sangre helada»

Cada personaje tiene una razón para estar a bordo del Volunteer, y su viaje hasta los confines del mundo acentuará la perdida de humanidad que sufre cada uno de los tripulantes. Rodada en la ciudad inglesa de Hull y en el archipiélago helado de Svalbard, en el Ártico, La sangre helada destaca por su realismo, ya que la serie ha sido capaz de captar la inmensidad de la naturaleza frente a la crueldad humana. Al rodar en escenario naturales, y en un barco que también es una recreación real, la sensación de inmersión en la historia es total. En los dos primeros episodios (la miniserie consta de cinco) hay momentos en los que sientes el frío del Ártico y los vaivenes del barco en el salón de tu caso.

La sangre helada - Movistar+
La violencia física y verbal está muy presente a lo largo de la serie

Más allá de su excelente ambientación (su diseño de producción es superlativo) y su rodaje en escenarios naturales, lo que proporciona mayor impacto y verosimilitud a lo que estamos viendo es que La sangre helada nos recuerda que el hombre es el mayor depredador sobre la faz de la Tierra. Los dos primeros episodios nos meten de lleno en una historia de corrupción, violencia y sadismo, que consigue que nos replanteemos nuestra propia humanidad. Las escenas, tanto de las matanzas de focas como la caza de la ballena, son presentadas de forma brutal, sin medias tintas. Y, si, aunque la serie nos traslada hasta el siglo XIX, las matanzas indiscriminadas de focas y leones marinos no quedan tan lejos en el tiempo. Es decir, que la violencia, el deseo intrínseco de hacer daño y disfrutarlo está en nuestro ADN y eso es algo que vemos reflejado en La sangre helada.

En resumen

La sangre helada se presenta como la serie perfecta para los amantes de las ficciones de época, pero que en este caso están teñidas de violencia, realismo y exploración de alma humana. Creada, dirigida y escrita por Andrew Haigh, La sangre helada no es una serie fácil de digerir, tal vez su ritmo pausado y su crudo realismo espante a más de uno, pero tras esa pátina de suciedad (física y moral), la adaptación de la novela de Ian McGuire es un relato oscuro y sin concesiones que te va atrapando lentamente.

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