Alba Farelo, mundialmente conocida como «Bad Gyal», nos ha enseñado su odisea personal al sacar su primer álbum por medio de un documental dirigido por David Camarero.
La Joia: Bad Gyal es un documental en el que se narra la frustración por la que llega a pasar la artista y su equipo para poder sacar su más reciente álbum, «La Joia».
Debido a la larga espera por la que pasan tanto ella como sus fans, en este documental, podemos ver un perfil más personal de la artista, con ello me refiero a su rutina, sus alegrías y frustraciones, dejando de este modo con una sensación de familiaridad y cercanía a los fans de Farelo.
Mirándolo desde una perspectiva más audiovisual, el documental deja mucho que desear. Crea una sensación de impersonalidad e incertidumbre a un espectador promedio, es decir, la pregunta de «¿Quién es Bad Gyal?» se queda sin responder.
A pesar de que nos enseña constantemente lo trabajadora que es y su actitud positiva, desearía que nos hubiese mostrado más un lado más íntimo y de este modo brindarnos un más honesto vistazo a su vida.
El documental tiene partes grabadas con mucho grano, con intención de dar una sensación analógica, este es un acierto estético ya que puede llegar a verse como una tendencia moderna. También añade varias «capturas de pantalla» para recalcar la cercanía que ofrece a su «target». Esta elección de montaje funciona muy bien para dejar clara su marca, sin embargo, puede llegar a ser abrumador para la gran pantalla, dejándonos indiferentes.
De igual modo, podemos ver clips de Farelo posando como una bella diosa rodeada de luces y material azul para hacer breves distinciones entre secuencia y secuencia. A pesar de ser imágenes muy agradables estéticamente, no aportan nada al contexto y solo añaden intrascendencia a la trama del documental.
La Joia: Bad Gyal deja un sabor de exclusión en boca, sin embargo, se nota es un muy bonito regalo de la artista a sus seguidores, solo que no a todos los demás.