InicioBlog"La Escuela del Bien y del Mal": fantasía aburrida y sin gracia

“La Escuela del Bien y del Mal”: fantasía aburrida y sin gracia

Tienes que leer

Fernando Simó
Miembro fundador de mundoplus.tv, seriefilo, cinefilo, devorador de libros y en pleno redescubrimiento de los cómics. Amante de la cultura (pop) y de la Historia, y ministérico de corazón.
Publicidad

“La escuela del Bien y del Mal” es un nuevo intento, esta vez de Netflix, por encontrar una franquicia juvenil de éxito. El universo Harry Potter creado por J.K. Rowling rompió todos los moldes preestablecidos, primero con éxito en el mundo editorial, incitando a millones de niños y de adolescentes a disfrutar de la lectura, y segundo, dando lugar a una franquicia cinematográfica de recaudaciones millonarias.

La Escuela del Bien y del Mal - NetflixHa habido desde entonces multitud de intentos por repetir la fórmula de éxito que consiguió la saga de Harry Potter, pero muy pocas veces se ha conseguido aunar calidad y taquilla en la misma ecuación. El streaming ha potenciado esa búsqueda, y cada plataforma se esfuerza por encontrar esa franquicia que de valor a su marca. Disney lo tiene más fácil indudablemente, pero Netflix no se detiene dando luz verde a proyectos basados en sagas literarias o en cómics. Su último intento ha sido La Escuela del Bien y del Mal, adaptación de la novela escrita por Soman Chainani.

La Escuela del Bien y del Mal - NetflixLa saga literaria, publicada en España por Puck, está compuesta de seis libros y alguna precuela, y nos introduce en el interior de los muros de La Escuela del Bien y del Mal. Un lugar en el que héroes y villanos se preparan para ser los protagonistas de los cuentos y leyendas que todos conocemos. A este mágico escenario llegarán dos amigas inseparables: Sophie y Ágata. Una sueña con ser la princesa de un cuento de hadas, y la otra, que es acusada por los habitantes de su pueblo de ser una bruja, solo piensa en ayudar a su madre y en proteger a su amiga. Sin embargo, un día serán elegidas para ir a la escuela del bien y del mal, aunque sus caminos no serán los esperados.

La Escuela del Bien y del Mal - NetflixA priori, La Escuela del Bien y del Mal contaba con una premisa interesante, construyendo un universo fantástico en el que podíamos encontrar multitud de referencias a clásicos de la cultura popular (no solo de los cuentos que todos conocemos). Aunque, esos guiños constantes a los cuentos de hadas o a los mitos artúricos, solo son una mala fachada que sirven solo para llamar la atención del espectador.

La Escuela del Bien y del Mal - NetflixLa historia sobre cómo unas amigas inseparables son enviadas a escuelas diferentes a las que ellas podían imaginar, si plantea una idea interesante, ya que nos introduce un concepto sobre el bien y el mal que los cuentos populares tendían a olvidar. La película nos muestra (entiendo que la novela también) como el bien en los cuentos populares es superficial y cruel. Los alumnos de la escuela del bien son hermosos y solo se preocupan unas de estar bellas para sus principles y otros de tener afiladas las espadas para matar a bestias salvajes. La Escuela del Bien y del Mal nos recuerda que en la vida no todo es blanco o negro, siendo lo único destacable de la película.

La Escuela del Bien y del Mal - NetflixPor lo demás, la cinta dirigida por Paul Feig resulta aburrida, con una historia que no sorprende y con escenas calcadas de series como Las escalofriantes aventuras de Sabrina de Netflix o de The magicians, adaptación de las novelas de Lev Grossman que desgraciadamente no está disponible en nnguna plataforma en nuestro país. El desarrollo de los personajes está mal elaborado y es poco creíble, y el supuesto giro final es tramposo, y solo resalta por algo, recordarnos que el bien en los cuentos populares no es tan bueno como lo pintan.

En resumen

La Escuela del Bien y del Mal es sin duda una película pensada para un público adolescente, en la que los adultos son unos meros comparsas bastante ridículos. Una lástima que la película pierda la ocasión de profundizar en la moraleja que plantea sobre las etiquetas y en mirar más allá de las apariencias. En su lugar centra su atención en un triángulo amoroso poco probable y en un villano de escaso carisma. Aún así, con un final abierto, no parece descabellado pensar que habrá una secuela. ¡Dios nos pille confesados!

Contenido patrocinado

Dejar respuesta

¡Escribe tu comentario!
Por favor introduce aquí tu nombre

Últimas entradas

“La Sagrada Familia” de Pujol y Cataluña

"Todo terreno para la política, un símbolo, Monarquía en Cataluña, millones de catalanes decidimos no mirar, has querido defender...
Publicidad

Más artículos como este