Mike Flanagan ha vuelto con la que es su despedida de Netflix. El responsable de «La maldición de Hill House», «Misa de medianoche» o la infravalorada «El club de la medianoche» regresa en lo que es su adiós a la plataforma. Y lo hace firmando una de las propuestas, tanto visual como narrativamente hablando, más estimulantes de lo que va de año. Me refiero claro está a «La caída de la casa Usher», una serie que va más allá de un simple homenaje a Edgar Allan Poe, tejiendo un relato sobre la soledad, el poder, la familia y la venganza. Su regreso es a la vez su adiós por la puerta grande con una serie que explora sin tapujos el auge y caída de una poderosa familia que parecía inmune a cualquier circunstancia. «La caída de la casa Usher» es quizá la propuesta más sangrienta de Flanagan, a la vez que la más perturbadora. Una serie que engarza su relato a través del universo literario de Poe, tratando el terror como algo intrínseco a maldad humana, todo ello con un toque sobrevuela la serie y del que no estás seguro de si es real o no.
Tras confirmarse hace un tiempo su marcha a Prime Video, Mike Flanagan ha dado por finalizada su relación con Netflix, con lo que es quizá su trabajo más arriesgado. Unas veces interesado en la reinterpretación de obras literarias clásicas como Una vuelta de tuerca, y en otras tirando del hilo del universo de Stephen King para crear una versión apócrifa de El misterio de Salem’s lot, el director de Doctor Sueño siempre ha apostado por explorar el terror de una forma íntima y personal. En sus series el ser humano es en muchos aspectos el mayor monstruo al que temer, y el terror no solo se esconde tras un fantasma atormentado o un vampiro ancestral. Sus series exploran los peores instintos que se ocultan tras el ser humano racional, y La caída de la casa Usher se convierte en un relato de como la ambición desmedida tiene consecuencias.
La caída de la casa Usher, creada por Mike Flanagan, quien también dirige cuatro de los ocho episodios de la serie, se centra en la familia Usher, y en el camino que llevó a los hermanos Roderick y Madeline Usher a convertir la Farmacéutica Fortunato en un emporio de riqueza, privilegio y poder. Sin embargo, como se nos recuerda a lo largo de la serie, todo acto tiene sus consecuencias, y el pasado ha vuelto para cobrarse la deuda contraída. Con una atmosfera intensa y perturbadora, al más puro estilo Poe, La caída de la casa Usher nos presenta un relato en el que la muerte, la locura y lo sobrenatural están muy presentes. Temas clave en la obra del escritor norteamericano y que Flanagan hace suyos para construir una historia absorbente, en la que el terror camina de la mano de una puesta en escena casi teatral, con un guion que pone énfasis en la dramaturgia, potenciando los diálogos de los personajes. Sin olvidar, el impacto visual que consigue provocarnos cada secuencia, que nos recuerda la importancia de fijarnos en cada detalle, para comprender las claves que dan sentido a la historia.
Con La caída de la casa Usher, Mike Flanagan pone toda la carne en el asador arriesgando a que se compare su serie con Succession, la exitosa producción de HBO que sigue a la disfuncional familia del magnate Logan Roy de los medios de comunicación y entretenimiento más importantes del mundo. Sin dejar de lado, su trasfondo de crítica, nada velada, contra las farmacéuticas en general, y en particular contra los Sackler, la dinastía sin escrúpulos que amasó su fortuna convirtiendo en drogadictos a miles de personas. Una oscura familia a la que ya hemos visto retratada en anteriores producciones televisivas como Dopesick o la reciente Painkiller de Netflix, y con la que la serie de Flanagan no esconde su paralelismo, en este caso, incluyendo en la historia un medicamento llamado Ligodona, que enriqueció a la Farmacéutica Fortunato dirigida por los Usher.
El universo literario de Edgar Allan Poe cobra vida
Sin embargo, más allá de ese oscuro retrato de familia poderosa que va cayendo en el abismo de su propia podredumbre, donde La caída de la casa Usher arriesga más que nada es en la construcción de un universo que se fundamenta en la obra de Edgard Allan Poe. El escritor maldito, cuya vida estuvo marcada por la tragedia y las dificultades financieras. Un autor que no consiguió el éxito en vida, pero que tras su muerte ha sido reconocido por su influencia en el género de terror y por sus contribuciones a la literatura gótica y el cuento moderno. Sin olvidar, que es considerado el precursor del género detectivesco con su relato Los crímenes de la calle Morgue y su personaje protagonista, Auguste Dupin, ambos presentes en la serie de Mike Flanagan. Una serie que incluye múltiples referencias a la obra de Poe que encontramos, por ejemplo, en los títulos de cada uno de sus ocho episodios: La Máscara de la muerte roja (espectacular), El gato negro, El corazón delator o El cuervo. Por supuesto, la trama de cada episodio que hila la historia que Roderick Usher narra a su interlocutor, tiene relación con cada uno de los relatos de Poe. Unos relatos que son adaptados para construir un grandioso espectáculo de sangre, mortalidad e insania.
Tan importante como el resto, para construir este universo televisivo de la obra de Edgar Allan Poe son los personajes, que son parte importante de la historia. Desde los hermanos Usher, de los que iremos conociendo su pasado y como llegaron a ese «pacto» que los llevó a la cima, pasando por los hijos de Roderick. Unos hijos de los que conoceremos sus miserias y secretos, mientras somos testigos de su cruel destino al que fueron dirigidos por decisiones que tomaron por ellos tiempo atrás. Al igual que la obra de Poe, la serie de Mike Flanagan nos muestra a personajes complejos y atormentados por traumas o impulsos oscuros. En La caída de la casa Usher vemos plasmado en imágenes, y a través de las palabras de sus protagonistas, el rico universo literario de Edgar Allan Poe, consiguiendo que caigamos hipnotizados por una historia que nos atrapa desde el primer instante.
Un reparto de viejos y nuevos conocidos

A lo largo de los años, hemos visto como Mike Flanagan, desde el estreno de El juego de Gerald, ha ido repitiendo con un grupo de actores y actrices que se han convertido en una especie de núcleo duro del creador de La maldición de Hill House. Así que su despedida de Netflix no iba a ser una excepción, y en La caída de la casa Usher encontramos de nuevo Carla Gugino (con un enigmático personaje), Bruce Beresford (Roderick Usher), Henry Thomas (Frederick Usher) y Kate Siegel (Camille L’Espanaye), que ya coincidieron en la adaptación del relato de Stephen King. Además, la serie reune de nuevo a varios habituales de las últimas series de Flanagan como Zach Gilford, Raul Kohli (Leo Usher), Ruth Codd (Juno), Samantha Sloyan (Tamerlane Usher), T’Nia Miller (Victorine LaFourcade) o Sauriyan Sapkota (Perry Usher).
Junto a la «camarilla» de Flanagan encontramos a dos veteranos de la interpretación, que interpretan dos personajes clave de la serie Por un lado, tenemos a Mary McDonnell que interpreta a Madeleine Usher, y por otro, nos encontramos con Mark Hamill que da vida a Arthur Gordon Pym, personaje protagonista de la única novela de Edgard Allan Poe. En La caída de la casa Usher, Hamill es un abogado capaz de cualquier cosa para evitar que los Usher tengan al problema con los autoridades. Sin duda, toda una sorpresa su presencia y la de su personaje, una referencia más al universo de Edgar Allan Poe, junto al fiscal Auguste Dupin al que da vida Carl Lumbly o las apariciones de Annabel Lee y Lenore, tan importantes en la obra del escritor nacido en Boston.
En resumen
¿Es La caída de la casa Usher una de las mejores series del año? No soy quién para decirlo, pero sin duda para mí es de lo mejor que he visto hasta el momento en 2023. Una serie que desde el principio te atrapa gracias a su atmosfera opresiva y perturbadora que lo impregna todo. Con un estilo de narración, del que es imposible escapar, y que te hace participe de la historia, mientras se desentrañan los secretos de los Usher, obsesionándote por saber más, por descubrir más. Flanagan sabe tocar las teclas adecuadas para construir un relato en el que lo sobrenatural se mezcla con lo mundano, mientras explora los rincones más oscuros de la psique humana, provocando las más diversas e intensas emociones en el espectador.
Cada episodio podría funcionar como una historia independiente en sí misma, adaptando a su vez un relato de Poe para elaborar una compleja historia, en la que hay espacio para el horror, los celos, la muerte, la locura, la codicia y la venganza. La caída de la casa Usher significa la despedida de Mike Flanagan de Netflix, una despedida por la puerta grande con una serie que te obsesionará tanto como ese latido que resuena tras la pared, como ese cuervo presagio de fatalidad o como ese gato que te observa al otro lado de la ventana. ¡Nunca más!
