Santi Amadeo (Director) nos deja ver como funciona el «dejar ir» en su nueva película «El cielo de los animales».
Amadeo ha dirigido esta película basada en los relatos del escritor estadounidense David James Poissant.
Se trata de un largometraje que cubre tres historias y la segunda parte de la historia inicial. Es decir, cuatro narrativas. Cuatro narrativas que rondan la misma temática, el cambio por los que se van y los que llegan y junto a ese cambio, el dolor y euforia que conlleva.
El cielo de los animales arranca de la mano de Raúl Arévalo y Paula Diaz, en una actuación espectacular que nos hace partícipes del amor, confusión, deseo y desamor.
Continúa con Claudio Portalo y África de la cruz, creando una historia que nos deja suspendidos en la pena y, luego, Manolo Soto y Jesús Carroza, dejándonos entre la preocupación y la comedia. En general me referiría a este segmento con una palabra: “agridulce”.
Finalmente seguimos con la segunda parte de la historia de Arévalo y Diaz. Es un compendio de sentimientos muy contradictorios, a pesar de que se hallan en una situación muy desafortunada, ellos consiguen que la pena no sea casi palpable. Se trata de una historia llena de fuerza y cariño.
¿Recomendaría esta película? Indudablemente sí. Esta película es una oda al amor, el desamor y las situaciones que trae. Junto con un elenco extraordinario y un nivel técnico maravilloso, estas historias tan tormentosas acaban ayudando a aliviar el dolor.