Tras el éxito internacional de «La noche del 12», el director francés Dominik Moll vuelve a poner el foco sobre las instituciones y sus contradicciones con «Caso 137 (Dossier 137)», un thriller de investigación que toma como punto de partida las protestas de los chalecos amarillos para reflexionar sobre la violencia policial, el descontento social y los límites del poder. La película, presentada en la competición oficial del Festival de Cannes 2025, sigue a una inspectora de Asuntos Internos que investiga la grave lesión sufrida por un joven manifestante durante una intervención policial.
Lejos de plantear un relato de buenos y malos, Moll construye una historia que invita a observar la complejidad de un conflicto que sigue muy presente en la sociedad francesa. Con motivo de su estreno en España, el cineasta reflexiona sobre la herencia de los chalecos amarillos, la necesidad de entender todas las perspectivas implicadas y el papel que puede desempeñar el cine a la hora de generar debate.
Dominik estás en España por tu última película, Caso 137 donde te adentras dentro de un caso de abuso policial durante la famosa marcha de los chalecos amarillos ¿Cómo surge la idea de la película? Porque al final han pasado ya casi siete años, ¿por qué eliges en este momento para estrenarla?
Lo que me interesaba era hablar de la problemática del mantenimiento del orden, de las violencias policiales. Pero en esa época, cuando escribí el escenario, había otras manifestaciones, otras con también manifestantes heridos. Fueron las manifestaciones contra la reforma de las pensiones y jubilación.
Pero yo sí que quería aprovechar el filme para revisitar la época de los chalecos amarillos, precisamente porque no hablábamos de ello. Es un movimiento que duró casi un año, que realmente secó a Francia y rompió el poder político, y que era la expresión de problemas reales, de fracturas sociales, de fracturas entre París y la provincia, etc. Y después hubo la COVID, que fue como un golpe de esponja que rompió todo, y después es como si eso nunca hubiera existido, mientras que los problemas siempre estaban presentes.
Y eso me llamó la atención, y pensé que sería bueno aprovechar este filme para situar la acción en el momento de los chalecos amarillos y así poder hablar de este movimiento. Bueno, empiezo a interesarme, a escribir esto en el 2023, hace cuatro años. ¿Y por qué? ¿Qué es lo que me interesaba? Bueno, primero porque quería hablar de este fenómeno, y es un movimiento que es verdad, que es cuando explota, y de repente ya empezamos a hablar de la diferencia, la ruptura entre París y el resto del país, la gente que vive en el campo, que no nos escuchan, se empieza a hablar de ese problema. Pero no es del movimiento, sino todo lo que hay alrededor.
Es una película que engloba muchos temas, muchos aspectos. Un pueblo manifestándose contra su gobierno porque considera que hay injusticias, ese abandono fuera de lo que es la capital. Muestra de esa tensión social que al final se puede ver en muchos países de Europa. También habla de esa disyuntiva que tenemos en la sociedad de sentirnos protegidos por las fuerzas del orden, pero muchas veces esas fuerzas del orden se exceden.
Sí, claro. También hay otras cosas muy interesantes. En la sociedad queremos sentirnos protegidos por la policía, nuestros derechos, nuestra libertad, que podamos viajar donde queramos, hacer lo que queramos, pero de repente nos damos cuenta de que quizás los métodos no son así y no estamos contentos.
Y hay casos, como vemos aqui, aunque no sean verdaderos casos, pero hay casos en los que necesitamos un apoyo contra eso. ¿Cómo es que… estos son temas tan difíciles de hablar? también mostrar la complejidad de todas estas cuestiones.
Primero, la importancia es documentarse, saber de qué hablamos e intentar comprender los puntos de vista de todo el mundo. No quiere decir, necesariamente, que los adoptemos o los defendamos, pero al menos entenderlos. Y es a partir de ahí que podemos construir una historia que pueda mostrar lo que funciona, pero también lo que no funciona.
Sí, tienes razón. Esa dualidad es muy, muy complicada para hablar de ello de una forma serena, si quieres. Entonces creo que lo que realmente hay que hacer es documentarse muchísimo, muchísimo, y ver el punto de vista del otro. Mostrar todos los puntos de vista, y así sí que puedes presentar un tema tan peligroso y tan actual y tan real en nuestra sociedad que solamente a través de hacer eso, de documentarse y de no querer imponerlo.

Durante la película la brigada que está siendo investigada justifica sus actos ante la protección de la República, para detener la insurrección, pero también la actitud de los manifestantes es que ante la injusticia que está viendo, parece que todo vale. Ahora se ha visto con la celebración de la Champions en París pues algunos toman un actitud, amparándose en la celebración, de todo vale. Pero ¿Hasta qué punto el fin justifica los medios?
Veamos el último ejemplo, que no tiene nada que ver con el filme y con el PCG, pero parece que es una celebración y parece que les encanta eso, desmantelar. Entonces ahí se utiliza la fuerza ¿hasta qué punto se puede hacer eso o no se puede hacer eso? Porque también es proteger la república de los “desmanteladores”, de los que solo quieren hacer eso. Entonces… Creo que… Bueno, primero hay una cuestión de vocabulario, porque en Francia hablamos mucho del hecho de que el Estado tiene el monopolio de la violencia legítima. Para mí el término de violencia legítima es muy problemático, porque la violencia para mí es algo que no está controlado y la policía debe estar en control.
Entonces, cuando hablamos de la fuerza, de la utilización de la fuerza legítima, eso me parece justo y necesario, porque obviamente hay situaciones en las que la policía debe intervenir y utilizar la fuerza, pero hablar de violencia legítima ya me parece problemático. Tal vez puedas traducir eso. Si hablas de la fuerza legítima, eso ya es otra cosa, porque el gobierno tiene que estar en control y la policía también tiene que saber hasta qué punto puede llegar.
Utilizar violencia legítima es horrible como concepto. Fuerza legítima. La violencia que sucedió durante las celebraciones después de la final de la Champions League no son todos los fans y todos los que hicieron la fiesta que rompieron todo.
Son grupos que fueron violentos y contra los que hay que actuar. No justifico absolutamente ninguna de esas violencias, pero también hay que tener cuidado de no generalizar y presentar eso como si todos los fans de fútbol eran hordas de salvajes que solo esperaban una cosa, que era romper todo. Yo condeno toda violencia, hay que controlarlas lógicamente.
Otro aspecto importante que hay que entender es que la propia policía tiene sus código donde se recoge muchos de estos aspectos.
En Francia, en todo caso, en el código de deontología de la policía, se dice que la policía debe actuar o utilizar la fuerza teniendo en cuenta el principio de necesidad y proporcionalidad. Y eso es algo muy importante y que hay que respetar. Y cuando no se respeta, y cuando hay expresión de violencia gratuita que sucede de vez en cuando en algunos policías, hay que sancionar eso. Es verdad, por la razón que sea o porque un policía puede ser violento o se ve envuelto en unos acontecimientos que salen un poco de control que ocurren otros actos violentos por parte de ellos y es así que hay que investigarlas y hay que tratarlas.
Y para terminar ¿qué reflexión te gustaría que el espectador se llevase?
Bueno, lo que espero es que la gente que se dijera antes de ver el filme todos los policías son bastardos y la gente que se dijera todos los manifestantes son bastardos, yo creo que he intentado ir hacia la comprensión de las cosas, es un primer paso hacia un diálogo posible. Esto no va de buenismo para nada porque esto es un problema real como dices, en el mundo entero y entonces lo primero que hay que hacer es nombrar el problema y luego para poder intentar encontrar soluciones hay que tener discusiones en la sociedad y para entender el de enfrente entender el otro y así por lo menos una vez que empecemos a entender el otro y ponernos en su sitio podemos llegar a acuerdos y a soluciones de este problema que es mundial como dices.