Llegan nuevos crímenes sin resolver a Cosmo. «Dark Woods» cuenta la búsqueda implacable durante 30 años de un asesino en serie por parte de varios miembros de la policía alemana. Tiene dos claros protagonistas: el recién nombrado jefe de la policía estatal de Hamburgo, Thoman Bethge, y la recién llegada inspectora Anne Bach. Tras una breve escena del futuro en la que se lamenta por no haber resuelto el crimen 30 años después, viajaremos a la Alemania de verano del 89 para rememorar todo lo acontecido.
Estamos viviendo una moda de las series de crímenes. En un reciente programa del Saturday Night Live con la presencia de Nick Jonas un sketch hablaba de la afición a estas series por parte del público femenino. También en redes sociales se quejaban de que la inmensa mayoría de estas series trataban casos de mujeres asesinadas, e iba siendo hora de cambiar. Dark Woods es una de esas series, que ha tenido un éxito arrollador en Alemania durante sus 6 episodios.
Durante el primero asistiremos a las historias de los dos protagonistas, aparentemente independientes, que terminarán convergiendo. Por un lado un asesino en serie, que actúa en los bosques de un pequeña localidad de la Baja Sajonia a la que acaba de ser asignada la inspectora Bach. Por otro la relación del nuevo jefe de la policía de Hamburgo con su hermana que está en trámites de divorcio.

Como buena serie de asesinatos que se precie, asistiremos al descubrimiento del cadáver a la vez que presenciamos el sufrimiento de las víctimas. Porque, de momento esta serie no va de mujeres asesinadas, sino de parejas asesinadas. Desde el principio sobresale por su inteligencia la inspectora Bach, a la que pocos en el cuerpo toman en serio y poco a poco irá ganando terreno.
Inevitable volver una vez más a los paralelismos con Dark, la serie de Netflix. Tenemos salto al pasado, asesinatos y desapariciones en los característicos bosques alemanes. Aunque los aficionados pueden ver similitudes con la primera temporada de True Detective.

El inicio está muy bien llevado, mantiene la intriga y las ganas de continuar con su visionado. Algo que alienta el saber que la historia termina en seis entregas y no se alargará innecesariamente, el gran error de la mayoría de los éxitos seriéfilos actuales. Por supuesto empezaremos a hacer conjeturas de quien es el asesino, pero su historia intenta ir más allá. Quiere contar el sufrimiento de todas las personas involucradas en estos crímenes, desde la impotencia de los investigadores hasta los más cercanos a las víctimas. Una nueva muestra del valor creciente de las series europeas.
