Bueno, vamos a despedirnos del BCN Film Fest hasta el año que viene con la última tanda de pelis vistas. Como siempre, además de las que os comentaré después de esta breve introducción con más desarrollo, hemos podido ver dentro de la sección de ‘Asian Madness’ tanto «Cuentos de la luna pálida» como «Romance asesino». Aunque ambas me gustaron, creo que lo de «Cuentos de la luna pálida» es de otro nivel y una cinta que, sinceramente, creo que cualquiera debería ver. Dicho esto, arrancamos.
La primera película es Caída libre, cinta que tiene un muy marcado estilo visual esteticista pero que creo que se pierde un poco en el guion. Da la sensación de que hay como dos películas en una en los noventa minutos de metraje que tiene la cinta. Una que nos habla de una entrenadora abusiva, completamente pasada de vueltas -y a la que da vida una genial Belén Rueda- y, otra cinta, en que explora mucho más las consecuencias de una infidelidad y cómo puede afectar a las personas. Aunque, a priori, la peli intenta unir las dos hacía el final de la cinta, yo creo que no les acaba de funcionar bien. No sé si por cierta indecisión que noto en el guion o porque, simplemente, quizá le habría venido mejor más metraje. Así que, al final, lo que tenemos es una cinta que funciona muy bien desde la dirección y el reparto, pero que falla en un guion que acaba por dar algunos bandazos.
La segunda cinta es El destino de Maya. Una película que, al igual que la anterior, tiene un estilo visual muy marcado y llamativo. Poniendo, en este caso, especial énfasis en la fotografía y en unos paisajes francamente impresionantes. En esta ocasión la cinta opta por apostar más por lo poético -bastante acorde al estilo visual de la cinta- y conjugar una historia de luces, sombras y leyendas que funciona francamente bien pero que, creo, se le va un poco de duración. Huelga decir, eso sí, que la facilidad con la que te transporta de tu butaca a ese pequeño islote a vivir con los personajes -y especialmente con Maya, el corazón y la fuerza de la película- es francamente impresionante. Además, juega con el fantástico, cosa que para mí siempre suele ser un plus.
La tercera cinta es Solo para mí -llegará a los cines españoles el 20 de septiembre- y estamos ante una de esas películas que, creo, salvan vidas. Aquí se nos narra la historia de una chica -de hecho, la cinta entera es un enorme flashback- que conoce a un chico y que, aunque al principio todo parece ir bien, poco a poco van habiendo señales que alertan de que nada está bien en esa relación. Creo que la película funciona tanto desde la parte didáctica de reconocer este tipo de señales antes de que sea demasiado tarde, como desde la parte dramática de cine de denuncia que tiene marcadísima tanto por temática como por la forma en que aborda toda esta problemática. Una cinta que, además, cuenta con un dúo protagonista que está francamente brillante y que es capaz de aterrarte ante lo que se ve y lo que se intuye. Muy recomendable.
La siguiente es El monje y el rifle, cinta que llegará a los cines españoles el dos de agosto y que nos narra la historia de las primeras elecciones en Bután. La cinta, eso sí, no es tanto una película social que nos hable sobre la democracia, sino que juega con diversas tramas que «flotan» alrededor de dichas elecciones y que le dan a esta película toques de humor, aventuras y drama. Creo que el principal acierto de esta cinta es saber manejar muy bien los tiempos para conseguir que historias tan aparentemente distintas entre sí, acaben conjugando bien en un final francamente bueno.
Vamos con La última sesión de Freud. Una cinta que, sinceramente, me decepcionó en exceso. No sé si mi formación en psicología y mis conocimientos sobre el personaje del que va la película me jugaron una mala pasada, pero no conecté en ningún momento ni con la cinta ni con el personaje, a pesar de los esfuerzos de Anthony Hopkins por retratarlo. Creo que es una película que no acaba de encontrar el tono en ningún momento y cuyos actores intentan salvar la papeleta de un guion que da muchas vueltas sobre sí mismo sin encontrar ninguna dirección. Una lástima.

Una de las grandes esperadas por mí en este festival fue Hit Man de mi adorado Richard Linklater y, la verdad, es que no decepcionó. Linklater demuestra en esta película que su frescura a la hora de construir situaciones y diálogos sigue en plena forma y nos entrega aquí una cinta tremendamente divertida sobre un profesor que se ve envuelto, por casualidades del destino, en la tesitura de tener que hacer de sicario falso para la policía intentando cazar a gente que quiere contratar a uno para cometer un asesinato. La trama -que parte de hechos reales pero que luego se adentra en la ficción- ya de por sí es muy loca y surrealista, pero entre el guion de Linklater y la actuación de Glen Powell se eleva al siguiente nivel. Es una de esas cintas que gracias a su guion y a las interpretaciones se convierten en un entretenimiento de primer nivel de esos que se agradecen y mucho como espectador, especialmente en verano donde todos buscamos cosas más ligeritas para evadirnos del calor. Ojalá el bueno de Richard nos siga regalando joyitas como esta.
La penúltima cinta del festival fue Daaaaaalí que llegará a nuestra cartelera el 25 de octubre y nos narra una serie de encuentros de una periodista con el artista Dali. La película, que está completamente narrada en clave de humor, mezcla el estilo surrealista del propio Dali dentro de la narración haciendo, de esta forma, que el espectador se quede descolocado como podría quedarse viendo las obras del pintor. Y es que, la principal gracia de esta cinta es que vemos repetirse escenas en bucles con pequeñas variaciones, momentos que no tienen sentido y rupturas de la cuarta pared para crear ese doble juego entre las obras originales del artista y la forma de narrar la película. Es divertida y funciona bien siempre y cuando os guste ese tipo de humor absurdo que se crea a partir del surrealismo.
Por último, y con esto me despido del festival de este año, vimos Maria Montessori. Biopic de la famosísima doctora que revolucionó los métodos educativos hace cien años. Es uno de esos biopics que me gusta llamarlos «globales» porque no solo abarcan cuál fue la obra de la persona de la que nos hablan sino que también nos explican quién fue dicha persona. En esta cinta podemos ver, además de la obra de la doctora, su vida, sus relaciones y sus intereses. Creando, de esta forma, un personaje mucho más complejo y definido con el que podemos conectar como espectadores y que tiene muchas luces, pero también sombras. Además, la cinta tiene un diseño de producción francamente potente y unas actuaciones más que reseñables. Especialmente destacable la de su protagonista, Jasmine Trinca, que se mueve entre la fortaleza de la profesional a la que interpreta y la fragilidad a la que muchas veces se ve expuesta por el contexto social que le tocó vivir. Muy recomendable.
Y hasta aquí el BCN Film Fest de 2024. Grandes películas, descubrimientos y sorpresas nos hemos ido encontrando durante los diez días del festival y espero que mediante estas publicaciones hayáis podido apuntar algunas cintas que os interesen y os hagan disfrutar tanto como lo he podido hacer yo. Hasta el año próximo.