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«Cazafantasmas: Más allá»: ¿Por qué no me dijisteis que mi abuelo era Egon Splenger?

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Manuel Cuesta
cinéfilo empedernido, amante del cine hollywoodiense, europeo y, por supuesto, nuestro gran cine español. Nostálgico de los 80', Goonie y fanático de todos los géneros, pero sobre todo los de aventuras, fantasía y ciencia ficción: Marvel, Star Wars, Tolkien. Spidermaniaco y podcaster fundador de Mucho Ruido y Podcast Nueces. Escribí opinión sobre cultura en el Diario de Almería durante varios años y he publicado siete discos como cantautor. Ya ves, un hombre tarado fenomenal.
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Para mi hermano Luis María, y su hijo Izan.

Ha desembarcado en los cines de toda España la nueva entrega de «Cazafan​tasmas», probablemente en la época más propicia para este tipo de cine familiar: las vísperas navideñas. Esta nueva entrega basada en la película original de Ivan Reitman de 1984 está llamada a ser uno de los esperanzadores estrenos del año, de esos que atraigan definitivamente al público a los cines tras la era postpandemia. A este estreno le seguirán Spiderman: sin camino a casa (que se ha adelantado al 16 de diciembre) y The Matrix Resurrections (que llegará el día de la Lotería, el 22). Ojalá estas tres superproducciones atraigan nuevamente al gran público y consigan no solo revitalizar la taquilla, garantizando la continuidad de la industria y comunidad cinematográfica, sino también llenar de alegría los cines, las salas de cine, ya sea en los centros comerciales o en los pocos cines de barrio que aún sobreviven en algunas ciudades españolas.

Uno de los atributos que de entrada ofrece esta Cazafantasmas: más allá, es que viene a enterrar aquella infame cinta de Paul Feig de 2016 que venía a renovar el clásico de los 80 convirtiendo a Los Cazafantasmas en un grupo de cuatro mujeres científicas. Aquella película era infumable, yo diría que, hasta insoportable, y daba bastante vergüenza ajena. No tiene nada que ver con el hecho de que fueran mujeres, entiéndame, sino con el hecho de querer realizar un reboot con un concepto renovado, moderno, distinto y disparatado. El resultado fue bastante bochornoso, mediocre e incluían las interpretaciones de Chris Hemsworth y Andy García que hacían aún más incómodo todo este duro trance fantasmagórico. Así que, lo mejor será hacer como que nunca existió, aunque estuviera involucrado en la producción el propio Ivan Reitman.

Cazafantasmas: Más allá - Sony PicturesEl hijo de éste, Jason Reitman, que ya realizó Juno y Up in the ir, entre otras, se ha tomado más molestias y mucho más en serio el trabajo icónico que encumbró a su padre. Desde el inicio de esta nueva entrega, hay un respeto y un amor absolutos por este clásico de los años 80. (Y eso que pienso hablar de su secuela). En la construcción del guion de Cazafantasmás: más allá, hay cierto paralelismo con la original, como cuando vimos Star Wars: El despertar de la fuerza y nos recordaba mucho la primigenia Star Wars: Una nueva esperanza. Está muy clara la intención de su director de atraer a los que fuimos niños aquel entonces cuando vimos la primera película, probablemente en cines, y hoy acudimos con nuestros hijos, para trasladarles el legado de aquellas, las ya viejas y clásicas, películas de aventuras. Los Cazafantasmas son ya un mito, y se sabe gracias a Youtube, que salvaron la ciudad de Nueva York de un gran ataque sobrenatural. Los tres doctores en parapsicología: Peter Venkman, Ray Stanz y Egon Splenger, cruzaron sus rayos de protones en lo alto de un rascacielos, junto con Winston, el último cazafantasmas en incorporarse al grupo, en una suerte de D’Artganan y Los tres mosqueteros (¿Qué diría Alejandro Dumas de esta comparación?) para salvar a la gran manzana y sus habitantes de malignos ectoplasmas.

La nueva aventura se desarrolla en la recóndita localidad de Summerville, que podría ser una ciudad vecina o prima hermana de Hawkins, donde se desarrolla la serie Stranger Things. Además, tenemos en el elenco principal a uno de los actores protagonistas de la serie de Netflix, Finn Wolfhard, que interpreta a Trevor, el hermano mayor protagonista y que ya ha pegado un buen estirón. Aunque esta aventura se desarrolla en la época actual, se ha cuidado mucho el rigor estético como homenaje en sí mismo a lo analógico, y no sólo hablo de los artilugios e inventos de Egon Spengler, sino también el viejo encanto de las hamburgueserías de pueblo, las cintas de vídeo VHS y los libros, el placer de volver a los libros.

Cazafantasmas: Más allá - Sony PicturesComo ocurría en ET, aquí hay un personaje infantil protagonista, la joven Phoebe (McKenna Grace) que descubre ser la nieta del mítico Egon Spengler, y que es la verdadera bomba impulsora de toda la trama. La actriz McKenna Grace consigue plasmar magistralmente el carácter y la personalidad de su abuelo Egon, personaje que otrora fuera interpretado por el actor y director, Harold Ramis. Ramis nos dejó en 2014 desgraciadamente, demasiado pronto, pero antes de marcharse nos regaló películas tan maravillosas como Atrapado en el tiempo o Mejor…imposible, en esta última, si la recordáis, interpretaba al médico que trataba al hijo de Helen Hunt. Quizá por esa razón, Cazafantasmas: Más allá, se convierte en un auténtico homenaje y una declaración de amor profundo a la figura de Harold Ramis, protagonista y coguionista de la Cazafantasmas original.

Cazafantasmas: Más allá - Sony PicturesLa película atrapa desde el inicio. El guion tiene fuerza y mucho ritmo, probablemente para mantener la atención de los más jóvenes, acostumbrados al ritmo vertiginoso de Tik Tok, las escenas son cortas y directas, pero se echa a veces en falta un ritmo más sosegado, un encuentro más pausado con los protagonistas para ir asimilando la historia. Los homenajes y guiños a la película de 1984 son incesantes y deja fatigados de emoción a los fans veteranos de la franquicia. Si en Regreso al futuro nos volvíamos locos al ver correr al Delorean de Marty McFly, aquí disfrutamos de lo lindo al volante de ese Cadillac Eldorado Miller Meteor tuneado con el logo de los Cazafantasmas. Esta nueva película le saca mucho jugo y partido al coche con matrícula de Nueva York: Ecto 1.

Cazafantasmas: Más allá - Sony PicturesAyuda mucho que los verdaderos protagonistas del film sean niños o adolescentes, como ocurría en Los Goonies o en la ya también aclamada Super 8, el personaje de Podcast, otro pequeño niño Nerd del colegio que hace amistad con Phoebe es encantador, y es de esos personajes de los que te encariñas desde el principio, por su simpatía, elocuencia y ternura. Phoebe tendrá a Podcast como compañero de aventuras y su hermano mayor Trevor tendrá a Lucky (Celeste O’Connor), las chicas son guerreras, y como la bellísima Zendaya, demostrará que además de belleza, le da mil vueltas al protagonista en inteligencia y agilidad mental. Los actores adultos como Paul Rudd (Ant-man) y Carrie Coon (The leftlovers) asumen su rol accesorio, cómico y entrañable para acompañar la escudería alevín. Me sorprendió encontrarme a Olivia Wilde encarnando un personaje mítico… No quiero desvelar nada, sospechaba que era ella, pero no lo confirmé hasta fijarme bien en los títulos de crédito. Quédate a verlos, por cierto, sí, hay una escena postcréditos muy tierna y deliciosa, el enésimo homenaje y con otra de las apariciones más esperadas.

Cazafantasmas: Más allá - Sony PicturesCazafantasmas, es, sobre todo, un homenaje a los abuelos, de amor a los abuelos, que, aunque creamos que no siempre están tan presentes en nuestras vidas, siempre nos tienen presentes a nosotros y son verdaderos vórtices de amor. Ese amor que incluso cuidará de nosotros desde el más allá. A mí me gusta pensar, quizá influido por mi educación cristiana, que (y aunque ahora mismo me considere todo un agnóstico), mis abuelos, en más de una ocasión han velado por mí y por mi hermano Luis María. Y que, de algún modo, en el éter o polvo cósmico, permanecen ahí cuidando de nosotros y de nuestra felicidad.

Cazafantasmas: Más allá - Sony PicturesAunque también hay dos ideas que me proporcionan una enorme y profunda pena con esta película. Una, argumental: Egon Spengler se pasa sus últimos años alejado de sus otros tres compañeros, incomprendido, anacoreta, extraño, se traslada cerca de la mina de Summerville con el fin de sacrificarse y seguir salvando el mundo de los malignos poderes sobrenaturales. El hecho de que sus compadres Cazafantasmas dejasen atrás su legado y su leyenda, y dejaran solo a Egon es enormemente triste y desolador. Gracias a Ray y a una intensa llamada telefónica con Phoebe, sabemos qué fue de ellos, de Ray, de Venkman y de Winston. Menos mal que al final, hay oportunidad de redimir todo esto, y despedirse de Egon y hasta del propio Harold Ramis. Un hermoso final muy Spielbergiano. Ayuda en todo momento el score musical, que gira siempre en torno a la partitura magistral de Elmer Bernstein, sublime y épica.

Cazafantasmas: Más allá - Sony PicturesY la otra idea, quizá la que más me entristece, es que las nuevas generaciones no sepan conectar con este cine que es ya heredero del de hace casi 40 años, que conserva el aroma, la magia y la tradición por contar una aventura con humor e inteligencia. Que las salas de cine sigan vacías y se desaproveche esta oportunidad de soñar con que otro mundo es posible me confiere una profunda lástima. Ojalá la fantasía, mezclada con la comedia y la ciencia ficción juvenil, tenga todavía un largo camino por delante que recorrer y desarrollar, ojalá. Mi hermano que vivió conmigo la experiencia primera de ver (en el cine) a aquel fantasma en la biblioteca pública de Nueva York en 1984 y correr con los Cazafantasmas, sé que ha sido capaz de transmitir y pasar el testigo, el legado cinematográfico, a su hijo Izan (de casi 4 años) que ahora le encanta vestir el mono de Venkman y portar su mochila y su fusil de protones. A la caza del fantasma. Para ellos sí es y está hecha esta película. Un traje a medida para los padres y los abuelos, y una herencia legítima de sueños a los hijos y a los nietos. Ellos ya saben qué contestar si Gozer la Gozeriana vuelve a preguntar eso de si somos un dios. Pues claro que sí, Gozer. Todos somos dioses.

Gracias por este sueño, Jason Reitman. Gracias por salvarnos, Harold Ramis.

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