Lo reconozco, yo fui uno de esos que tras ver el primer tráiler de «Blue Beetle» se echó las manos a la cabeza y pensó que la película tenía una pinta infame. Una vez vista, no me cuesta nada reconocer que estaba del todo equivocado y que, si bien no estamos ante la octava maravilla del cine de superhéroes, sí que nos encontramos con un auténtico disfrute de película. Puro entretenimiento superheroico.
El director Angel Manuel Soto nos presenta una aventura clásica con el sabor de los buenos cómics DC. La trama no puede ser más típica: la villana de la función, interpretada por una Susan Sarandon que hace pinta de estar ahí solo porque tiene muchas facturas por pagar, encuentra un artilugio que puede lograr que se hagan realidad sus maléficos planes. Este artilugio llamado el Escarabajo, una reliquia de biotecnología alienígena, acabará accidentalmente en las manos de Jaime Reyes, interpretado por un Xolo Naridueña que se limita a repetir las mismas caras y poses que realiza en Cobra Kai, que se transformará en un ser poderoso cuando dicha reliquia le escoja como su huésped simbiótico.
A partir de aquí, la villana y sus secuaces querrán recuperar el Escarabajo y Jaime les hará frente bajo su nueva personalidad de Blue Beetle. Más o menos lo de siempre, vamos.
Si bien es cierto que la película recurre al tópico tan manido de que al protagonista al principio le cuesta controlar sus nuevos poderes y somos testigos de un auténtico recital de golpes, porrazos y destrucción involuntaria de la propiedad pública, luego es tan hábil de coger su propio camino y ofrecernos unas escenas de acción originales y muy bien rodadas. Especial mención en este apartado la primera pelea entre Blue Beetle y Carapax por lo bien rodada que está, dejando ver con claridad que golpe ejecuta y que arma usa en cada momento cada personaje. Da gusto ver luchas así, lejos del típico caos de escenas con mucho movimiento de cámara, pero poca coreografía.
Blue Beetle tiene un ritmo endiablado y tan pronto como Jaime adquiere sus poderes, no paran de suceder cosas. Sus 127 minutos, una duración del todo ajustada, pasan en un santiamén. Se agradece una vez más el que se huya de la paja innecesaria solo para alargar el metraje. Probablemente, se le puede achacar a la película que en su último tercio pega un pequeño bajón. No os voy a mentir, a mí me lo ha parecido y creo que el clímax final no es todo lo redondo que debería ser. Eso es lo que impide que Blue Beetle apruebe con nota, quedándose con un bien alto rozando el notable. Que tampoco está nada mal.
Otro de los grandes aciertos de la película es su galería de secundarios. La familia de Jaime es una maravilla y todos los personajes son una gozada. Destaca poderosamente sobre todos ellos su tío Rudy, un divertidísimo George Lopez que nos regala varios momentos muy cómicos. Me ha gustado encontrar también aquí a Elpidia Carrillo, que interpreta a la madre de Jaime, a la que muchos recordarán por su participación en Depredador. Por su parte, Bruna Marquezine interpreta a Jenny Kord, hija del Blue Beetle original e interés romántico de Jaime, cumpliendo correctamente con su papel sin más.
Una puntualización que me gustaría hacer es que, si bien la película tiene varios apuntes cómicos, estos no son una carga pesada como sucede en las películas Marvel o las últimas entregas de Star Wars. Aquí hay un equilibrio entre comedia y acción. Es más, la comedia está al servicio de la acción y de la historia. Son pequeños apuntes que no resultan molestos ni cargantes.
Por lo demás, encontramos un mensaje nada velado sobre los beneficios de la inmigración, una manifestación de orgullo latino y una banda sonora que le sienta como un guante a la película.
Una pequeña recomendación antes de finalizar: es mejor si Blue Beetle se ve en versión original, ya que así se puede disfrutar de la mezcla de inglés y español que realizan los miembros de la familia Reyes al hablar.
En resumen
Blue Beetle no ha venido para revolucionar el cine de superhéroes. Tampoco se le pedía eso. Pero sí que ha demostrado a los más incrédulos que DC aún tiene mucho potencial por explotar y ese cometido lo realiza de manera excelente. Supongo que los responsables de Warner también se dieron cuenta de ello y por eso decidieron cambiar a última hora su decisión y estrenar la película en salas de cine y no directamente en HBO Max. Yo lo único que le pido a James Gunn es que no se olvide de este personaje y que nos permita ver una secuela. Creedme que tras ver la escena post-créditos vosotros también desearéis que haya un Blue Beetle 2.