Sigo con mi repaso de los lanzamientos, con los que la editorial italiana Shockdom se dio a conocer en nuestro país en los primeros meses de 2021. En este caso, tenía pendiente hablaros de «Spada» (160 páginas, 20,00 €) de Alexander Tripood, un espectacular volumen lleno de acción, aventura, humor y color. Alejado totalmente de una concepción ortodoxa, pero influenciado por el mundo de las bande dessinée franco-belgas, este cómic nos presenta una historia de ritmo desenfrenado, ambientada en un futuro caótico, pero a la vez cautivador, en el que la tecnología es parte cotidiana de la sociedad. Un cómic fascinante, tanto por su estilo, como por su narración, que en ambos casos sorprenderán y atrapará al lector que se acerque a sus páginas.

Spada nos traslada a la espectacular y futurista Anghywir, una ciudad donde la moda de las Hojas Blancas reina e influencia con el espíritu del Medievo la arquitectura, el diseño y la moda. Allí, conoceremos al empleado de drones carteros de la multinacional Knightzone, Watt Weland, que durante el atraco a un banco se encuentra con Spada Rodriguez, un extraño sintecho que lo involucra en una rocambolesca fuga a través del extenso barrio de Anghyburg, trastocando la vida del joven y la suerte de la entera ciudad.
Como ya he venido comentando en mis anteriores reseñas sobre los lanzamientos de Shockdom en España, una de las características principales de sus cómics, es la variedad, no sólo de géneros sino de estilos. Es sin duda, una virtud de la editorial, haber aglutinado en su catálogo a un grupo de autores tan diferentes, que son capaces de crear historias en la que podemos encontrar géneros tan diversos como el manga, la space opera, el horror victoriano o el misterio. Pero, además dar cabida a tanta variedad argumental, los cómics de Shockdom nos ofrecen la posibilidad de disfrutar de artistas con estilo propio, que en muchos casos nos sorprenderán, y en otros nos dejarán sin palabras.

En el caso de Spada, Alexander Tripood nos atrapa desde la portada del cómic, con un dibujo saturado de color (con algunas escenas que lo eliminan, para resaltar ciertos momentos de tensión), en el que los escenarios en muchos casos acaban difuminados en favor de la expresividad de los personajes. Esto no quiere decir que el autor se olvide de la ambientación en este primer tomo de las aventuras de Spada Rodriguez, ya que en el cómic encontraremos algún splash page espectacular, en el que seremos conscientes de la megalópolis en la que viven los personajes de la historia.

La historia se inicia con un aparente malentendido, que provoca que las vidas de un sencillo (a simple vista) mensajero y de un sin techo (las apariencias engañan) se involucren de tal manera, que a partir de ese momento nada será igual para ninguno de los dos. Ambos, compartirán aventuras y seremos testigos de que cada uno de los dos oculta algún que otro secreto inesperado. Convertidos a la fuerza en compañeros (y tal vez amigos) de viaje, recorrerán las calles de Anghywir, primero huyendo de las autoridades, y más tarde enfrentándose a cyborgs asesinos, robots guardianes y al Alba Mors, la mafia de la ciudad. Destinos cruzados, en una historia rocambolesca que entronca con el pasado, con el asesinato de una insigne personalidad de la urbe y con el proyecto Trueborg, que permitía crear miembros sintéticos. Acción, misterio, secretos corporativos y conflictos filosóficos en apenas ciento sesenta páginas ¿Alguién da más?
En resumen

Spada es un fantástico cómic que gustará tanto a los fans de la ciencia-ficción, como a los amantes de los thrillers de acción. Un cómic donde la historia estan importante como los personajes, entre los que destaca el que da su nombre al relato: Spada Rodriguez. Un hombre que no es lo que parece, que vive fuera del sistema por unas razones que solo se nos dejan entrever, y cuyas motivaciones aún están por descubrir. Un personaje con muchos matices, un antihéroe cuya personalidad es la base para construir lo que iremos viendo a lo largo del cómic.
Con un estilo visual espectacular, este primer tomo creado por Alexander Tripood, no solo está influenciando por las bande dessinée franco-belgas, sino que en sus viñetas también encontraremos referencias a títulos de la ciencia-ficción tan dispares como El quinto elemento, Blade Runner, Brazil, Minority Report, Yo, Robot o Desafío Total. Aunque más allá de sus influencias, Spada está impregnado del propio sello del autor, que demuestra que debemos tenerlo en cuenta en el futuro, tanto con la continuación de las aventuras de Spada Rodriguez, como en otros proyectos en lo que se involucre. Sin duda, todo un descubrimiento, que nos deja un gran cómic que merece mucho la pena.