La Cámara ha aprobado un informe sobre la interoperabilidad de la televisión digital que subraya la importancia de la transición de la tecnología analógica a la digital y se preocupa por las demoras en el 2012, fecha prevista por la Comisión.
Los eurodiputados subrayan en el informe que las nuevas posibilidades de interacción que ofrece la televisión digital deben redundar en beneficio de los usuarios, y que las nuevas tecnologías deben permitir la difusión de una información plural y programas de calidad.
El Parlamento Europeo señala que la transición de la tecnología analógica a la digital es un gran paso adelante y puede contribuir a la difusión de las culturas y la mejora de la cohesión social. Según el informe sobre televisión digital de datos de mercado de la UE, a finales de 2005 el 66,6% de los hogares británicos tenía televisión digital, en comparación con la media de la UE – 27, que contaba con un promedio de 23,8%.
Con la televisión digital, los espectadores pueden interactuar directamente con los organismos de radiodifusión. La televisión interactiva se basa en diferentes aplicaciones y programas informáticos en los receptores con diferentes normas. Sin embargo, el Parlamento Europeo considera que la imposición de una norma única no es la solución correcta.
Los eurodiputados comparten opinión con la Comisión en que sería mejor para continuar la promoción de las normas abiertas, que son reconocidas por las normas europeas, y mantener los estándares abiertos ya que estos son los más adecuados para garantizar la neutralidad tecnológica de las redes y la libre circulación de información. La Cámara lamenta que la televisión interactiva en la UE haya demostrado tener en última instancia menos éxito comercial del esperado, y pide a la Comisión que estudie las razones de este fenómeno y presente informes periódicos sobre los esfuerzos realizados por la Comisión y los Estados miembros para desarrollar el mercado de la televisión digital y sus múltiples ramificaciones. Los eurodiputados consideran que la técnica legislativa y opciones relacionadas con la interoperabilidad no sólo deben ser económicas, sino también sociales y culturales, y subrayan que se debe prestar atención sobre todo a los intereses de los usuarios.