El resultado final de la fusión entre Cuatro y Telecinco, que en estos momentos se encuentra en fase de tramitación, tendrá algo claro, en palabras del consejero delegado de esta última televisión, Paolo Vasile, que Telecinco no contaminará a Cuatro ni Cuatro a Telecinco.
Así lo ha expuesto hoy Vasile durante la presentación de los resultados de 2009, donde ha señalado que actualmente ambas cadenas están negociando contratos y teniendo encuentros con la CNMV para ofrecerle todos los detalles de la fusión.
No obstante, Paolo Vasile sí adelantó que cuando se produzca la fusión el telespectador lo notará poco porque Cuatro tendrá siempre más de Cuatro que de Telecinco y viceversa. Hemos comprado una televisión, no una frecuencia porque queremos a Cuatro tal y como es. Queremos la potenciación de Cuatro, el target actual de Cuatro y la marca, lo contrario sería tirar el dinero.
No se compra la Coca-Cola para luego teñirla de verde, porque la gente está acostumbrada a ver la Coca-Cola color Coca-Cola, apuntó. No hay posibilidades diversas: cuando se haya hecho la integración, Cuatro tendrá que ser más Cuatro, y Telecinco tendrá que ser siempre más Telecinco, aseguró Vasile.
Por su parte, el director general de Gestión, Massimo Musolino, aseguró que se está cumpliendo el calendario de la fusión. En este sentido, anunció que se están negociando los contratos y esperando la contestación de la Comisión Europea sobre la viabilidad de la operación. Preguntado por el reparto de las frecuencias que quedarán libres tras el apagón analógico, que se producirá definitivamente antes del 3 de abril, Vasile afirmó que todavía no se sabe cuándo el cuarto canal se podrá emitir ni cómo será. El canal analógico se apaga, es la única cosa segura, pero cómo se enciende el digital no es muy seguro, concluyó.
En relación a la situación publicitaria, el consejero delegado de asuntos económicos de la cadena, Giuseppe Tringali, dijo que si en enero el mercado publicitario puede haber caído alrededor del 5 por ciento, mi sensación es que, en febrero, podría no caer y conseguir las mismas cifras que al año pasado«.
Dijo que, aunque en Francia el fin de la publicidad en la televisión pública no ha producido un trasvase de anuncios hacia las privadas, Tringali considera que en España es diferente porque la audiencia de la pública francesa es más baja y la facturación publicitaria más reducida. Soy bastante optimista que recogeremos esa inversión.