InicioBlogEntrevista con Blanca Romero, presentadora de ‘Next Level Chef’

Entrevista con Blanca Romero, presentadora de ‘Next Level Chef’

Tienes que leer

Pablo Arroyo
Pablo Arroyo
Apasionado del fútbol y del cine, me considero un periodista que combina su amor por el deporte con el arte de contar historias. Con un especial interés por las obras de Quentin Tarantino. Intento explorar la intersección entre el cine y el deporte, analizando cómo las narrativas del fútbol pueden ser tan cautivadoras como las mejores películas. Siempre en búsqueda de la próxima gran historia.
Publicidad
Publicidad

En su primer trabajo como conductora de un programa de televisión, Blanca Romero se pondrá al frente de ‘Next Level Chef’, el nuevo talent show de cocina de Telecinco. Semifinalista en la octava edición de ‘MasterChef Celebrity’, Blanca Romero cuenta con una dilatada experiencia como actriz en cine y televisión.

El pasado mes de diciembre tuvimos ocasión de entrevistar a la actriz y ahora presentadora:

¿Tu sensación cuando has dicho que no lo tenías muy claro cuando te lo ofrecieron a estrenarte en tu programa de entretenimiento? Ahora no sé qué pensaste que hiciste cuando te lo ofrecieron.

Me parece, para mí es una gran responsabilidad el pensar que voy a influir en personas, en gente, en un país. Somos una ventana a un público. Yo vengo de hacer cultura de otra manera, donde los códigos son totalmente distintos, no hay nada que ver. Entonces hay un cambio de tono muy grande y no sabía si me apetecía mucho cambiar mi cabeza, mis principios, mi mensaje como artista, que es de lo que como desde que soy pequeña. Y me daba un poco de miedo, incluso perder a lo mejor mi carrera como actriz, aunque no me daba miedo, me daba inseguridad.

Y pensé, bueno, hay un público al que si tú puedes influir de alguna manera, si tú puedes influir de alguna manera que sea positivo, puedes evitar tal, pues me marqué unos principios como presentadora. Y fue facilísimo, fue maravilloso, fui más yo que nunca. Y no me costó́ nada, de hecho yo creo que todo eso, cuando tú lo tienes en la cabeza lo contagias y es un programa en el que hay buen rollo, no hace falta pelearse.

Para hacer feliz al que está en casa, no hace falta cotillear, no hacen falta muchísimas cosas que en el cine no se hacen pero en la tele sí. Y no por eso vas a tener más audiencia o menos, yo creo que hay muchas maneras de transmitir, hay muchas maneras de comunicar y hay muchas maneras de aportar cosas positivas a los niños y al futuro del país que están en esos sofás viendo y que somos responsables de ello. Entonces eso era lo que a mí me creaba inseguridad, pero creo que estuvo increíble, tuvo un tono maravilloso, un programa de nueva era, con concursantes muy sinceros, no hay maldad entre ellos, hay que sanear, entonces me gustó la aportación del programa y como presentadora me gustó.

¿Crees que se pueden hacer programas sin crispación? Ahora que parece que vivimos en una sociedad como que todos estamos a la que salta, que enseguida estamos por polemizar, a lo mejor es un poco reivindicar eso, que se puede competir sin tener bronca.

Pues yo creo que sí, que totalmente, o sea, a ver, por ley el humano yo creo que es morboso, somos morbosos, nos enganchan las noticias toxicas incluso de cosas que pasan porque dices, hostia, no te puedes poner el pellejo de algo que pasa, una noticia de un asesinato, de un… dices cómo puede ser y tu cabeza te vuela, entonces eso te engancha, sí, es cierto, pero a la hora de hacer programas de entretenimiento a mí me parece maravilloso hacerlos desde un tono de comedia, de que la gente motivara a la gente a que sea mejor, a que vaya adelante, a que siga intentándolo, a que luche, hay que dar mensajes positivos y tenemos una responsabilidad muy grande cuando hacemos cultura y la tele es una ventana muy cercana a los sofás de la gente en la que la gente necesita cosas positivas y es lo que a mí me gustaría aportar como presentadora en donde se me llame o mi presencia en el trabajo que sea que desempeñe si tengo influencia sobre los demás y creo que lo conseguí́ y adoré a los concursantes y hubo realmente esa buena energía que eso cura, eso sana, eso transmite, entonces eso es lo que a mí me daba inseguridad porque no sabría si podría con el tono, lo que se pide, se pide pelea, se pide tal, cómo poder manejarlo y me pasó como concursante también y entonces conseguí́ también como concursante llevarlo a la comedia, ser real, enseñar mi miseria porque soy generosa y soy una mujer de carne y hueso como las que están en casa y tener ese equipo, eso fue lo que a mí me… no sabía cómo iba a hacerlo y yo creo que salió́ guay, no lo vi, pero yo creo que llegó.

¿En el pasado te habían ofrecido proyectos como presentadora?

Sí, me habían ofrecido dominicales, se llaman, de esos que hacen de moda, de música, de tal y no me vi presentando un programa de… no sé, de aquella no era mi tal, también me habían ofrecido hacer las campanadas dos años y dije que no, tampoco era el momento, no era el momento y este año yo creo que fue todo lo que me fue pasando desde el año pasado hasta ahora, rodado, creo que estoy un año de recolecta, de todo el esfuerzo desde pequeña y está siendo una recolecta muy buena.

Blanca, que te hayas convertido en un rostro de Mediaset, ¿qué sensaciones a nivel profesional tiene? De esta nueva Mediaset en búsqueda de nuevos rostros, ¿no?

Ya, pues a ver, que me hayan acogido y me hayan dado un programa como entrar por la puerta grande con un pedazo de talent así́, moderando eso y me ofrecen las campanadas también y pues me da mucha tranquilidad, mucha seguridad porque veo que me valoran, que apuestan por mí, entonces pues me siento muy tranquila, me da mucha tranquilidad, como que no tengo que luchar para ir adelante con aristas ni con nada, como que me lo ponen fácil y a mí te aseguro que nunca me han puesto las cosas fáciles, entonces es agradecer y decir, bueno, pues por fin ya, ya, no me lo creo, que bien, que alegría.

Y cuando empezaste tu carrera profesional, ¿te imaginabas en algún momento que estarías presentando un programa de cocina como este?

No, jamás, eso fue todo gracias a Macarena que fue la cabeza pensante, dijo, la veo y la tía, o sea, es una crack, pero yo le dije, tío, de mí de coño, o sea, no, no, que lo vas a hacer bien, pero que lo voy a hacer bien esto, pero si yo me mudo otra cosa, que no, que no, que no, que no, y ella lo vio, claro, digo, pues será́ verdad, y tenía razón la tía, dice, no, no, es lo tuyo, y yo me molestaba, digo, no, perdona, que soy actriz, o sea, lo voy a hacer, no, no, es lo tuyo, y luego digo, pues tiene razón, o sea, soy más yo que nunca, estoy súper a gusto, y me llega una edad que casi a los 50, los rodajes son muy duros, y una presentadora, lo siento, pero vive como Dios, y ya me sienta, que no me pongan de pie en unos tacones, sentada ahí́ tranquila, moderando, escuchando, comunicando, es maravilloso, o sea, le tendré́ que estar agradecida toda la vida, porque fue ella la que me propuso Telecinco.

¿Uno de los motivos que tú piensas, que te han dicho que sí, es porque muestras tal cual como eres? porque como estás acostumbrada a interpretar papeles de personas que tú igual no conoces, ¿tú crees que te has sentido cómoda por eso? Porque has dicho, soy como soy, no tengo que interpretar nada, hay un guion, pero no tengo que “fingir”.

Claro, yo toda la vida, bueno, fui siempre muy retraída, muy callada, porque, bueno, pues iba, contaba lo que tenía que contar con un guion, con un personaje, nunca me expuse, y yo ya como concursante que empecé́ me expuse totalmente, era la primera vez que yo me exponía y me abría, y fue porque me pusieron entre las paredes la pared, entonces dije, pues venga, y funcionó, entonces pensé́, ah, pues puedo ser yo, o sea, va guay si soy yo, puedo ser yo, puedo ser yo, y ser tú es lo mejor que te puedo pasar en la vida, y si encima está bien, pues es como de, madre de dios, y luego que con los años acabas diciendo realmente lo que te viene al papo, ¿sabes? Al principio piensas, no sé, pero ya después, que llega una edad en la que dices lo que te viene al papo y dices, mira, que sea lo que tenga que ser, pero yo es lo que, entonces, es muy guay ser tú.

Antes decías que habías sido concursante, supongo que ya eres aficionado a la cocina, tendrás mucho más conocimientos que antes, ¿no sé cómo has vivido el verlos cocinados, no sé si en algún momento pensabas, madre mía, la está cagando, o al revés, o si te daban ganas de entrar ahí́ y ponerte a…?

Apetece entrar y ponerte a tal, de hecho, bueno, no sé si lo habrán editado o cortado, pero muchos no lo pude evitar, y decían, ¿qué haces ahí́? Y yo, ¡ay, perdón! Que no me acordaba que había cámaras, claro, porque es como que te pide, te pide y digo, no, que es verdad, que soy presentadora, que no puedo, pero metí́ la mano varias veces y me riñeron varias veces, no solo a comer, que comí́ todo el tiempo, yo creo que es algo, es que te pillamos siempre con la boca llena y digo, pues, pero a mí me encanta comer, o sea, soy tauro, amo comer, entonces, estaba todo rico, yo tenía que probar, para mí era como estar en, no sé, o sea, un oasis aquí́. En el ámbito de la comida.
¿Y cómo te ves de presentadora?

No me vi.

¿No te has visto todavía en pantalla?

No vi nada, no vi nada, no vi nada. No sé si no me quiero ver. No lo sé́. La primera vez que me vi en Astrid fue en Física o Química, que me recuerdo, metí́ unas palomitas en el microondas y de repente hizo un agujero el microondas y empezó́ a echar humo y puse las palomitas, no sé, 60 minutos hasta que echó arder tuvo que salir del portal con el microondas de la papelera. ¡Uh! ¿Qué ves? Te impacta mucho.

Pero eres muy perfeccionista.

Muchísimo. Sí.

¿Tienes algún plan para el estreno? No sé si lo vas a ver sola, acompañada.

Pues el otro día dije, no lo voy a ver. Paso, paso, porque prefiero quedarme con lo que yo viví́ y tener esa experiencia de recuerdo. Sí. Y tampoco luego, porque luego a lo mejor te influye, te vicias, ¿sabes? Y dices, ay, esto lo hice mal, lo voy a hacer bien. Entonces ya no es real. Ya está́ más tarde. No quiero auto influenciarme en intentar hacerlo bien y dejar de hacer esto, que… Cosas. Entonces dije, no lo voy a ver. Pero bueno, intentaré verlo sola en mi casa, con mi hijo y mi hija. Y luego ya veré si lo quito y me voy a la habitación o no lo sé.

¿Y la audiencia el día siguiente la verás?

Madre, pues yo soy libre de audiencia desde hace años, porque la última serie que hice fue Bajo Sospecha. Es verdad. Que esa cosa de que haya audiencia, que no. Claro, yo tuve mucha suerte. Tocó madera. Pero en Física o Química la audiencia lo peté, lo petó. En Bajo Sospecha lo petó. Y en La Isola terminamos con 6 millones de audiencia en Italia. Entonces de las 3 experiencias mías con la audiencia… Eran otras épocas. Entonces ahora no lo sé́. Nunca presenté. No sé cómo ha volado. No sé cómo va a salir. Un millón y medio. O sea, claro. Entonces no lo sé́. Pero vuelvo a ser… A levantarme a primera hora, a estar ahí́, a ver qué…

Blanca, ¿y ahora tus planes? ¿Quieres centrarte tu faceta como presentadora o no te cierras a la actriz? No sé si con Mediaset también puede haber proyectos de ficción.

Mira, yo quiero terminar haciendo bandas sonoras para cine. En mi casa, con mi chándal, con mi piano, con vistas al mar. Porque a mí́ hablar en público no me gusta. Usar tacones tampoco. Y pasar frio tampoco. Entonces yo quiero estar con mi chándal, componiendo música. Es lo que más me emociona. Y soy feliz sola y es el momento más bonito para mí. Entonces ese sería en lo que yo me quiero centrar realmente. Que si hiciera cinco ediciones de Next Level Chef el año que viene y me las pasaría en Dublín. Obvio. Obvio. Porque es una experiencia brutal y es en el extranjero. A mí me encanta viajar. Entonces lo haría. Que dure muchos años, genial. Pero si duro más años, mis sueños son haciendo música.

Hablabas antes de que estabas en un año de recolecta. No sé si es la parte que no se ve muchas veces de un profesional o de un artista que lleva muchos años en el asunto. Que parece que solo estás triunfando cuando tienes un programa. Pero cuando te estás preparando también es parte de ese triunfo.

A ver, yo toda mi vida viví́ del mundo del arte. Desde pequeña a día de hoy, gracias a Dios. Me siento súper afortunada. Y en la última charla, el 22 de mayo, con un repre me dijo bueno, es que tenemos que construir tu carrera. Y pensé́, hostia, casi a los 50 y seguimos construyendo la carrera. Y entonces fue cuando salí́ de ahí́ de aquella reunión y caminando pasé por el antiguo portal en el que yo vivía, en Tres Cruces 3, y ¡pum! Nació́ esta sinfonía en la cabeza porque no le supe contestar ¿para dónde la quieres dirigir? ¿Qué quieres hacer? Y nació́ la sinfonía de principio a fin. Se paró Madrid. Me emocioné. Me encerré́ en la habitación del hotel, en el Hotel Thompson. La grabé y dije, compré el piano, me fui a buscar a la rusa. La profesora es brutal. Tocamos el concierto el 22 de diciembre en el Teatro de la Riera en Villa Viciosa, con el conservatorio. Tocamos a seis manos el vals. Y fue lo que me dije, bueno, pues ya está́. Ahora esto, y mi ilusión, y todo está puesto. La emoción está ahí́. Entonces esto, como ya lo hice el año pasado, la abadesa ya la rodé́ hace dos años y todo sale a retardo y ahora estoy en otra. Claro.

Entonces estoy en otra y por eso también me lo tomo como muy tranquilo porque no sé, que sea lo que tenga que ser, yo ya estoy emocionándome con otras cosas. Y yo así́, siempre voy como por adelante, como que voy rápido. Se me da muy bien correr delante de la mala suerte. Soy muy rápida.

Has dicho que tú te querías dedicar a componer, pero claro, te has puesto un límite de hasta aquí́ voy a seguir o bien como actriz o bien como presentadora y a partir de aquí́ voy a dedicarme a lo que realmente me gusta. ¿O no te has puesto así́ como una fecha límite por ti?

Yo siempre fui muy, muy, muy honesta porque nunca en la vida, o sea, cuando me cansé de hacer algo, me fui. Yo estuve nueve años encerrada en mi casa, que me vinieron increíbles diez para eso, para dedicarme a mí, para apartarme de todo, me automutilé, me quité del medio, dejé de trabajar, me encerré́ en el monte, me puse a criar a mi hijo, a hacer una vida normal. Yo creo que eso es súper sano y súper importante para poder ofrecer cosas sanas, cosas nuevas, cosas que yo ahora tengo muchísima, vengo con muchísima gana y muchísima fuerza y no me cuesta trabajar ni me cuesta el rodaje ni me cuesta lo otro porque como llevo diez años sin hacerlo, para mí la sesión de fotos que hice ayer fue como nueva, pensé́ ¡guau, qué guapo! ¡guau, qué tal! Y es como ¡qué maravilla! Entonces yo creo que es muy sano y muy honrado como artista salir a la palestra cuando tienes algo que ofrecer, cuando no hay nada que ofrecer y trabajas por dinero y trabajas por números y trabajas por seguir ahí́ y por tal, me parece que yo personalmente para mí no vale.

Necesito hacer las cosas cuando las siento. Si yo estoy jodida, yo estoy mal, yo tengo el corazón roto y yo me voy a mi casa a llorar mis penas y hasta que no saque algo sano de eso que puedo ofrecer no estoy ahí́ arrastrando, no. Hay que salir cuando se está́ preparado para salir y ahora estoy preparadísima para salir, pero hasta el final es ahora nunca y hasta lo más lejos que me lleve la ola porque ahora es el momento.

¿Y a para terminar qué le dirías a la Blanca de hace 20 años?

Que está a salvo. Que ya está́ a salvo, por fin. Que está a salvo y protegida.

Publicidad
Contenido patrocinado

Últimas entradas

«33 días»: La ficción de la mano con la realidad

Carles Porta salta a la ficción con 33 días, serie de 6 episodios inspirada en la historia real de...

DEJA UNA RESPUESTA

¡Escribe tu comentario!
Por favor introduce aquí tu nombre

Publicidad

Más artículos como este