El grupo audiovisual trata de sacar partido a su inversión con la cesión a las televisiones autonómicas de parte de los derechos de emisión que ha adquirido a Toresma 2, la empresa que gestiona la plaza de toros de Las Ventas
Tras seis temporadas consecutivas en las pantallas de Vía Digital, Sogecable ha recuperado este años para sus abonados la fiesta taurina, ante la dificultad de las televisiones privadas en abierto (Antena 3 y Telecinco) para rentabilizar con publicidad su emisión.
El grupo audiovisual, propietario del canal de pago Canal+ y de la plataforma de televisión vía satélite Digital+, alcanzó el pasado mes un acuerdo con Toresma 2, la empresa que gestiona la plaza de toros de Las Ventas, para adquirir en exclusiva los derechos de explotación televisiva para España y el resto del mundo de la Miniferia de la Comunidad de Madrid, la Feria de San Isidro, el VII Certamen de Novilladas Nocturnas de Las Ventas y la Feria de Otoño de Madrid.
La dificultad de incluir publicidad en la retransmisión taurina, la única vía de ingresos para las televisiones en abierto, colocó a Sogecable como prácticamente el único candidato.
Exclusiva
Sogecable, que retransmitió los principales festejos taurinos a través de Canal+ entre 1992 y 1998, perdió ese año los derechos a favor de Vía Digital, que comenzó a competir ese ejercicio con Canal Satélite, propiedad del grupo participado por Prisa. Vía Digital, entonces controlada por Telefónica, apostó fuerte en precio por los derechos, más por contar con ellos en exclusiva y arrebatarlos a su competidor que por unas expectativas reales de rentabilidad.
Seis años después, con una única plataforma de televisión de pago por la fusión de las antiguas Vía Digital y Canal Satélite en Digital+, Sogecable ha podido presionar a la baja en los precios de los derechos, por la ausencia de otros compradores, y recupara los toros en su programación.
Fuentes del sector audiovisual apuntan que Sogecable ha aprovechado su posición para rebajar sensiblemente los seis millones de euros que pagó Vía Digital en 2002, la última temporada que retransmitió en exclusiva.
Para rentabilizar su inversión, el grupo ha alcanzado acuerdos puntuales con la Forta, la agrupación de televisiones autonómicas, para la reventa de algunas corridas que, principalmente Telemadrid, emite en abierto.
De los 29 festejos taurinos que componen la Feria de San Isidro, Canal+ transmite doce, que se pueden seguir a través del canal analógico. Los diecisiete restantes se emiten en Digital+, dentro del paquete opcional de Deportes, al que los responsables del grupo confían en sumar abonados con la exclusiva de las emisiones.
Cámaras
La plaza de Las Ventas está tomada estos días por diecisiete cámaras de Canal+, en el mayor despliegue que se ha llevado a cabo en un festejo de este tipo hasta ahora. De ellas, dos superlentas y dos mini-cámaras robotizadas, que se sitúan bajo el estribo. A estos diecisiete puntos de vista hay que sumarle una grúa gigante de 45 metros de altura, una mini-grúa colocada en la puerta de toriles, dos cañones de toma de audio que registrarán el sonido directo, y micrófonos inalámbricos que darán cuenta de lo que respire la arena.
Además, un sistema informático facilitará al telespectador la velocidad del toro, su empuje en la embestida, y la distancia entre el diestro y el astado. Como última novedad de la retransmisión para este año, se incluye el pulsómetro, que mide en directo las pulsaciones de los protagonistas de la tarde, desde los toreros a los apoderados, pasando por los familiares y los miembros de la cuadrilla. Los comentarios son de Manuel Molés.
Acercar los toros a la pantalla
Manuel Molés es la voz y la cara de los toros en Sogecable. Después de muchos años como comentarista taurino de la cadena Ser de radio, Molés dio el salto a la televisión en 1992, «primer año en el que Canal+ se hizo con los derechos de retransmisión de la Feria de San Isidro». Hasta ese año, los toros eran un asunto de Radio Televisión Española (RTVE), que solía programar un par de festejos cada San Isidro. Era la época de Matías Prats como locutor de los festejos.
«Cuando anunciamos en 1992 la emisión de todo San Isidro, se formó una cola de ocho mil personas que querían hacerse abonados de Canal+», recuerda Molés. El gran reto de la cadena de pago era acercar la emoción de las corridas en la plaza al televidente que está en su casa. «Creo que hemos conseguido matar la frialdad de los toros por televisión con una nueva perspectiva».
La irrupción de Vía Digital provocó la pérdida de los derechos de retransmisión de San Isidro por Canal+. Esta cadena de pago recurrió a la creación de una feria propia para mantener a los aficionados, con festejos semanales diseminados por distintas plazas de España.
Este año, Sogecable (dueña de Canal+) recuperó los derechos de la Feria de San Isidro. «Hemos hecho un esfuerzo especial, con una programación diaria que llega a las ocho horas en uno de los canales de Digital+, que casi se convierte en un canal taurino», indica el periodista. Para comentar los festejos, Manuel Molés cuenta con el apoyo de los toreros retirados Antoñete y Emilio Muñoz.
Pese a que la feria no ha comenzado con grandes éxitos, Molés confía en la llegada de las grandes figuras como Enrique Ponce, César Rincón y El Juli y en la irrupción de jóvenes como Uceda Leal y Serafín Marín (que torean hoy).
Las dificultades del modelo audiovisual de la televisión de pago
La fusión digital, que el año pasado propició la integración de Vía Digital y Canal Satélite, los dos competidores en el negocio de la televisión de pago en España, en una sola plataforma, ha demostrado las dificultades que tienen las empresas para rentabilizar este modelo.
Los seis años que Vía Digital y Canal Satélite compitieron por el mercado de la televisión de pago, entre 1998 y 2003, sirvieron para inflar artificialmente la valoración de los derechos deportivos, que aumentaban de precio por la mera tensión competitiva.
El alejamiento de los precios pagados, principalmente por los derechos de emisión de fútbol, del valor real de los activos, o al menos de su umbral de amortización, se convirtió en una bola de nieve que aumentaba año tras año los presupuestos de los clubes de fútbol y lastraban las cuentas de las plataformas de televisión de pago.
Aunque en menor medida, las retransmisiones taurinas sufrieron un efecto similar al fútbol.
Vía Digital adquirió los derechos por unos precios muy superiores a los del mercado, que seis años más tarde, con la desaparición de la competencia, han recuperado unos niveles más cercanos los umbrales de rentabilidad.
Con el nuevo modelo de televisión de pago en España, con una sola empresa de ámbito nacional, el grupo Sogecable busca fórmulas para rentabilizar una inversión que, en el caso del fútbol, sólo está siendo posible con la venta a terceros de parte de los derechos. Los ingresos del pago por visión, al igual que los abonos para Deporte 3 en los toros, no cubre la inversión.