La televisión 3D, pese a encontrarse en una situación aún prematura y no nata desde el punto de vista comercial, ya cuenta con algunos detractores. Sin embargo, los grandes fabricantes como Sony o Panasonic ven en este nuevo formato de emisión de imagen y sonido una oportunidad ideal para relanzar sus negocios. Son las principales conclusiones que se pueden extraer de un nuevo informe de GigaOM Pro.
Así las cosas, se estima que para el año 2013 existirán unos 46 millones de televisores compatibles con estas emisiones tridimensionales instalados en los hogares. Los fabricantes ya tienen claro que las existencias de estos televisores en el año 2010 van a ser muy limitadas, pero también prevén que esta modalidad se convierta en un estándar en muy poco tiempo, por lo que la velocidad de penetración será más rápida que la de la alta definición.
También se estima que los precios permitan a los consumidores acceder a los televisores compatibles con las emisiones 3D, haciendo que merezca la pena comprar un televisor adaptado a esta modalidad, incluso en los casos en los que la mayoría de los contenidos consumidos sean 2D (modalidad convencional usada hasta ahora).
Los fabricantes creen que uno de los catalizadores serán los operadores de televisión de pago, que a medida que vayan introduciendo contenidos 3D en sus catálogos irán promoviendo la migración de los usuarios finales para pasar de las 2D a las 3D en los televisores igual que ya están migrando en los cines, escogiendo este novedoso formato para disfrutar en mayor grado de las producciones. En este sentido, Sky ya ha anunciado en el Reino Unido que lanzará su primer canal 3D a lo largo de 2010.
El mercado del Blu-Ray, además, servirá como otra vía adicional para introducir la televisión 3D en los hogares, ya que muchas de las últimas películas que se están editando en este soporte ofrecen la posibilidad de disfrutar de las películas en este formato. También se espera que se popularice el streaming en 3D a través de la red.
Además, el uso y fabricación masivos de gafas polarizadas, necesarias para poder ver correctamente los contenidos en este formato, conseguirán bajar su precio en el mercado, por lo que será una barrera más que quedará diluída con el paso del tiempo.