La filial de Teléfonica tiene pagos pendientes por valor de 12 millones de dólares
La Euroliga ha solicitado protección judicial para que la empresa Admira haga frente al pago de los plazos del contrato que otorga los derechos televisivos de la competición a la filial de Telefónica, a la que reclama retrasos por valor de 12 millones de dólares.
Jordi Bertomeu, director ejecutivo de la Euroliga, y representantes de Admira acudieron ayer a los Juzgados de Primera Instancia de Madrid para exponer sus argumentaciones al respecto ante el juez, de quien se espera emita un dictamen sobre el caso en un breve plazo de tiempo.
Los 12 millones adeudados suponen la mitad del montante total del contrato correspondiente a la presente temporada, cuyo impago está ocasionando «tensiones financieras», según Bertomeu, tanto a los clubes como a los propios organizadores de la competición.
«Lo que hemos planteado es un procedimiento cautelar que no significa ninguna ruptura de relaciones con Telefónica. Es sólo pedir que nos paguen dentro de plazo», señaló el director ejecutivo de la Euroliga, que cifró el retraso en dos meses y medio y explicó que antes de iniciar este procedimiento remitió seis cartas a Admira para reclamar el pago de las cantidades atrasadas.
Un contrato ya rebajado
Euroliga y Telefónica firmaron en el verano de 2000 un contrato por el que la primera cedía los derechos televisivos por cuatro temporadas y un total de 35 millones de dólares. Hace unos meses ese compromiso fue renegociado al no cumplirse las previsiones de negocio de Telefónica, acordándose otros cuatro años por la mitad del importe inicial.