El presidente de Endesa, Rodolfo Martín Villa, y el presidente de Auna, Alberto Salazar Simpson, intentarán este martes convencer a César Alierta, presidente de Telefónica, para que compre Quiero TV, la plataforma de televisión digital terrestre que se encuentra en situación difícil.
Martín Villa y Salazar tienen el respaldo de la Administración, después de que el presidente del Gobierno vetara la compra de Quiero TV por Prisa.
Alierta, según sus colaboradores, acudirá a la cita con el mejor talante y la peor predisposición. El presidente de Telefónica está convencido de que sólo el hecho de quedarse con Quiero TV supondrá un castigo en bolsa para la operadora. Y éste es el punto que más le duele. Sus colaboradores reconocen que la compra de la televisión de Auna –250.000 abonados que se repiten con Vía Digital y Canal Satélite– supondrá un lastre para el valor de las acciones.
Queda una esperanza en Telefónica, y es encontrar el método de que France Télécom y el Grupo Bouygues, barajados como posibles sustitutos de Telecom Italia y Auna, acepten cargar con una parte de Quiero TV. Pero esta operación ya ha sido tanteada sin éxito desde Auna.