El 65,6% de edificios españoles que poseen antenas colectivas ya cuentan con condiciones necesarias para recibir la TDT. En este sentido, Impulsa TDT (Asociación para la Implantación y Desarrollo de la Televisión Digital Terrestre) ha presentado los datos del último informe generado por su Observatorio que analiza la situación actual de la Televisión Digital Terrestre en España.
Según estos datos, a finales de 2008 un 65,6% de los edificios de viviendas con antenas colectivas contaban ya con las condiciones necesarias para recibir la TDT. Este porcentaje, proporcionado por la Federación de Instaladores de Telecomunicaciones (FENITEL), engloba tanto a edificios antiguos, que requieren actuaciones técnicas de mayor envergadura, como a aquellos de reciente construcción, y en los cuales las actuaciones sobre la antena son innecesarias o de alcance limitado.
En 2007 el porcentaje de edificios adaptados era del 51,7%. Así pues en el último año se ha aumentado en un 13,9% el universo de edificios con necesidad de ajustes que ha pasado a estar completamente adaptado.
Estos porcentajes suponen, según las estimaciones de Impulsa TDT, que aún restan por adaptarse en torno a 431.000 edificios en todo el territorio nacional, motivo por el cual Andrés Armas, Director General de Impulsa TDT, declaraba: Es necesario acelerar el ritmo de instalaciones. Muy especialmente en los edificios situados en aquellas poblaciones afectadas por el cese de emisiones de las Fase I.
Es muy importante concienciar a los españoles de que el proceso de adecuación de sus antenas colectivas es una tarea imprescindible y urgente que requiere de un tiempo para su realización, más aún si se trata de inmuebles antiguos, insistía Armas. En este sentido, se convierte también en pieza clave el papel de los órganos de consumo de las CCAA y los ayuntamientos, que deben incorporar con carácter inmediato la información sobre TDT a su área.
El 30 de junio de 2009, en menos de cinco meses, más de 1.300 municipios de toda España vivirán su particular cese de emisiones y pasarán a ver la televisión exclusivamente a través de la TDT. Sin embargo, muchas de dichas poblaciones, se encuentran en una situación de antenización más atrasada respecto al resto de España.
Por ello, y al ser en su mayoría áreas rurales o con población diseminada, se convierte también en una tarea fundamental reclamar a los instaladores una labor proactiva frente a las comunidades de vecinos, para conseguir cuanto antes la adaptación de instalaciones de antenas en los edificios aún pendientes, que para esta fase se estiman en unos 60.000.