El grupo de telecomunicaciones Auna ha convocado para mañana una junta de accionistas para aprobar la operación de venta de la compañía, cerrada en junio, a Orange, filial de France Télécom, y a Ono, así como la creación de una empresa en la que está previsto que se incorporen los activos que aún no se han vendido, entre los que figura una participación del 17,64% de Hispasat y lo que queda de Quiero TV, valorada en más de 23 millones de euros.
Auna ha decidido retrasar en una o dos semanas el proceso de reparto entre sus dos empresas compradoras de su plantilla, que incluye un colectivo de 740 trabajadores de Auna Operadores y presta servicio a las dos divisiones del grupo, según informaron a Europa Press fuentes sindicales.
Según fuentes del sindicato CC.OO., Auna Operadores emplea al personal dedicado a las compras, recursos humanos, la división económico-financiera, los gestores de las grandes cuentas del grupo y otros departamentos que ofrecen servicios a las divisiones de telefonía y de telecomunicaciones de Auna.
La plantilla actualmente dedicada a la división de telefonía móvil, unos 1.750 trabajadores fijos, serán trasladados directamente a Amena, mientras que entre 2.000 y 2.300 trabajadores fijos de la división de telecomunicaciones irán a Auna Telecomunicaciones.
El reparto del tercer colectivo de trabajadores, que, en principio, tendría que estar cerrado en las primeras semanas de octubre –según explicó la compañía al comité de empresa–, se está decidiendo a partir de las funciones que estaba desempeñando cada trabajador en este momento. Así, 400 trabajadores irán a Amena, es decir, a France Telecom, y los 340 restantes quedarán en Auna Telecomunicaciones, es decir, a la nueva filial de Ono.
Los 95 encargados de la gestión de las grandes cuentas del grupo segregado –incluidos en este colectivo de 740 empleados– irán a parar mayoritariamente a Auna Telecomunicaciones. Sólo dos o tres trabajadores de este colectivo, encargados de la cuenta de servicios de telefonía móvil de la Generalitat, irán a Amena.
El sindicato CGT denunció hoy que Ono ya ha comenzado los despidos en el «call center» de Valencia, «donde no se ha renovado a 11 trabajadores argumentando falta de presupuesto«. «Esta es la primera consecuencia directa y terrible de la fusión con Auna, una operación que generará cuantiosos dividendos para los accionistas«, criticó.