El pliego de la patronal sobre las condiciones de estas adjudicaciones contemplan el control de lo que se dice en las retransmisiones. Incluso cuando los periodistas tras los micrófonos no pertenecen a LaLiga, sino a Dazn. “El adjudicatario se comprometerá a que la personalización de la producción sea realizada de forma positiva, evitando dañar la imagen de las competiciones, clubes, jugadores y público”, reza el pliego de condiciones. Es decir, LaLiga se garantiza poder supervisar qué se dice durante las retransmisiones. En caso de “vulneración”, la patronal pedirá a la plataforma que “no reincida”. Se reserva, incluso, la capacidad de “solicitar el relevo de aquellos locutores, narradores, comentaristas y redactores que hayan incumplido los principios citados”.
La patronal del fútbol marca no solo los límites de lo que se dice en las retransmisiones, también cómo se presenta. Un anexo del pliego apunta cómo deben hacerse las entrevistas a protagonistas, la distancia del periodista, del cámara, la iluminación o hasta la indumentaria del redactor. También impone límites al contenido de estas entrevistas.

“Siempre que no sea necesario, no se preguntará por decisiones arbitrales”, añade sobre las preguntas a entrenadores.


