Sabe mucho Amazon Prime Video sobre adaptaciones de películas, remakes o incluso personajes de novela porque suele tirar de ahí para emprender nuevos proyectos y estrenos en su plataforma. Recientemente hablamos aquí de la malograda «Sé lo que hicisteis el último verano», que no sólo ha desmitificado la película original de terror, sino que ha sido un absoluto y rotundo fracaso. Por eso no ha renovado temporada, por el pírrico interés que ha suscitado esa nueva serie. Sin embargo, hay otros títulos que sí tienen una relativa aceptación, sin más, como Jack Ryan, ese personaje heroico y casi bondiano que provenía de las novelas de espionaje de Tom Clancy ambientadas sobre todo en la guerra fría.
El próximo 4 de febrero Amazon Prime video estrena la nueva serie de otro Jack, en este caso Reacher, aquel personaje que ya encarnó Tom Cruise hasta en dos ocasiones en el cine hace tan solo una década. Reacher es también un personaje de ficción del novelista inglés Lee Child. La nueva producción, ahora convertida en serie, sigue más o menos el mismo argumento: veterano investigador militar que recién inaugurada su vida civil llega a una pequeña población estadounidense y, sin quererlo, empieza a meterse en líos. (¡También parece casi el argumento de Rambo: First Blood!) Lo que ocurre es que a uno le es difícil quitarse de la cabeza a Tom Cruise y a su primigenio Jack Reacher, la primera película reconozco que no estaba nada mal, al contrario, estaba hábilmente dirigida por Christopher McQuarrie (con quien ha hecho las últimas y quizá para mí las mejores entregas de Misión Imposible), tenía cierta gracia y además nos devolvía a la pantalla a un Robert Duvall muy crepuscular.
Lo primero que cambia aquí es la apariencia de Reacher que, según parece, respeta fielmente la apariencia corpulenta y mastodóntica del personaje que se describe en la novela de Lee Child. Reacher está protagonizada por Alan Ritchon, un tipo mazado de 1,88 metros de altura, que a primera vista parece como si a Michael C. Hall (Dexter) lo hubieras sometido a un tratamiento de anabolizantes y meses de gimnasio. Así que no nos confundamos, este Reacher viene a dar tortas y mamporros, a romper articulaciones como hacía Steven Seagal en aquellas películas de acción de finales de los 80 y 90. Desde que aparezca de la nada en una pequeña ciudad de Georgia llamada Margrave, Reacher será el típico hombre en el sitio equivocado a la hora equivocada, que será acusado de un delito que no ha cometido y que tendrá que defender su inocencia ante esta nueva comunidad que lo acusa de asesinato.
En el guion está Nick Santora, responsable de Prison Break, y el propio Child, autor de las novelas forma parte del plantel de productores ejecutivos. Aun así, la serie me ha costado muy mucho y me ha resultado muy sosa, a los personajes les falta alma, y salvo esas pequeñas escaramuzas en las que se verá metido Reacher, ya sea en una prisión, en plena calle o en un bar, pero siempre él solo enfrentándose a un número de enemigos muy superior, el resto de la trama que nos ofrece no engancha lo suficiente.
En definitiva, que echarás de menos a Tom Cruise, y aunque Alan Ritchon se esfuerce en demostrar que además de testosterona y batidos de proteínas, tiene mucho más en su cerebro de culturista, su interpretación es plana, aunque pueda sostener la mirada y declamar un diálogo de más de dos o tres frases. Se supone que Reacher además de un experto militar es un detective aventajado, un investigador que dejará en paños menores a la policía. Aquí ese poderío e intelectualidad, que sí manejaba más o menos bien nuestro querido Cruise, no funciona como debería. Se supone que Reacher nos tendría que embaucar a los espectadores por su pasado militar misterioso y una infancia complicada. Pero al final, puede que lo que consiga es llevarnos a una placentera siesta. Sin embargo, puede que sea la carta de presentación oficial para quedarnos con la cara y el nombre de Ritchon en su primera aventura como protagonista absoluto.