El viernes 25 de febrero se estrena en Amazon Prime Video esta miniserie de 4 capítulos titulada «Operación Marea Negra». La historia está basada en un hecho real: en noviembre 2019 se interceptaba el primer narcosubmarino en costas europeas, la embarcación contenía 3.000 kilos de cocaína traídas desde la selva amazónica de Brasil. Álex González es el protagonista de la trama, interpreta a Nando, un boxeador amateur gallego que tras fallar en el cuadrilatero y ver mermado su sueño de ser un campeón termina transportando droga en barco por las costas de Galicia. Sí, a lo Sito Miñanco, sus habilidades y destrezas en la navegación las aprendió de su tío (Manuel Manquiña), un pescador decente y trabajador al que no le gusta cómo su sobrino acaba enredándose con narcotraficantes. Como les ocurre muchos jóvenes de la costa que desean ganar dinero fácilmente.

Daniel Calparsoro lidera el rodaje de esta serie y lo insólito del relato es que el semisumergible, construido a base de fibra de carbono, surcará más de 3.000 kilómetros del Amazonas y después cruzara los 6.000 kilómetros del Océano Atlántico. Nando, además de enfrentarse con las dificultades de alta mar, tendrá que lidiar con la DEA, la Guardia Civil costera, sus otros dos tripulantes con los que comparte el extraño viaje de 3 semanas, un motor defectuoso y poco combustible. En Mundoplus.tv ya hemos visto los 4 capítulos y nos ha gustado mucho. Aunque más que una serie parece una película troceada en cuatro partes.

Alex González es un actor físico, con un físico envidiable, vuelve a enfundarse los guantes de boxeo para demostrar sus dotes en el noble arte, como ya hizo en dos películas notables, Segundo Asalto y Alacrán Enamorado (esta última basada en la novela de Carlos Bardem). Parece ser que Agustín Álvarez, el personaje en el que está inspirada esta historia verídica, también era boxeador amateur. También es inevitable no pensar en otras series narcogallegas como la fantástica Fariña o Vivir sin permiso, además aquí coincide también con Álex el actor Luis Zahera que hace de cada interpretación un auténtico regalo.

La mitad de la serie tiene el componente claustrofóbico de estar narrado en el interior de un pequeño submarino. Menos mal que los responsables y encargados del guion, Natxo López y Patxi Amezcua se han preocupado de alternar el viaje con el seguimiento que hacen los narcos, la DEA portuguesa y la propia Guardia Civil. La serie goza de dos mujeres sensacionales e internacionales, una de ellas es la cantante y actriz Lucía Moniz, a la que muchos recordaréis porque era la joven portuguesa de la que se enamora Colin Firth en Love Actually. Lucía interpreta a la agente que persigue a Nando y que tratará de impedir que el cargamento arribe en las costas portuguesas. La otra mujer protagonista de esta historia es Nerea Barros, el Goya a mejor actriz revelación por La Isla Mínima, ya era hora que estuviera de vuelta en las pantallas. Nerea encarna a la prima de Nando y es una auténtica pantera. Un personaje magnético y tremendamente atrayente para Nando. La fascinación y la química entre ambos primos es tan fuerte que no les importa cometer un incestuoso romance como cuando eran más jóvenes. Es la femme fatale que arrastrará a Nando a adentrarse en esta épica misión suicida. Es una auténtica pena que la construcción de la segunda parte de la historia diluya a estos personajes, sobre todo a Nerea Barros, y no podamos volver a disfrutar más de ellos.

Me he divertido viéndola, no voy a negarlo, y aunque le falta un poco más de fuelle en el desenlace final (que lamentablemente se parece mucho a la historia real) no está nada mal para pasar un buen rato. Es ideal para los amantes de las series de corta duración. Además, se puede compaginar con el documental que dirige el colombiano Luis Avilés y que está basado en este periplo de 26 días cruzando el charco en este artesanal batiscafo.

Pero está bien que en estos tiempos no siempre ganen los malos. Estamos acostumbrándonos a que nuestros héroes sean narcos de la droga, véanse Breaking Bad o Narcos, o criminales como Dexter o Ray Donovan, por ejemplo. Al final, los delincuentes tienen que terminar a manos de la justicia. Pero eso no quita que haya una odisea extraordinaria propia de un premio Guinness de los records o una novela de Julio Verne. Lo que importa es que se pasa un buen rato viendo esta Operación Marea Negra y nos ilustra un poco más acerca de cómo los cárteles de la droga tratan de introducir su negocio dentro de nuestras fronteras.