«No se ha hecho justicia» es lo que repite la protagonista al final del primer episodio de la nueva miniserie que llega a Filmin el 25 de Marzo. La historia está condenada a repetirse una y otra vez. La injusticia que nos rodea día a día se hace más presente cuando pierdes a un ser querido. «No queremos venganza, queremos justicia» es otra cita literal de lo que nos vamos a encontrar. La lucha por conseguir justicia para los que ya no están, personificada en una madre, es lo que cuenta «Justicia».
Por su crudeza y determinación a la hora de contar un desastre recuerda mucho a la magnífica y demoledora Chernobyl. Su primera media hora es desgarradora, porque ya sabes lo que le va a ocurrir a la madre protagonista, pero no por saberlo resulta menos impactante. Nudo en la garganta en muchas ocasiones gracias a la brutal interpretación de Maxine Peak, que tiene un parecido físico asombroso con Julianne Moore.

Situaciones muy crudas son tratadas con mucho respeto, intercaladas con imágenes reales que van poniendo en situación al espectador, a la vez que asiste al proceso de duelo por una pérdida. Aunque uno puede llegar a no superar esa pérdida nunca, aprende a vivir con ello. Justo en ese momento, cuando las familias aprenden a vivir con lo ocurrido, es cuando llega el juicio para depurar responsabilidades y una vez más los poderosos hacen valer su estatus. Acostumbrados a acatar sin rechistar, y más en los años 80, esa necesidad de acompañamiento provocará la búsqueda de una respuesta a lo que pasó.
Aquí partimos de la tragedia de Hillsborough, donde murieron 96 aficionados del Liverpool. Por desgracia, seguimos viviendo situaciones similares en la que siempre se depuran responsabilidades y los culpables se van de rositas. Cuesta reconocer que se ha cometido un error, pero las familias de las víctimas merecen respeto y eso es por lo que luchó Anne Williams, brillantemente interpretada por Maxine.
Basada en hechos reales, como avisan siempre al principio de cada episodio, debería servir para que la historia no se repita. Ya habían muerto 39 aficionados cuatro años antes en el estadio de Heysel, y siguen muriendo a día de hoy, sin que se pongan los medios necesarios para evitarlo. Da igual que ocurra en Bruselas, en Sheffield o en Querétaro, pocas veces pagan los responsables. Por eso da mucha rabia buscar en internet información sobre lo ocurrido y encontrarte esto: «Exceso de capacidad y mal estado del recinto. Los aficionados del Liverpool FC tenían prisa por llegar a sus localidades y se causó una avalancha (Tragedia de Hillsborough).» Sin palabras. Siempre gana la injusticia. Muy recomendable su visionado y más sabiendo que es una miniserie.