Dentro de esta vorágine seriéfila en la que vivimos hay series que llaman la atención. Una de ellas en la enorme lista de pendientes es «The Boys», pero uno nunca encontraba el momento para empezarla. En esa eterna espera llega la posibilidad de empezar por su secuela «Gen V» que está a punto de terminar su segunda temporada en Prime Video. Pensando en como sería haber visto antes «La Casa Del Dragón» que «Juego de Tronos», o «Better Call Saul» antes que «Breaking Bad» este reto se volvía cada vez más sugerente. Me atreví a entrar en el mundo de «The Boys» a través de los estudiantes universitarios de Godolkin y me he quedado gratamente sorprendido.
Lo primero que llama la atención es lo que han evolucionado los jóvenes desde los tiempos de Hiro Nakamura. Porque para aquellos que nos marcó la primera temporada de Héroes hace ya 20 años, Gen V, es una evolución de aquella serie con mejores efectos especiales, con escenas mucho más fuertes y con muchos guiños a la serie madre, sabiendo que tienen un universo muy consolidado.
Aquí la nueva Nathan Petrelli es Marie Moureu, con la que empezamos descubriendo de una forma aterradora sus poderes. De hecho la primera temporada tiene muchas escenas impactantes que difícilmente pueda superar la segunda. Al final la historia es la de siempre, un grupo de jóvenes tiene que luchar contra las todopoderosas fuerzas establecidas para demostrar al mundo que nada es lo que parece. Ya has cogido cariño a los personajes, y aquí se atreven a lidiar con la muerte en la vida real de Chance Perdomo, que interpretaba a André Anderson. Lo mismo le pasa a su personaje y su memoria va a estar muy presente durante toda la temporada.
De hecho en esta segunda temporada recuerda más si cabe a Harry Potter, por eso de que cada año cambian los profesores y hay nuevos alumnos. El nuevo director, Cifra, es muy inquietante. Si habría que describir Gen V con una frase sería una escuela de héroes con ínfulas de Hogwarts donde hay una conspiración del tipo Expediente X.

Algo que ha heredado de Héroes es precisamente lo que la hizo convertirse en algo repetitivo. Convertir a un magnífico malvado como Sylar, en un cambiacapas, que ya no sabes si es bueno o malo. Aquí pasa algo parecido haciendo que varios de los cliffhangers no lo sean tanto. Lo mejor son los divertidos superpoderes de algunos de los estudiantes, demostrando que lo importante es lo que tienes en tu interior. Hasta la que se hace más pequeña, la magnífica Emma, puede convertirse en la protagonista, pero siempre rodeada de sus compañeros y a la vez amigos.
Es una serie irreverente, donde penes de todos los tamaños se muestran más que las tetas, hay más desnudos masculinos que femeninos, y muchísima sangre. Pero es que parece ser que todo esto ya estaba en The Boys. Evidentemente no es necesario haberla visto, pero habrá información incompleta de algunos personajes que se mueven entre las dos series. Lo que sí está claro es que despierta mucho más el interés para ver la serie madre ahora que parece ser que va a terminar con su cuarta temporada.
Gen V, además de ser la sustancia que se les inyecta a los bebés para convertirlos en superhéroes, es el aperitivo y la entrada perfecta a un mundo distópico donde todo ha pasado al siguiente nivel pudiendo encontrarte cualquier cosa. Quién tiene miedo a los zombies es porque no se imaginaba lo que pueden hacer los superhéroes.