El pasado 21 de febrero se estrenó en cines «Padres», película, escrita y dirigida por José Ángel Bohollo, nominado al premio Goya a la Mejor Dirección Novel por «Ciénaga». Días antes de su llegada a salas tuve a ocasión de charlar con algunos de sus protagonistas, y ahora podéis leer la entrevista con Fernando Cayo. Además, podéis leer la crítica aquí.
Como le he comentado a Carlos voy a tener que volver a ver la película sobre todo el final, porque durante la trama parece que hay mil explicaciones para lo que ocurre. Pero durante toda la proyección se puede ver la angustia, incertidumbre de unos padres ante la desaparición de su hija ¿cómo preparas un papel así?
Mira, la clave de esto es, José Ángel Boyo es un tipo que es un guionista maravilloso y ha escrito un guion estupendo, que está muy elaborado, bueno, escribir un buen guion para que la gente lo sepa lleva muchos meses e incluso a veces años, y luego José Ángel Boyo es un gran amante del cine, hizo su primera película en el 93 y desde entonces ha participado en el cine como director, productor, guionista, incluso músico, entonces es alguien que conoce muy bien de qué va esto. Eduardo Campoy, que es el productor, es uno de los históricos del cine español, entonces cuando él da carta blanca a un guion es porque está muy bien escrito y esa es la base de todo.
Entonces, a partir de ese guion tan bien escrito, con esos personajes tan bien diseñados, empezamos a trabajar, Natalia, José Ángel y yo, en ensayos y en los procesos de ensayos, en esas dos semanas de ensayos, estuvimos calibrando qué es lo que el espectador tiene que saber en cada momento, qué es lo que el personaje muestra y qué es lo que el personaje esconde y todo esto alimentarlo con un proceso mental, un monólogo interno adecuado al personaje, porque la cámara lee tus pensamientos, entonces tienes que estar pensando lo que piensa el personaje a lo largo de toda la película y eso tiene que estar muy bien medido y estructurado y eso lo hicimos a través de los ensayos y luego calibrando en rodaje en cada toma con José Ángel si nos habíamos quedado bien, si nos habíamos pasado, si habría que ser un poco más evidentes para contar más, pero casi siempre en un thriller tienes que dejar más parte al misterio para que sea el espectador el que esté funcionando con su imaginación.
Desde luego en la película lo consigue, con el misterio, una incertidumbre, una intriga que como antes le decía a Carlos, si eres padre y vas a ver la película lo pasas mal.
Claro, sí, sí, yo soy padre de una mujer de 20 años que tengo su adolescencia muy cercana y todo lo que pasa a mi personaje en la película lo he vivido de alguna forma, o sea, tú o cualquier padre, ahora mismo al conductor que me traía para acá le conté el argumento de la película y me dijo, ostras, sabes, todo el mundo, o sea, cuando le hablas de la desaparición de una hija, todo el mundo lo ha vivido como hermana o como padre o como madre, alguien le mencionas ese tema y es una de las peores cosas que le puede ocurrir a un ser humano, que toquen a tu hija, que tu hija desaparezca, que no sepas qué ha sido de ella, eso es tremendo.
Tu como padre a la hora de interpretar un papel así, ¿las experiencias propias te ayudan a la hora de hacer el personaje o no?
Desde luego, claro, todo lo que tiene que ver con la interpretación tiene que ver con lo humano, con las historias humanas, por eso es tan bonito dedicarse a la interpretación, porque en lo que creces como intérprete, creces también como persona, y desde luego, el haber vivido la adolescencia, la infancia y la juventud de mi hija, me ayuda a entender profundamente cuál es el conflicto que tienen entre manos, y también el ser un padre divorciado, y bueno, el ser un hombre de unas características determinadas y de una generación determinada también te lleva, a veces, a comprender lo que está pensando mi personaje, ¿no?
Algo que se puede ver en la película es la buena dinámica que hay entre tu y Natalia como los padres porque sois actores vale, pero realmente parecéis padres, o sea, uno se mete en la película y dice es la reacción que tendría mi padre.
Bueno, yo creo que, como te decía, la base es cuando tú tienes un guión tan bien escrito no tienes más que dejarte fluir con él, evidentemente Natalia es una actriz maravillosa y además es madre, y yo soy muy trabajador y además soy padre, con lo cual, la complicidad que se ha generado entre nosotros era muy importante, yo creo que nos admiramos mucho mutuamente y nos hemos entregado muy profundamente al trabajo, porque esto no se podía hacer de otra manera, forma parte de ese estilo de películas, que en realidad es un género propio, que son las películas de una sola localización, como La Soga, 12 hombres sin piedad, El resplandor, Buried, El desconocido, más reciente si hablamos de películas españolas, películas que ocurren en un solo sitio, pero que cuando están bien construidas demuestran que un director, guionista, con un buen proyecto, una propuesta interesante, puede crear una maquinaria cinematográfica lo suficientemente potente para no necesitar nada más.
También es llamativo como le comentaba a Carlos que a pesar de que no coincidís en pantalla a la vez, pero a la hora de tu personaje volcar su ira en él ¿Cómo es el hecho de que no esté pantalla contigo? porque supongo que si le tuviera delante sería más fácil.
Sí todas las situaciones que ocurren en la película son situaciones muchas veces tensas, incómodas, que han vivido muchísima gente por la calle, o sea, seguro que conocemos a alguien que ha vivido un divorcio, a veces más afortunado, a veces más desafortunado, y o una ruptura de pareja, y entonces luego tu pareja va a estar con otra persona, eso es ley de vida. Hay gente que lo lleva bien y gente que no lo lleva tan bien, y en el caso de la película, este padre que tiene mucho de padre CSI, es un tipo que le ha investigado, que le ha… se ha preocupado por su vida, por su trabajo, se ha enterado, porque además tiene una hija de 16 años, y está compartiendo casa con el nuevo novio de su madre, entonces le quiere tener súper controlado, y bueno, esa paranoia es un poco una de las tramas de la película.
Desde luego, claro, todo lo que tiene que ver con la interpretación tiene que ver con lo humano, con las historias humanas, por eso es tan bonito dedicarse a la interpretación, porque en lo que creces como intérprete, creces también como persona, y desde luego, el haber vivido la adolescencia, la infancia y la juventud de mi hija, me ayuda a entender profundamente cuál es el conflicto que tienen entre manos, y también el ser un padre divorciado, y bueno, el ser un hombre de unas características determinadas y de una generación determinada también te lleva, a veces, a comprender lo que está pensando mi personaje, ¿no?