La llegada de la nueva serie de Marvel Studios a Disney+, «Echo», trae consigo ciertos cambios externos dignos a analizar.
Y decimos externos, porque internamente, es otra serie de Marvel más. Y no lo digo como algo peyorativo: si te han gustado el resto de series de la franquicia, Echo te gustará, pues mantiene el nivel de las demás, trae de vuelta algún personaje destacable y muestra una violencia inusitada hasta la fecha. Pero si te ha costado ver las últimas series o si crees que la faceta Marvel ya muestra signos de cansancio, Echo difícilmente sorprenderá. Pues en este restaurante el cocinero lleva varias temporadas sirviendo platos muy similares: eficaces, pero muy parecidos entre sí, con una estructura fácilmente predecible y para qué engañarnos, olvidables y a veces indistinguibles para el público no seguidor.

¿Qué tiene de distinto este plato? El hecho de que la protagonista Maya Lopez sea una nativa Choctaw estadounidense sorda permite a la serie adentrarse en su cultura, de la que saca bastante partido para traernos otra cara de la sociedad norteamericana, y de paso aprovechar su condición de sorda para sacarle partido al sonido, o más bien a la ausencia de este, con escenas en las que el latido de su corazón será lo único que podamos escuchar entre oleadas de silenciosa violencia.
Ahora pasemos a hablar de las novedades que convierten a «Echo» en un estreno único:

Por una parte, se trata de la primera ocasión en la que Marvel Studios decide estrenar de forma simultánea todos los capítulos de una serie. Esta estrategia choca frontalmente con la forma en la que Disney+ nos tenía habituados de presentar las series de Marvel y Star Wars, marcadas por una periodicidad semanal para alimentar una plataforma bastante escasa de contenido más allá de estas franquicias. Simultaneamente, el hecho de ser 5 capítulos y no 6, permite visualizar la serie del tirón en un par de días sin dificultad de tener que esperar semanas. Lo que es curioso es que, si la plataforma está escasa de contenido y reduce el número de series, ¿por qué se arriesgan a publicarla del tirón y cuando están estrenando Percy Jackson? ¿Por qué no esperar a otro momento en el que no haya más contenido, sobre todo cuando hace dos semanas ha terminado otra serie de Marvel, What If?

Por otra parte, adiós a la clásica fanfarria de Marvel Studios con escenas de anteriores películas. Echo tiene el honor de ser la primera serie bajo el sello Marvel Spotlight (foco) y estar catalogada TV-MA, es decir, para mayores de 17 años. Una distinción para marcar aquellas series más desconectadas de los grandes eventos del UCM, con una temática más cercana a lo urbano y una escala más pequeña. Asimismo, destaca la violencia, mucho más prominente y explícita, que recoge el testigo de las series de Marvel iniciado por Netflix, literal y simbólicamente.
Entonces, ¿a qué se deben estos cambios? ¿Es acertada esta estrategia?

Por una parte, Echo es un spin off de Ojo de Halcón, serie en la que Maya Lopez era presentada al final del segundo episodio. Tiene todo el sentido del mundo publicarla en enero puesto que la serie de Burton y Kate Bishop es claramente navideña, por lo que es muy probable que esté recién vista (lo cierto es que es una serie fantástica para ver en Navidad).
Asimismo, y dado que Echo no revoluciona el género, tampoco es la serie más esperada (estamos hablando de spin off del spin off) y que el sector superheroico está de capa caída (nunca mejor dicho), publicarla del tirón facilita un visionado de una serie que seguramente no le favoreciese un estreno semanal, pues todo apunta a que la serie ha sufrido regrabaciones y recortes en su trama. El hecho de que coincida con Percy Jackson creo que les convendría haberlo evitado, para no opacar ninguna de las dos series, pero está claro que aquí ha sido la adaptación de literatura fantástica se ha llevado el gato al agua en cuanto a preferencia. Tampoco es manifiestamente una equivocación, pues los públicos son distintos, una se dirige a los jóvenes adultos y la otra a mayores de 17 años.
En cuanto a la categoría Marvel Spotlight, sí que me parece un error. Personalmente, no compartía la idea de ver y escuchar la introducción habitual en todos los capítulos de todas las series, pues desgasta mucho la marca, tal y como pasó en ese año record que fue el 2021, con 5 series y prácticamente todas las semanas nuevo contenido marvelita.
Marvel ya era consciente y en las últimas series la fanfarria ha dejado de sonar, mostrando una versión breve de la introducción que me ha parecido muy correcta. Sin embargo, esta nueva categoría Spotlight puede llevar a error, a pensar que Echo no es parte del resto del UCM. El hecho de utilizar imágenes del universo de Daredevil de Netflix para promocionarla de muestra de las contradicciones de un sello que pretende aportar desconexión, en lo que parece más un pequeño lavado de cara de cara a los accionistas que una decisión tomada a conciencia.

Así las cosas, Echo nos trae la primera serie violenta de Marvel bajo el sello Spotlight, abriendo el camino a nuevas historias más crudas y urbanas. También nos trae la primera serie de estreno simultáneo, y el hecho de ser la serie más corta hasta la fecha la convierte en una serie perfecta para verte en un fin de semana. La ficción de Maya López inaugura el sello Spotlight, que genera cierta confusión: parece restar importancia a Echo, al apuntar desconexión del universo, mientras que pretende otorgarle categoría al marcar el inicio de un nuevo estilo de serie. Marvel inaugura así un nuevo sendero, pero lo hace a medias, sirviendo un plato que no es lo suficientemente bueno para inaugurar esta parcela, pero que aprueba raspado para poder catalogarse como tal. El estreno conjunto y la violencia le darán cierta impronta, pero ni la violencia es tan marcada, ni el producto es lo suficientemente redondo o innovador.
Esperemos que las nuevas series bajo este sello, posiblemente la nueva adaptación de Daredevil, sepan sacarle más provecho y aporten realmente un aire fresco que Marvel pide a gritos, como Thor su Mjolnir.