Vamos con el tercer y cuarto día del BCN Film Festival y en esta ocasión volvemos a arrancar con un buen madrugón para disfrutar de buen cine. He decidido agruparos esto en un solo día ya que por diferentes motivos no hemos podido ir a tantas películas como pretendíamos y así queda más compacto unir el fin de semana en un único post. Arrancamos.

La primera película del día es También esto pasará, película fuera de concurso, y que está basada en la novela homónima de Milena Busquets donde ella explica la relación su madre después de la muerte de esta. Es una película bastante introspectiva, en que vemos como la protagonista va afrontando las distintas fases del duelo y que tiene una voz en off que, aunque dice cosas muy poéticas -imagino que extractos de la novela- a veces peca de machacona. La actriz protagonista es lo mejor de una cinta en que yo he notado que la dirección busca adornarse, quizá en exceso, y eso termina por transmitirme bastante frialdad y separación con el personaje principal en algunos puntos donde, considero, se requería más humanidad y conexión emocional. A pesar de todo, es una cinta que os gustará si os interesan las historias cercanas sobre un personaje muy complejo.
En segundo lugar, hemos visto la que, hasta el momento, es una de mis favoritas para la sección oficial. Y no es otra película que La primera escuela. Cinta que nos llega desde Francia y que nos traslada a una aldea alejada de todo en que una maestra parisina intentará crear una escuela para escolarizar a los niños que allí residen y que únicamente conocen el trabajo en el campo y no saben aún ni leer ni escribir.
Esta cinta tiene algo mágico dentro de ella. No sé si es la sutileza con la que toca los temas importantísimos que plantea, o si es la forma tan delicada como pone en escena a unos personajes que no puedes evitar entender, aunque no concuerdes con ellos. Estamos ante un precioso y profundo alegato a favor del poder transformador de la educación y de cómo esta no solo puede cambiar nuestra forma de pensar, sino que puede cambiar, a la postre, el mundo para convertirlo en un lugar mejor. Muy recomendable.
En tercer lugar, vamos con A biciclette! Una de las grandes sorpresas que me he llevado en lo que va de festival. Sinceramente, me esperaba algo mucho más sencillito de esta película. Y me he encontrado una profunda reflexión vital dentro de ella. La cinta, que trata un tema durísimo como es el suicidio de un hijo, se las apaña para construir una serie de situaciones cómicas con sus dos protagonistas que cuesta creer la cantidad de carcajadas que era capaz de conseguir en la sala. Es una cinta divertidísima cuando se lo propone. Pero, sinceramente, donde creo que más brilla es cuando invita a la reflexión y alterna los momentos humorísticos que mencionaba anteriormente, con un reflejo sincero y honesto sobre lo que es el duelo, la culpa, y la tendencia a analizar a posteriori lo que sucedió y buscar qué podrías hacer distinto. La sala rompió en aplausos al acabar y yo, sinceramente, también. Muy recomendada.
La cuarta película de la jornada es Paternal leave. Una cinta sencilla, con muchísimo subtexto y que presenta al mundo a su increíble actriz, que debuta con esta película, llamada Juli Grabenhenrich y que todos haríamos bien en seguir su carrera después de este espectacular papel. Ella es la principal valedora de una cinta que pone todo el peso en su actriz para narrarnos esa búsqueda de la figura paterna de una adolescente que busca respuestas, aunque es consciente de que pueden no gustarle nada las que consiga encontrar. En la dirección también debuta en el largometraje Alissa Jung que, viendo la sensibilidad y el buen hacer con el que trata estos temas tan complicados, también es un nombre a seguir. Una película sencilla desde su concepción, pero muy potente en el guion y las actuaciones. Creo que es una propuesta interesante para ver con adolescentes y comentarla a posteriori.
En quinto lugar, tenemos Small things like this el nuevo trabajo de Cillian Murphy después de cosechar todos los premios posibles por su trabajo en Oppenheimer y que aquí vuelve a estar fantástico. Con la película en sí, eso sí, he tenido más problemas.
Me funcionan muy bien tanto él como la ambientación. Ese juego temporal que plantea entre pasado y presente el director también creo que es un acierto. Pero, en mi opinión, creo que a veces la cinta quiere pasarse de ambigua y tuve la sensación de que se quedaba a medio gas en el tema tan serio y brutal que está tratando. Quizá es excesivamente anticlimática. Dicho esto, creo que es una propuesta tan distinta de lo que suele llegarnos de forma habitual, que es buena idea acercarse a echarle un vistazo. Eso sí, aviso a navegantes, el ritmo de la cinta es muy reposado. Y está muy lejos del tono melodramático con el que suelen rodarse las cintas de este estilo para buscar que el espectador se emocione y rompa a llorar.
Por último, vimos el nuevo trabajo de Michel Hazanavicius, llamado La mercancía más preciosa que en esta ocasión se mete de lleno en la animación y nos trae una preciosa propuesta en forma de cuento sobre el holocausto.
La animación es la típica que está ahora tan de moda en el cine europeo. Preciosista, efectiva, y sin especiales alardes técnicos, aunque con mucho poso artístico. Pero la clave de la cinta no está tanto en la animación que plantea sino en el guion que tiene para narrarnos está historia sobre una niña lanzada desde un tren para intentar salvarle la vida antes de llegar a los campos de concentración y unos padres que la acogen en su casa a pesar del riesgo. Os tocará el corazón. Preciosa propuesta.
Y hasta aquí el post de hoy. También nos acercamos a ver la película de Fellini 8/2 cinta que obviamente os recomiendo si no la habéis visto y queréis acercaros a una de las grandes obras maestras que nos dejó el famosísimo director italiano, pero sobre la que no creo que tenga nada que aportar que no se haya dicho ya cientos de veces.