InicioBlog"Caza de brujas": la élite se rompe desde dentro

«Caza de brujas»: la élite se rompe desde dentro

Tienes que leer

Salomé Mejía
Salomé Mejía
Más madrileña que el cocido. Recién graduada de realización audiovisual. Desearía que mi vida se desarrollara con el color de Wes Anderson y con una línea argumental de Alex de la Iglesia.
Publicidad
Publicidad

«Caza de brujas» es una película de 2025, dirigida por Luca Guadagnino (Challengers, Call me by your name) que se desarrolla como thriller psicológico. Pero lejos de narrar una historia de miedo y fantasía, calca muy bien una realidad que está le puede ocurrir a cualquiera.

Todo empieza cuando Alma Olsson, una profesora de universidad interpretada por la reputada Julia Roberts, se encuentra con una cuestión compleja, incómoda y dura que puede ofender al espectador; su alumna más apreciada y con más carisma académica Maggie Price (Ayo Edebiri) confiesa que ha sido acosada y violada por el profesor Hank Gibson (Andrew Garfield). ¿El problema? el profesor que ha cometido esa imperdonable falta, es uno de los mejores amigos de Alma. Entonces ¿qué debería hacer ella? ¿a quién ha de creer? ¿a su alumna? ¿a su amigo? ¿a ambos o a ninguno?. La respuesta teórica la tenemos pero en la práctica, las cosas no parecen tan sencillas. Mientras Alma intenta seguir adelante, podemos ver que su vida en personal es completamente inestable. Su esposo Frederik Olsson (Michael Stuhlbarg) nos deja saber sobre algunos de los demonios de Alma mediante discusiones con ella. Menciona especialmente su necesidad de admiración y su narcisismo como condicionantes para tomar una buena decisión en este caso.

Ver Caza de brujas no solo te hace dudar de la inteligencia emocional de los más superiores en la escala social sino que también te hace dudar de las relaciones más leales que mantienes.

Alma no hace las cosas especialmente bien, de hecho, diría que ninguno de los personaje de esta película actúa al 100% bien, quizá por eso es bueno ver que el verdadero objetivo de esta película no es dar lecciones, es enseñarnos que hay una escala de grises donde los verdaderos problemas no se pueden resolver según lo que está bien o mal, sino (que a veces) solo se pueden resolver según lo que hace más o menos daño. Con lo dicho se puede deducir algo claramente, esta película muestra unos personajes completos, con luces y sombras que no tienen miedo de bailar, llorar, mentir o jurar.

Respecto al guión, es simplemente de los escritos más atrevidos y honestos que he podido ver en mucho tiempo. No es perfecto, pero se nota que esta película no está hecha para mostrar perfección, sino para mostrar fidelidad a lo real, y en este caso, lo imperfecto, confuso e incompleto que a veces puede ser el mundo. Por esa razón esta película es tan arriesgada, está hecha para preocupar o enfadar al espectador. Sin duda, si esperas acabar esta película feliz y satisfecho, prepárate para equivocarte. Pero si deseas enfrentarte ( y n simplemente soportarlo) al amargo sabor de boca que te deja está película, esto esta hecho para ti.

Publicidad
Contenido patrocinado

Últimas entradas

«La desconocida»: un thriller fallido que promete más de lo que ofrece

“La desconocida” se estrenó en Netflix el pasado 5 de junio, con una premisa aparentemente diseñada para atrapar al...

DEJA UNA RESPUESTA

¡Escribe tu comentario!
Por favor introduce aquí tu nombre

Publicidad

Más artículos como este