Agatha Christie sigue estando de moda, a pesar de que vivamos en los convulsos años 20 del siglo XXI, casi cien años después de la publicación de sus primeras novelas. Recientemente se ha confirmado que el detective Poirot interpretado por Kenneth Branagh tendrá su trilogía completa en cine, tras las nuevas adaptaciones de dos de sus obras más famosas. Ahora llega a Cosmo otra vuelta de tuerca en la que el nombre de la escritora sirve de enganche para una serie a lo grande, «Los pequeños asesinatos de Agatha Christie: años 70», un título demasiado largo y que da demasiadas pistas de lo que vamos a ver.
Es curioso que muchas ficciones actuales opten por volver al pasado, haciendo honor al dicho que todo tiempo pasado fue mejor. Estar inmersos en una interminable pandemia mundial y con un creciente conflicto bélico obliga a los creadores a pensar que el espectador quiere volver al pasado sin necesidad de montarse en un DeLorean. Ya sea volver al principio del siglo XXI donde los móviles sólo servían para llamar y enviar mensajes en Esto te va a doler que acaba de estrenar Movistar Plus+, o volver a los 80 australianos junto a la redacción de noticias de The Newsreader, que comparte parrilla en COSMO con esta nueva miniserie francesa.

Evidentemente habrá una asesinato y en esta ocasión la encargada de investigarlo será la comisaria Greco, que justo llega de nuevas a la comisaría y tendrá que lidiar con el machismo persistente entre la mayoría de sus compañeros. Con un tono jocoso desde el principio, acompañado por una banda sonora que ayuda a no tomársela en serio, asistiremos a una divertida investigación liderada por una mujer de armas tomar, la jefa que todos hemos tenido alguna vez. Con la habilidad de ver la incompetencia a la legua, se rodeará del inspector Beretta para que le ayude a resolver el crimen y de una psicóloga loca por los asesinatos.

Como buena historia basada en Agatha Christie no veremos el asesinato ni sabremos quién es el asesino. Todos son sospechosos y lo más divertido será acompañar a los investigadores en sus pesquisas, con unos coloridos decorados, que bien podrían confundirse con los de la también francesa OVNI’s, ambientada en la misma época. Muy divertida y fácil de ver, lo único que puede echar para atrás es su duración, más de una hora. Pero teniendo en cuenta que una de las mejores series de detectives, el Sherlock de Benedict Cumberbacht, siempre superaba la hora de duración, conviene darle una oportunidad a esta disparatada historia. Además es la tercera serie que usa este mismo formato, pasando previamente por los años 20 y los años 50 y 60, con el mismo título. Parece que la idea de hacer una serie antológica con nuevos personajes e historia cada temporada no es sólo de Ryan Murphy. Buenas interpretaciones, estupendo vestuario, música animada y una ambientación multicolor son un pretexto perfecto para perderse en los locos 70 de la mano de la comisaria Clotet y su troupe.
